<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-1795394219233080311</id><updated>2011-08-18T07:14:47.814-05:00</updated><category term='Flako'/><category term='Sebastián'/><category term='Óscar De La Hoz'/><category term='no realmente un relato inventado'/><title type='text'>Relatos de pacotilla</title><subtitle type='html'>Este es un espacio de descargas mentales
sobre alocadas ideas literarias que surgen
como respuesta a la monotonía del ambiente diario;
que a su vez fluyen -sin mucho pensarse- a través
de curiosos y temblorosos dedo
hacia el frío e insensible teclado, el cual no juzga
ni alaba nuestros absurdos relatos,
hasta llegar a una indiferente pantalla, a la espera
de lectores no tan indiferentes puedan contemplar
las tediosas ideas de sus autores.</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Flako</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11482665475098193004</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_b8JU8e6Hcd0/Sd7fIf91mOI/AAAAAAAAA90/3YvCD1yadHI/S220/image001.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>57</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1795394219233080311.post-1570989151049495776</id><published>2011-04-08T13:00:00.002-05:00</published><updated>2011-04-10T14:12:00.565-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Flako'/><title type='text'>Relato del infierno</title><content type='html'>Sigo sin entender para qué escribo, si la inmensa mayoría de las personas se reirán de las trivialidades que aquí plasmo como preocupaciones. Pero mi razón es terca y quiere escribir. Pues estimado lector, si vas a reír destas confidencias, ríete lejos de mi presencia.&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Mucho podría escribir en estas bastas páginas, pero el tiempo me reclama factura por hacer de él liberal manejo; para colmo de males, te distraigo, con fanfarronadas porque me avergüenzo de comenzar.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Ahora suenan fúnebres vuvuzelas y se escucha el llanto de un varón. El cielo de carga de nubes que lo acompañan en su tristeza. Se siente el temor en el ambiente. Ella se acerca, con una alegría mal disimulada -ella es feliz-, y se dispone a darle el pésame al agobiado varón: "pero podemos ser amigos, no te sientas mal, que yo te estimo mucho". En ese momento la tierra, en un momento de lástima, se abre en dos y el hombre cae en las llamas del tormento infernal.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Ahora, pequeño lector, ya que has reído hasta el cansancio, te confieso que la escena que acabo de narrar es una pesadilla que me consume, sin haberme sucedido aún &lt;b&gt;esta vez&lt;/b&gt;. He salido varias veces del infierno y he reído; pero hoy, estoy más cerca del llanto y de las hogueras del subsuelo...&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1795394219233080311-1570989151049495776?l=relatosdepacotilla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/feeds/1570989151049495776/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1795394219233080311&amp;postID=1570989151049495776' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/1570989151049495776'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/1570989151049495776'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/2011/04/relato-del-infierno.html' title='Relato del infierno'/><author><name>Flako</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11482665475098193004</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_b8JU8e6Hcd0/Sd7fIf91mOI/AAAAAAAAA90/3YvCD1yadHI/S220/image001.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1795394219233080311.post-4048954389534439166</id><published>2011-04-07T21:42:00.003-05:00</published><updated>2011-04-07T22:05:36.235-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sebastián'/><title type='text'>Los delirios del fantasioso</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Las ideas que llegaban a la cabeza de Víctor eran tan numerosas como gotas de la más copiosa lluvia. Chocantes, diáfanas, plenas, difusas, pasivas, agresivas, arrebatadoras, pacificadoras, etcétera. Caos total, un brusco bosque mental sin salida, con variados matices que al final no tenían definición. Una pistola en la cabeza y un purgatorio no tenían diferencia. Cuando se piensa de esta forma, el panorama se diluye, la identidad y la capacidad de distinguir se confunden con lo irreal, la brecha hacia la fantasía se convierte en un pincelazo abstracto de un artista anónimo que quiso hacer de su ocurrencia un dogma universal.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hacía tiempo no ponía en marcha sus proyectos. Una barba mal cuidada, unas greñas dudosamente lavadas con agua - de buena suerte el agua sucia era un avance -, unas manos limpias - él batallaba con la pulcritud de las manos pues "ellas expresan nuestro ser", decía -. Una amalgama de confusión con un impotente deseo de orden propio podía ser una definición de este peculiar sujeto.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En ese estado de "descuido", no podía esperarse algo más que la natación mental en unas aguas dicotómicas. Turbulentas y pasivas, claras y difusas, angustiosas, temibles y tranquilizantes. Augurios equivocados eran los garrapateos que su imaginación desplegaba. Una y dos, tres, cuatro, cinco, siete, veintisiete, mil treinta y ocho, billon y medio con trescientos mil sesenta y cinco veces, creaba y recreaba posibles pasados, presentes y futuros, éstos, un mismo presente que sería pasado y futuro y la típica mierda al fin y al cabo, inasible. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Reconstrucciones tormentosas o purificadoras, amigas de la plenitud o emisarias de las más profundas agonías. Personajes reales, amores trasnochados, rancios y con la fecha de vencimiento caduca desde hace rato. Presente perfecto, distorsionado por las hipótesis, especulaciones falsas en el maremágnum de felicidad, amasijo inexacto de lo bueno y lo malo, esto último sin fundamento, porque sólo es conjunto de palabras que forman frases para ordenar lo que no se quiere ordenar.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Personajes falsos que venían en rescate de la adversidad, o en detrimento de la conformidad. Invenciones paliativas y destructivas, enfermedades aludidas, bienestar evadido, arco iris engañoso, barroquismo de circunstancias y sensaciones, de evidencias, remolino y bucle existencial, túnel absorbente, transporte de la destrucción anulando lo concreto.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Esa era la tarde de Víctor, sediento de su propia reivindicación y a la vez satisfecho por evitar la procesión de condicionales voluntarios e involuntarios por ausencia de claridad y sensatez. Ojos huraños, desconfiados y burlescos, fantaseando y delirando, celebrando y maldiciendo, orgulloso de la felicidad tejida en la trama del trasegar proporcionado en el ciclo condicionado.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1795394219233080311-4048954389534439166?l=relatosdepacotilla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/feeds/4048954389534439166/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1795394219233080311&amp;postID=4048954389534439166' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/4048954389534439166'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/4048954389534439166'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/2011/04/los-delirios-del-fantasioso.html' title='Los delirios del fantasioso'/><author><name>Sebastián</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07770449296199836626</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_OtHhqjE3yJU/SUgOH0UUp1I/AAAAAAAAAEg/5jlXlaMGUjQ/S220/DSC09965.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1795394219233080311.post-8340281332758817629</id><published>2010-11-20T23:28:00.004-05:00</published><updated>2010-11-20T23:41:59.716-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Flako'/><title type='text'>El día de suerte</title><content type='html'>Mario Firmenich viajaba en bus. Estaba adormecido, atisbando borrosamente las calles, llenas de personas que aparentaban felicidad. Parejas en las que el amor estaba floreciendo, buscando un bar, o una discoteca. Empleados que charlaban animados porque la semana laboral había terminado. Niños que charlaban felices mientras comían helado. Tanta felicidad asfixiaba a Mario, y le dificultaban un poco sus planes para la noche.&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Al llegar a su casa, su novia lo mira con desgano y le pregunta "saldrás a beber?". Él le dirige una mirada llena de furia, pero no le responde. Camina hasta su habitación y se sienta a llorar. Quiere terminar con su vida.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Mario Firmenich es un estudiante de Teatro, que está más cerca que lejos de graduarse. Su vida era un paraíso. Hasta que, una noche, en el cúlmen de la pasión, olvidó utilizar preservativo. Ahora, vive con su novia, quien fue expulsada de su hogar al saberse la noticia del futuro parto; trabaja como cajero en un supermercado; su sueldo es una miseria, no alcanza para cubrir todas sus necesidades y las de su futura familia. Ya no mira con cariño a su "madre de mis hijos", como solía decir un año atrás. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Mientras lloraba, Mario decidió que sería mejor terminar con su vida. A fin de cuentas, es su único pensamiento, día tras día; y lo deseaba con tanto anhelo, que al bañarse para refrescarse del trajín y del sudor, resbaló y, en una aparatosa caída, se rompió el cuello...&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Su último pensamiento fue "si consiguiera otro trabajo, mi vida cambiaría..."&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1795394219233080311-8340281332758817629?l=relatosdepacotilla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/feeds/8340281332758817629/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1795394219233080311&amp;postID=8340281332758817629' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/8340281332758817629'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/8340281332758817629'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/2010/11/el-dia-de-suerte.html' title='El día de suerte'/><author><name>Flako</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11482665475098193004</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_b8JU8e6Hcd0/Sd7fIf91mOI/AAAAAAAAA90/3YvCD1yadHI/S220/image001.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1795394219233080311.post-4593935868051494541</id><published>2010-07-04T16:05:00.003-05:00</published><updated>2010-07-04T16:06:49.173-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Flako'/><title type='text'>La agonía de los Santos</title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span"  style=" color: rgb(51, 51, 51); line-height: 24px; font-family:Georgia, 'Bitstream Charter', serif;"&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 24px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; border-top-width: 0px; border-right-width: 0px; border-bottom-width: 0px; border-left-width: 0px; border-style: initial; border-color: initial; vertical-align: baseline; background-image: initial; background-attachment: initial; background-origin: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; "&gt;El mundo se acaba… el cielo está inundándose en llamas, la gente corre, desolada, buscando la salvación imposible; la bomba ha estallado.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 24px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; border-top-width: 0px; border-right-width: 0px; border-bottom-width: 0px; border-left-width: 0px; border-style: initial; border-color: initial; vertical-align: baseline; background-image: initial; background-attachment: initial; background-origin: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; "&gt;Aunque la fuerza del artefacto ha destruído unos pocos edificios, la radiación ha penetrado en el corazón de todos los edificios -incluídos los refugios subterráneos- y la gente agoniza, viendo como su lacerada piel se desprende cada minuto, quedando en sangre viva, sólo quedando unos pocos minutos para un incierto arrepentimiento celestial, reflexionando si Yahvé, Alá, Buda, Visnú, o Josef Stalin, es el verdadero Dios, viviendo los últimos segundos en una agonía celestial, la esperanza de dejar de sufrir tan onerosos sufrimientos.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 24px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; border-top-width: 0px; border-right-width: 0px; border-bottom-width: 0px; border-left-width: 0px; border-style: initial; border-color: initial; vertical-align: baseline; background-image: initial; background-attachment: initial; background-origin: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; "&gt;El aire se torna pútrido, infernal, abrasador, asfixiante; el olor a carne es insoportable. Los cadáveres se amontonan a lo largo de todas las ciudades del mundo. El armagedón ha llegado.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 24px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; border-top-width: 0px; border-right-width: 0px; border-bottom-width: 0px; border-left-width: 0px; border-style: initial; border-color: initial; vertical-align: baseline; background-image: initial; background-attachment: initial; background-origin: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; "&gt;(Santos presidente, carajo!!!)&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1795394219233080311-4593935868051494541?l=relatosdepacotilla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/feeds/4593935868051494541/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1795394219233080311&amp;postID=4593935868051494541' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/4593935868051494541'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/4593935868051494541'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/2010/07/la-agonia-de-los-santos.html' title='La agonía de los Santos'/><author><name>Flako</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11482665475098193004</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_b8JU8e6Hcd0/Sd7fIf91mOI/AAAAAAAAA90/3YvCD1yadHI/S220/image001.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1795394219233080311.post-3788416953164511516</id><published>2010-05-23T03:32:00.000-05:00</published><updated>2010-05-23T14:33:56.636-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sebastián'/><title type='text'>Grises concesiones</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Mientras el bus avanzaba, Marco pensaba de manera angustiada y desordenada… Su joven rostro lo decía todo. Si daba la cara, era hombre muerto. No tenía elementos que pudieran salvarlo del final que le esperaba en caso de aparecerse ante Don Efraín. Sólo la memoria y los recuerdos de no haber fallado, a excepción de cometer un pecado venial ante las leyes no escritas que su máximo jefe había decretado tiempo atrás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Marco, el guardaespaldas que hacía las veces de portero en aquél lugar, reunía todos los requisitos para ejercer de una manera “ideal” el cargo al que había aplicado una tarde en que no hallaba las posibilidades que le permitieran subsistir económicamente. De tez blanca, alto, levemente obeso, de piernas gruesas y fuertes, con un estómago un poco sobresaliente pero macizo, unos brazos que se ajustaban cual rompecabezas armónico con las piernas ya mencionadas, un cuello grueso que era observado con respeto (porque no se sabe por qué razones al mirarlo se pensaba en un tipo “duro” y cruel que no dudaría en usar su capacidad de persuasión a partir de la fuerza, si era necesario). Finalmente, su rostro parecía el de un buen sujeto, una cara un tanto larga, acompañada de un cabello castaño oscuro recortado militarmente, unos labios grandes y carnosos que mostraban bondad cuando él estaba en silencio o cuando sonreía, una nariz un poco gruesa – como esas que sólo tienen los que parecen temerle a muchas cosas –, y unos ojos pequeños pero brillantes, que aparentaban nobleza, apoyados por unas cejas oscuras y tupidas que contradecían la aparente bondad que el resto del rostro trataba de expresar, lo que podría contrariar las funciones y consignas que Marco tenía siendo lo que era en un mundo tan complejo y azaroso como en el que había decidido ingresar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante el tránsito indefinido, producto del caos en el que había acabado de entrar desde la noche anterior, Marco recordaba desde el principio las razones que lo habían motivado a desertar del bar. Haber cedido, con profundo morbo y perversión ante la fuerte tentación que sintió desde el principio por Amalia, la trigueña aquella de cabello negro con castaño artificial ondulado, senos un poco caídos de pezones exagerados, manos largas y delgadas de largos dedos con uñas color rojo, rostro enjuto levemente bello y piernas trigueñas delgadas pero bien formadas, prostituta que laboraba allí y con la que él había construido una gran confianza, fue el error más grande que cometió, aunado a la vil propuesta que Don Nemesio – ese pelón y un poco obeso e imberbe socio de los negocios de don Efraín – planteó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La carnal orgía que sería placentera, terminó en fatalidad. Don Nemesio, quien tenía a “la Amalia” entre sus predilecciones sexuales, quiso proponer algo fuera de lo común en sus encuentros con ella: integrar a “ese muchacho, el Marco, que se ve interesante, para darle bien duro a esta zorrita”, como lo murmuraba con su cara de mafioso degenerado aunque fuera un tipo muy educado y experto en asuntos de etiqueta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Marco, impulsado por la gran tentación que siempre había sentido por Amalia, accedió a la petición del socio de su jefe. Se fueron para una suite privada que el bar tenía en el segundo piso. Desde allí se contemplaba el patio interior del bar, con su jardín  adornado por unas azaleas bien cuidadas, con una fuente de agua que traía los típicos angelitos escupidores de agua por la boca. Allí, Don Efraín bebía un café bien caliente todas las mañanas, leía la prensa, mientras sus escoltas merodeaban por el recinto, atentos a cualquier cosa. Con su cabello negro engominado hacia atrás, sus cejas tupidas y oscuras, ojos grandes pero fruncidos por los párpados protuberantes, nariz aguileña y bigote engomado, labios medianos y mentón un poco cuadrado cual figura geométrica, Don Efraín se dedicaba a esperar la llegada de Ofelia, administradora del bar, que le rendía cuentas diarias sobre el funcionamiento del lugar. Todo ello desde ese patio que había sido decorado como jardín y que, como fue dicho más arriba, podía ser avistado desde la suite privada, que tenía ventanas polarizadas, las que daban al jardín y a la calle, de paredes interiores color crema, con alfombra color marrón, muebles cómodos, ruleta de juegos, mesa de billar, repisa de licores, rocola con innumerable cantidad de variada música, un sofá cama para descansar, y otro pequeño recinto donde había una cama enorme para dormir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese sofá cama, comenzó la juerga triangular. Don Nemesio besaba y manoseaba a la Amalia, la desnudaba despaciosamente, para luego pasar sus manos varoniles y peludas por los lugares más íntimos de ella, quien gemía suavemente, fingiendo un poco, sintiendo levemente. Marco, estupefacto, no podía contener el caudal de morbo que se iba acrecentando. Quería participar, pero un pudor moral lo instaba a no hacerlo. Noche larga, donde Don Nemesio prosiguió en su juego de besos y manoseo casi hasta la medianoche hasta que pidió, a manera de orden, la concurrencia de Marco. “Venga pues pelao, no lo traje para mirar, venga a comer”. En ese instante, cuando parecía que los deseos pervertidos se concretarían, se sintió la abrupta irrupción de alguien en la suite, que fue poco visible, más parecía una sombra bien uniformada que les disparó indiscriminadamente con una pistola silenciadora, pero sólo consiguió atinarle a la desventurada mujer, pues Don Nemesio, de manera hábil, supo rodarse y refugiarse al lado del sofá, mientras Marco solamente se tiró al piso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo de los disparos fue un elemento distractor para irrumpir sin problemas a un lugar más privado de la suite y robar una serie de documentos importantes para Don Efraín, Don Nemesio, varios de los socios restantes (eran otros cinco) y la organización en sí. “¿Qué vamos a hacer, Dios mío, qué vamos a hacer?” era la frase que comenzó a repetir Don Nemesio muy asustado al ver a la Amalia muerta, con varios agujeros de bala, tiñendo con su sangre el sofá, y al darse cuenta que los mencionados documentos, habían sido hurtados, luego de revisar la habitación dentro de la suite donde estaba la cama y una especie de caja fuerte donde se almacenaban varias cosas importantes. “Y Efraín me había dicho que aquí no hiciera nada, y menos con las muchachas”, seguía reprochándose Don Nemesio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La angustia era grande, porque Don Nemesio notó que en la caja fuerte hacían falta unos documentos relacionados con evasión de impuestos, actas de propiedades que probaban testaferrato y compra de insumos para producción de narcóticos, listas de lugares con personas secuestradas y muertas por la organización, tierras expropiadas a la fuerza a humildes campesinos, todo ello suficiente para hundir a todos los miembros de la organización. Parecía que tal ataque había sido perpetrado por enemigos que querían prosperar a costa de negociar con el gobierno el hundimiento de otros, en este caso, de la organización de Don Efraín.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El error fatal de Don Nemesio había comenzado desde que eligió llevar a cabo sus pretensiones sexuales en la suite privada, expulsando de allí a los permanentes escoltas, pues el lugar nunca había sido usado con fines sexuales, así la cama estuviera allí. Ella sólo era usada para dormir. Para los encuentros carnales había otras habitaciones, quizá más modestas, pero al fin y al cabo, diseñadas en función de dichas relaciones. Don Nemesio había roto una regla cardinal en el uso del bar, lo que podía costarle graves problemas. La suite privada era un recinto casi sagrado en los negocios que la organización manejaba. Era el sitio de reuniones y juego de los jefes, pero nada más. Siempre debía estar bajo estricta vigilancia, con escoltas de confianza, dado el contenido de elementos importantes allí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Marco, enmudecido, sentía haber cometido el peor error de su vida. Podía ser condenado como cómplice del ladrón misterioso y a su vez, como compinche de Don Nemesio en la ruptura de la regla jamás escrita. La condena, bien sabido en el mundo del hampa, no sería la remisión a un lugar de castigo, a llevar labores culinarias o carpinteriles, trabajos forzosos. No. La muerte era la compensación de los errores cometidos, no había excusas, no había abogados defensores que ayudaran a justificar lo acaecido. Todo ello recorría la cabeza de Marco mientras veía a un cada vez más angustiado Don Nemesio, quien en un momento cúspide de desesperación, tomó su pistola automática y se disparó bajo el mentón cerca de la garganta, cortando de un tajo su propia vida, así la bala podría llegar al cerebro y acabar con todo. Él también sabía cuál podía ser la reprimenda a su osadía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Marco, cayendo en una angustiante desolación, comenzó a pensar en Carla, su novia, el amor de su vida. En sus cabellos negros y ondulados, que casi llegaban a la cintura, en sus ojos grandes y vivaces color castaño, en su nariz pequeña pero bien formada, en sus labios carnosos con sabor a dulce, en su tez trigueña que lo hacía suspirar… La había traicionado. Comenzó a lamentar haberse prestado para el juego que Don Nemesio había propuesto. Ahora su vida estaba enmarañada más que antes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rápidamente, de manera arriesgada, buscó una de las ventanas que daba con la terraza de una edificación vecina, que a su vez conectaba con otra terraza y de ésta podía partir a otra ventana donde saldría a un pasillo de un hotelucho decadente que carecía incluso de vigilancia y por el cual podría salir a la calle. Lo logró. Sin pensar mucho, ya amaneciendo, con la salida del sol, abordó el primer bus que encontró, sin saber hacia dónde dirigirse. Pensaba en su familia, en irse a casa y contarlo todo. Pero luego, una idea peligrosa lo sedujo, jugando con su ingenuidad: ir a la fiscalía a contar todo lo que sabía sería una buena idea para salvar su vida. La descartó sutilmente, pensando en el bienestar de su familia, pero tal tentación seguía navegando en su mente, de manera disimulada. ¿Qué hacer? El bus avanzaba cada vez más, y el recorrido parecía un sueño difuso, gris, opaco y paso a paso etéreo, pensando que podía ser un mal sueño, pero todo era tan real…&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1795394219233080311-3788416953164511516?l=relatosdepacotilla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/feeds/3788416953164511516/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1795394219233080311&amp;postID=3788416953164511516' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/3788416953164511516'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/3788416953164511516'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/2010/05/grises-concesiones.html' title='Grises concesiones'/><author><name>Sebastián</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07770449296199836626</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_OtHhqjE3yJU/SUgOH0UUp1I/AAAAAAAAAEg/5jlXlaMGUjQ/S220/DSC09965.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1795394219233080311.post-2816935759068755782</id><published>2010-05-13T15:17:00.001-05:00</published><updated>2010-05-13T15:26:59.721-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sebastián'/><title type='text'>Ojos de pinturas</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sentado en el sofá de esa casa que le era poco conocida, Ariel observaba detenidamente todo a su alrededor. Las paredes azul cielo inspiraban paz, pero la oscuridad del lugar disparaba, de manera violenta, un enorme y profundo sentimiento de soledad. Las cortinas blancas de las ventanas, limpias, pero baratas, de poca calidad. Los muebles, color verde oliva, pese a su estrechez, eran cómodos. El baldosín del suelo, de un color café oscuro, combinaba con la oscura soledad del recinto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era un escenario muy sugestivo para la coyuntura por la que estaba pasando Ariel, quien a sus 20 años aparentaba una edad mayor, con su cabello un tanto largo, una barba que llevaba varios días sin ser afeitada, unos ojos pequeños pero provistos de una siniestra brillantez que hacían de él un sujeto particular que en realidad, en sus pensamientos, danzaba entre la locura y la cordura, entre un mar de sentimientos divergentes que confluían en un mismo lugar para ocasionar un caos que él eludía en su rutina y en la negación a pensar, a filosofar. Su corpulencia era comparada con la de algunos modelos de las revistas de farándula, pero su rostro parecía de un cavernícola sacado de los libros de ciencias naturales, con su nariz de poma, sus ojos hundidos y una frente prominente, con su mentón exagerado, y sus pómulos sobresalientes. Todo un espécimen para esa sociedad “moderna” de las computadoras y el Internet, de los vehículos costosos y los bares de bebidas exóticas, de relaciones fugaces, de los niños bonitos y las niñas chéveres que le verían como un tipo raro y aburrido, que no encajaba en el contexto al que por azar había llegado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su dilema estaba centrado en la llegada a su vida de lo que él creía una posibilidad de amor muy latente, que le costaba, a su vez, la pérdida de ciertos valores que él había tratado de mantener durante toda su vida. Criado en un entorno ultra católico, había desarrollado una ferviente atención a los mandamientos. Paradójicamente, estaba incumpliendo uno de ellos al meterse con la mujer de el que él, en su dialéctica, podía considerar “prójimo”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y allí, en la casa de ella, “su amada amante”, el registro de la existencia de ese prójimo era evidente en casi todos los rincones. Un pintor reconocido en su gremio que había llenado de cuadros la vivienda de su prometida, a la que rebasaba en edad. Casi veinte años de diferencia podían ser una brecha irreparable entre ambos. Aún así, Hernando Carnero, con sus cuarenta y tantos, sus notables entradas de calvo, su barba que lo hacía parecer un maduro interesante e intelectual, su nariz casi aguileña, sus ojos oscuros y opacos que parecían no manifestar algo, su mentón de héroe griego, sus labios partidos por el sol de las caminatas matutinas, con sus ademanes pausados pero enérgicos, parecía entenderse a las maravillas con Sandra, su novia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le había obsequiado un sinfín de pinturas con las que ella había adornado casi toda la casa, y gracias a las cuales suspiraba con alegría, evocando a ese “hombre en todo el sentido de la palabra” que la había hecho mujer, con experiencia, con su virilidad descomunal, su pecho velludo y sus manos venosas que la acariciaron bruscamente, para luego reventarle de un zarpazo la castidad que logró salvar en su adolescencia, acosada por las influencias externas que trataban de arrebatarle la niñez que había querido conservar. Con él perdió todo ello, pero ganó al habérsele entregado en un momento más maduro de su vida. Ella, con una cadera que hubiera podido ser envidiada por la más atlética de sus vecinas, con exuberantes y jóvenes pechos, de pezones exagerados, antes erizados ante la presencia de Hernando – y también la de Ariel cuando la oportunidad se prestaba –, le servía un café a su nuevo amante, mirando de soslayo las obras de arte de su amado, luego ruborizándose sutilmente al saber que traicionaba al hombre que le había dado tanto, sintiendo la mirada juvenil, ansiosa e insegura del reciente compañero de lecho que había encontrado por azares de la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él, mientras tanto, observaba con silencio, prudentemente, las creaciones de ese señor del que sólo conocía eso, su arte. Ya llevaba seis meses saliendo con Sandra, y quince días después del primer beso, habían tenido un furtivo pero ardiente encuentro sexual que les deparó mayores y frecuentes copulaciones, muchas de ellas en la casa de esta mujer, en la habitación que parecía galería de la exaltación al ego de un artista destacado, al cual adulaban constantemente – algunas veces de manera hipócrita – sus colegas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ariel, totalmente desnudo, tumbado boca arriba sobre la cama disfrutada por tres personas en distintos momentos, observaba detenidamente a su alrededor. Se enfocaba en las pinturas, alimentando un sentimiento de paranoia y de temor que le ocasionaba un asmático ahogo pasajero, del cual Sandra, ingenuamente, desconocía sus orígenes, pero que era diluido con la orgásmica erupción del volcán eyaculatorio. Los sujetos clásicos y posmodernos de dichas obras parecían observar, con sus ojos de mentiras, las verdades acaecidas producto de esta furtiva relación. Ariel así lo creía, y masticaba una especie de odio, asco y repugnancia contra sí mismo que se camuflaba en malestar ante el desconocido pero decisivo Hernando. Sus obras eran la extensión de él, y por ello, daban cuenta de la realidad acaecida a sus espaldas. Él lo sabía todo, pero todavía no lo reconocía, asimilaba ni adoptaba. Por su parte, el juvenil amante seguía acrecentando un mar de tormentos que serían retribuidos con la frustración de estar en un mundo que no le pertenecía.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1795394219233080311-2816935759068755782?l=relatosdepacotilla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/feeds/2816935759068755782/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1795394219233080311&amp;postID=2816935759068755782' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/2816935759068755782'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/2816935759068755782'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/2010/05/ojos-de-pinturas_13.html' title='Ojos de pinturas'/><author><name>Sebastián</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07770449296199836626</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_OtHhqjE3yJU/SUgOH0UUp1I/AAAAAAAAAEg/5jlXlaMGUjQ/S220/DSC09965.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1795394219233080311.post-4202357457468659857</id><published>2010-04-20T22:42:00.000-05:00</published><updated>2010-04-20T23:09:49.744-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Flako'/><title type='text'>Mi bella cocinera... (ó me cocino en Bello)</title><content type='html'>El insportable sopor de la tarde acechaba bajo la sombra del diván de mi sala. Allí, entredormido, un tanto aburrido, le pedía a la vida que me quitara la parálisis mental que me aquejaba en este instante. Que sucediera algo emocionante, que se chocara un carro al frente de mi casa, que asaltaran a la vecina fofa y desagradable que a diario tiraba la basura, rancia y maloliente, en mi acera, o que al menos el calor me dejase dormir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No pudiendo soportar la sed, caminé hacia la cocina un tanto extrañado, porque sentía que la tarde brillaba más intensamente y mis pasos eran de paralítico en terapia. La cocina, oscura como boca de lobo, olía a café de greca y jabón de cocina, a sudor de mi bella cocinera, un tacón alto y de oro...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La abracé por detrás, sintiendo sus firmes nalgas, a punto de reventar su ropa, entre mis piernas, abrazando su abdomen con pasión y besando su cuello. Gritó, luego gimió, luego me besó...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El aroma ya se había esfumado... nunca hubo café, la cocina estaba seca hace horas, aunque seguía igual de oscura. Un tanto ensimismado serví un vaso de agua helada para el calor, para mi calentura, y para brindar por mi amor platónico, mi bomba sexual, la cocinera que cada tarde cambia de nombre y de aspecto, para así tener tardes emocionantes en el fuego vespertino que abrasa esta montaña, para que al menos la soledad me sirva para pensar paja y no morir con los ojos abiertos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1795394219233080311-4202357457468659857?l=relatosdepacotilla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/feeds/4202357457468659857/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1795394219233080311&amp;postID=4202357457468659857' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/4202357457468659857'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/4202357457468659857'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/2010/04/mi-bella-cocinera-o-me-cocino-en-bello.html' title='Mi bella cocinera... (ó me cocino en Bello)'/><author><name>Flako</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11482665475098193004</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_b8JU8e6Hcd0/Sd7fIf91mOI/AAAAAAAAA90/3YvCD1yadHI/S220/image001.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1795394219233080311.post-6240679967078432267</id><published>2010-01-06T04:17:00.000-05:00</published><updated>2010-01-06T07:57:04.939-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sebastián'/><title type='text'>"Ese Judas..."</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;"Ese Judas que llevamos dentro", murmuró Mario Arcángel al comprender que, en su pose de hombre correcto, sólo había sido otro más al traicionar los valores y principios que tanto había profesado y vociferado, y a partir de los cuales la honra de muchas personas había vapuleado, así fuera mentalmente.&lt;br /&gt;Acababa de vender a su mejor amigo, difundiendo una verdad que era un secreto no adecuado para proclamar. Ello costaba una vida. ¡Una vida! "Pero que infame, que miserable", seguía murmurando.&lt;br /&gt;Toda su vida había trastabillado queriendo no equivocarse, pero mientras más se preocupaba, más se arrojaba a la fosa de los errores irreversibles. Era traidor entre traidores, así lo veía él, hasta el punto que pensaba que podía traicionar con mayor facilidad al más ruin traidor, antes que este último lo hiciera.&lt;br /&gt;Sonreía melancólicamente, danzando, guiado por los arpegios del vaivén de la desesperación y la tranquilidad, a sabiendas que al día siguiente, una vida sería totalmente destruida a merced de la traición cometida.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1795394219233080311-6240679967078432267?l=relatosdepacotilla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/feeds/6240679967078432267/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1795394219233080311&amp;postID=6240679967078432267' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/6240679967078432267'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/6240679967078432267'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/2010/01/ese-judas.html' title='&quot;Ese Judas...&quot;'/><author><name>Sebastián</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07770449296199836626</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_OtHhqjE3yJU/SUgOH0UUp1I/AAAAAAAAAEg/5jlXlaMGUjQ/S220/DSC09965.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1795394219233080311.post-237877269863074068</id><published>2010-01-06T04:05:00.000-05:00</published><updated>2010-01-06T07:49:45.637-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sebastián'/><title type='text'>Cristalizados</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;A veces, cuando retornaba mentalmente a los tiempos primigenios de su vida, se veía como un niño indefenso, lleno de miedos, nimios y enormes. El escenario a su alrededor giraba y se transformaba, llevándolo hasta su actualidad. Siempre había sido el mismo niño, su escencia jamás varió. Y eran sus ojos los que así lo reflejaban, sus ventanas cristalizadas y duras que parecían impenetrables eran, finalmente, vulnerables.&lt;br /&gt;Sin proponérselo, varias veces había llamado a la musa oscura de la morada final. En momentos en que acaecían ideas desbocadas, quiso acariciar ese gélido y frugal rostro. Pero luego retornaba sin tardanza la cordura y la compostura de la que siempre se había creído garante. Ya, en tiempos más maduros, las ideas destructivas se habían disipado, fuera a merced de una mayor fortaleza mental, o producto de un distanciamiento frente a un mar de aspectos "terrenales".&lt;br /&gt;En ese momento, recordaba sus temores y su infancia, acompasada y acompañada por el pánico como amigo. Se veía, y se evidenciaba cierto asomo de ternura y compasión por el niño que casi perfectamente conoció. Sonreía también al saber que aunque de él quedaba demasiado, de alguna forma lograba controlarlo.&lt;br /&gt;Quizá era cobardía, evasión, impotencia para enfrentar sus miedos y sus males, de ellos algunos fantasmas que le sacudían el corazón, al que, de manera exageradamente modesta, consideraba contaminado.&lt;br /&gt;O podía ser también madurez, los frutos cosechados al amparo de un arduo camino donde había tenido que tragarse su propia soberbia, pisoteándose a sí mismo, desvaneciendo ese halo tan postizo de la perfección que le habían hecho creer y asumir como una certeza ineludible desde pequeño. Volvía el temor...&lt;br /&gt;O quizá la esperanza paliaba los espectros funestos... Esa savia, esa vitalidad emergente en medio de un maremágnum de desesperación, se inyectaba automáticamente en su ser y revitalizaba lo que se había estado convirtiendo en árido y estéril. Quizá, quizá era eso, la paz de la esperanza...&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1795394219233080311-237877269863074068?l=relatosdepacotilla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/feeds/237877269863074068/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1795394219233080311&amp;postID=237877269863074068' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/237877269863074068'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/237877269863074068'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/2010/01/cristalizados.html' title='Cristalizados'/><author><name>Sebastián</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07770449296199836626</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_OtHhqjE3yJU/SUgOH0UUp1I/AAAAAAAAAEg/5jlXlaMGUjQ/S220/DSC09965.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1795394219233080311.post-4184618797715004225</id><published>2009-12-12T01:12:00.000-05:00</published><updated>2009-12-12T02:55:20.834-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sebastián'/><title type='text'>Y jugaba</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Con cierta frecuencia particular, Heraclio pensaba en el pasado. La punzada profunda que la nostalgia llega a producir le aguijoneaba de manera incisiva, quizá porque él lo permitía. Porque somos así, porque la voluntad abre o cierra un sinfín de umbrales en los cuales podemos fraguar causas y consecuencias en nuestro indefinido trasegar.&lt;br /&gt;Caminaba con un rumbo directo, pero con una actitud descomplicada, donde la atención frente al entorno era nula o muy poca. Pensaba en tantas cosas que al final no condensaba un pensamiento fijo que desembocara en una reflexión o conclusión profunda. Pero a los pocos segundos, logró centrarse en un pensamiento relacionado con ese pasado que en muy pocas ocasiones visitaba su mente. Ella.&lt;br /&gt;Recordaba con gracia los difusos momentos compartidos. Las palabras entrecortadas. El sudor frío en las piernas, el corazón acelerado y una sarta de incongruencias cuya opacidad había crecido tras el paso de los años que no perdonan el recuerdo, que castigan y lo hacen inexacto cada vez más. La rueda del tiempo particular se va desgastando cuando se va perdiendo la capacidad de asir lo que se ha creído propio, de nuestra posesión y propiedad.&lt;br /&gt;Pero ello era estéril. Un recuerdo más, curioso porque de alguna manera la inconclusión existió en su tiempo, y tal disparidad producía interés por saber de su vida. Cómo estaba. Qué estaría haciendo, en qué pensaría... Qué sería de su vida... seguramente por su cabeza no llegó a pasar la idea que aquel sujeto, de manera silenciosa, le llegó a profesar sentimientos inexplicables y perturbadores.&lt;br /&gt;Y jugaba con los supuestos. ¿Qué tal si estuvo a punto de toparse con ella en alguna calle del centro? Si de pronto, por el llamado "azar", esa mal llamada lotería, ambigüa ruleta de la vida, él iba caminando por alguna calle de la atestada metrópoli y ella estaba cerca suyo, rondando el mismo sector, abocados a un dual encuentro - estéril para ella, significativo para él por la curiosidad desinteresada y desprovista de sentimientos de antaño que lo embargaba -, pero cuando más cerca estaban, uno de los dos abordó un bus y el otro transitó, a unos pocos metros, desapercibido, distraído - o abstraído en esos mixturados pensamientos propios -, ¿Qué tal? ¿Si él entraba a una cafetería irrelevante para su gusto, para sus pensamientos e intereses, para su rutina, y ella estaba en el baño, mientras él compraba algún producto de rápido consumo para continuar con su fugaz tránsito por la urbe?&lt;br /&gt;Tonterías, nada más, pensaba muerto de risa mientras rompía con burla y desdén un anuncio publicitario sobre algún brujo de mala muerte que promocionaba la solución a los problemas místicos y existenciales y la predicción del destino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1795394219233080311-4184618797715004225?l=relatosdepacotilla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/feeds/4184618797715004225/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1795394219233080311&amp;postID=4184618797715004225' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/4184618797715004225'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/4184618797715004225'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/2009/12/y-jugaba.html' title='Y jugaba'/><author><name>Sebastián</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07770449296199836626</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_OtHhqjE3yJU/SUgOH0UUp1I/AAAAAAAAAEg/5jlXlaMGUjQ/S220/DSC09965.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1795394219233080311.post-8045752685605135837</id><published>2009-10-09T15:15:00.000-05:00</published><updated>2009-10-09T15:37:32.289-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sebastián'/><title type='text'>Viejo Árbol</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La pasividad del nonagenario Antonio era admirable. Siempre fue conocida su capacidad de no exaltarse demasiado ante cualquier situación, ni siquiera tras la muerte de varios de sus hijos pudo vérsele derramar una sola lágrima. Quizá ello sucedió cuando la vida de su esposa finalizó, casi veinte años atrás. En aquella lánguida tarde, él sí derramó unas lágrimas. Aún así, una actitud estoica siempre emergía en él ante cualquier calamidad o dificultad.&lt;br /&gt;Aunque cansino, su lento paso hablaba por él mismo: Muchos años vividos, acompañados por la persistencia, por la lucha constantes, sin rendición ni tregua algunas; con la capacidad de mantener la frente en alto ante la derrota y la desgracia, combatiendo las adversidades, sonriendo pacientemente ante las frustraciones. Era resignado quizá, pero fuerte e imponente, como un viejo árbol, arrugado y asolado por el paso de los años, pero resistente y poderoso en su interior. Por ello, su sapiencia, por ello su paciencia.&lt;br /&gt;Cada día, agradecido con la vida, por lo que había tenido, incluso por lo que había perdido. La plenitud se reflejaba en la paz de su rostro, en la calidez de sus gastadas manos, en la mirada despreocupada ante algún advenimiento.&lt;br /&gt;Sus vecinos lo notaban, las sonrisas, las palabras cordiales y bondadosas que él obsequiaba eran correspondidas con acciones y actitudes similares. Era como un viejo patriarca sin un reino terrenal. Quizá el suyo era su propio corazón, e incluso el de muchos de sus cercanos, quienes le prodigaban respeto, cariño y atención permanentes. Todo ello se lo ganó por su constante proceder, invariable, inquebrantable. Difícilmente alguno de sus herederos podría igualarlo, y ellos siempre lo supieron.&lt;br /&gt;El día de su muerte, la tristeza arropó gélidamente a la gente que le rodeaba y le acompañaba. Es difícil describir la ausencia de un patriarca sin trono ni poder material. Es imposible tras el paso de los años recordar con exactitud su legado. Pero en sus cercanos, el halo de su presencia, de su paz, de su sabiduría, sigue bañándoles incesantemente. Quienes lo recuerdan, quisieran emularlo y lograr tal plenitud; en otros casos, cuando esta empresa es imposible, intentan simplemente, sonreírse al rememorar los consejos, que, cuales tesoros, él en vida les legó.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1795394219233080311-8045752685605135837?l=relatosdepacotilla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/feeds/8045752685605135837/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1795394219233080311&amp;postID=8045752685605135837' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/8045752685605135837'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/8045752685605135837'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/2009/10/viejo-arbol.html' title='Viejo Árbol'/><author><name>Sebastián</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07770449296199836626</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_OtHhqjE3yJU/SUgOH0UUp1I/AAAAAAAAAEg/5jlXlaMGUjQ/S220/DSC09965.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1795394219233080311.post-1525399966932684115</id><published>2009-07-10T00:26:00.000-05:00</published><updated>2009-07-10T00:40:41.178-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Flako'/><title type='text'>Noche perdida</title><content type='html'>Eran las siete de la noche, y mi ilusión crecía con el paso de los minutos, aunque nada novedoso iba a suceder; más bien, iba a encontrarme con la mujer que tanto he querido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pronto partía hacia un bar, para departir con ella palabras de cariño, de romance; en pocos minutos bailaríamos al son del reggae, salsa, lo que fuera; todo era una excusa para robarle un poco de su cariño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El tiempo pasaba al son de las gotas de lluvia que lloraban porque la Luna no se sentía tan querida por el Sol como antes, cuando podían encontrarse ambos juntos y expresarse su eterno amor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquella mujer amada jamás apareció... ahora las nubes lloraban por mi soledad, por mi desplante; nunca antes habían visto a un hombre tan triste por algo que, a fin de cuentas, no valía tanto la pena... la Luna ya no creía en el amor, pero se sentía tan vinculada al Sol, que sin él jamás podría lucirse de ese hermoso traje azul que porta glamorosa entre las nubes frías pero delicadas, como el velo romántico de las noches que antes solía yo pasar con aquella mujer de mis sueños.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Había dejado de llover, pero aún tronaban las nubes, furiosas porque no podían hacer nada por mí... entre tanto estruendo mi resignación crecía como los furiosos torrentes fluidos de las quebradas; ellas también sentían impotencia por no poder calmar tan pasional corazón como el mío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Terminaba la noche y yo, sentado en un bar, bebiendo desconsolado, recordé que siempre tenía un propósito en la vida, muy superior a encontrarme con esa mujer destinada para desplantarme para siempre; pero yo jamás entendí aquel propósito, y preferí seguir consumiéndome en el delicioso cáncer de mi amada de tres pesos, aquella que siempre estará conmigo, haciéndome humear de placer en todo momento, y en todo lugar...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1795394219233080311-1525399966932684115?l=relatosdepacotilla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/feeds/1525399966932684115/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1795394219233080311&amp;postID=1525399966932684115' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/1525399966932684115'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/1525399966932684115'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/2009/07/noche-perdida.html' title='Noche perdida'/><author><name>Flako</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11482665475098193004</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_b8JU8e6Hcd0/Sd7fIf91mOI/AAAAAAAAA90/3YvCD1yadHI/S220/image001.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1795394219233080311.post-6040869274588129926</id><published>2009-04-03T09:50:00.000-05:00</published><updated>2009-04-24T23:01:07.623-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sebastián'/><title type='text'>Soledad sin soledad, paradójica realidad</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Don Ovidio acababa de preparar el rápido desayuno. Un pan aplastado en una pequeña cacerola con una ínfima cantidad de grasa de cerdo - tras la ausencia obligada de la mantequilla - era el primer alimento en la jornada de este solitario hombre. El líquido pasante era un poco de agua lluvia recogida en la noche anterior, hervida, para disipar las impurezas que podía contener.&lt;br /&gt;Su viudez era aparente, casi siete años con la soledad como su nueva esposa se evidenciaban en su senil rostro, lacerado por el tiempo, y con mayor intensidad tras la muerte de Odilia, la mujer que lo acompañó en las buenas y en las malas, que nunca desistió del matrimonio pese a su trabajo, que le dio un hijo que ahora se encontraba en el extranjero, que lo quiso como siempre y que jamás un solo segundo se olvidó de él.&lt;br /&gt;Había sido militar en sus años mozos. Desde los dieciséis se había enlistado, participando en un sólo conflicto de gravedad, aquella guerra fronteriza con el país vecino en la que demostró sus aptitudes - percibidas previamente por sus superiores - tras defender casi en solitario uno de los sitios estratégicos para la entrada del enemigo del momento. Tenía veintinueve años, y llevaba diez de casado con Odilia, quien a muchos kilómetros de distancia le esperaba, pletórica de anhelos, rebosante de cariño para Ovidio, su militar favorito.&lt;br /&gt;Esa guerra fue su gesta. Terminado aquél conflicto, fue condecorado por el presidente y reconocido por muchos como héroe de guerra. Fueron buenos tiempos. Transferido a la capital, como guardia presidencial, pasó casi dos años, cobijado por los privilegios de estar cerca del jefe de la patria, mandó traer a su esposa y tras las circunstancias, este matrimonio pudo gestar su único hijo, bautizado como Rafael.&lt;br /&gt;Terminado el período presidencial de su mecenas capitalino, Ovidio fue trasladado a un puesto de control en otra de las fronteras del país, una zona selvática y desolada, olvidada del estado, donde cada seis meses llegaba una cuantiosa pensión que era acumutiva de cada mes, pero que debido a la lejanía, sólo llegaba semestre por semestre. Cierta cantidad de ella era enviada a Odilia, quizá mucho más de la mitad, pues a él no le importaba vivir con poco, para poder propiciarle las mejores condiciones a ella.&lt;br /&gt;Los tiempos en la selva fueron duros, nueve años que parecieron casi treinta, donde Ovidio casi muere por el tedio, la soledad y las enfermedades contraídas durante su estadía. Tuvo que dar sepultura a dos de sus compañeros durante aquella época.  Solamente tenía a su mando cinco soldados, y así fue siempre, caso distinto al del país fronterizo, quien mantenía un contingente de cincuenta soldados, que incluso atravesaban la frontera sin reparo de Ovidio y sus subalternos; incluso, llegaron a forjar amistad, donde vivían al vaivén, de país en país.&lt;br /&gt;Algunas veces, él se trasladaba hacia las tierras vecinas y bebía cerveza con los militares de ese país. Incluso los víveres y muchos elementos de uso cotidiano eran comprados allí, porque en su país a duras penas podía obtener algunos granos y con suerte, un jabón para labores higiénicas.&lt;br /&gt;Los ahorros en sus tiempos laborales prácticamente fueron destinados a los estudios de Rafael, y a una hacienda que llegó a ser extensa durante los buenos años. Tras la jubilación de Ovidio a sus cuarenta años - aún estaba muy joven -, la familia, la hacienda ganaron toda su atención. Pero la sequía llegó un par de años después, y los precios de la tierra cayeron. La crisis se hizo general, y la hacienda casi llegó a ser vendida completamente. Lo único que logró rescatarse de ella fue la casona con un solar muy pequeño comparado a lo que había sido la gran hacienda.&lt;br /&gt;Allí era donde vivía Don Ovidio, vestido de viudez y calzado de temores, arropado por la constante e inminente soledad. A sus seniles setenta y cinco años, a veces lograba vender algunos de los tomates que cultivaba y con ello sobrevivía un poco. Su hijo nunca volvió a la casa, ni a llamarle, ni a escribirle. Lo último que se supo era que vivía holgadamente en el extranjero, era un publicista un tanto laureado en su entorno.&lt;br /&gt;El aguadulce con un poco de leche fresca de vaca recién ordeñada era un manjar que en pocas ocasiones recibía Don Ovidio tras un bello gesto de su vecina Ofelia, otra mujer viuda que vivía en circunstancias parecidas a las de él. Eran buenos amigos, conversaban demasiado. Tal situación propiciaba la posibilidad de olvidar la soledad y la amargura hijas del olvido. Quizá un amor de otoño pudo haber acaecido, pero cuando Don Ovidio comprendió que así era en realidad, los restos mortales de Doña Ofelia habían sido depositados en el cementerio tres meses atrás.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1795394219233080311-6040869274588129926?l=relatosdepacotilla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/feeds/6040869274588129926/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1795394219233080311&amp;postID=6040869274588129926' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/6040869274588129926'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/6040869274588129926'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/2009/04/don-ovidio-acababa-de-preparar-el.html' title='Soledad sin soledad, paradójica realidad'/><author><name>Sebastián</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07770449296199836626</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_OtHhqjE3yJU/SUgOH0UUp1I/AAAAAAAAAEg/5jlXlaMGUjQ/S220/DSC09965.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1795394219233080311.post-6428517826290684240</id><published>2009-02-10T22:27:00.000-05:00</published><updated>2009-02-10T23:04:35.458-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Flako'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='no realmente un relato inventado'/><title type='text'>Viaje al INEM</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;em&gt;Dedicado a Lina Bedoya (quizá ese fuese su nombre), y algunas personas a quienes guardo en mi memoria.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Hoy busqué, en el sótano de mi memoria, aquel viejo y polvoriento lugar que, confinado en mi recuerdo, albergaba infantiles e inocentes actos, variadas sensaciones de la temprana adolescencia, algunas antiguas amistades y varias enemistades, cuando me hallé de frente a él, como si fuese la misma muerte de visita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las viejas edificaciones se veían augustas ante el dorado color del atardecer, los desconocidos rostros ahora se veían más imponentes al dorarse ante el fuerte calor vespertino... tantos años habían pasado desde que había cambiado mi segundo hogar, tan desconocidos eran para mí aquellos rostros que con curiosidad me observaban y se reían, en corrillo, a mis espaldas. Quizá se debía a la presencia de un fósil viviente, anticuado ser que ellos mismos personificarán años más tarde; a lo mejor se acordarán de este insuceso y reirán, pero recordando su propia ingenuidad de aquellas épocas...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, no todo había cambiado. Después de todo, los antiguos bloques seguían en pie, resistiendo la erosión y el olvido. Para mi infortunio, en un Colegio "dura más un funcionario que un maestro". Pocos eran aquellos, los de la "vieja guardia", que seguían en pie, intentando aún convencer a jóvenes divertidos, experimentadores y atrevidos, de seguir el monótono, pero a fin de cuentas reconfortante camino de la disciplina y del estudio. Muchos habían ya sucumbido ante la proximidad de la débil, pero sosegada vejez y la reconfortante recompensa por dedicar su vida a la formación de hombres. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Quienes, sin embargo, seguían allí, eran aquellas humildes personas que, si bien no aportan conocimientos profesionales a los temporales habitantes de aquel vasto campus, con algunas conversaciones, consejos, e inclusive confidencias, también ayudan a los inexpertos juveniles en asuntos más vulgares, aunque no por ello menos trascendentales. Hablo, para concretar, de los porteros, aseadores, tenderos y trabajadores de oficina, a quienes también debo multitud de gratificaciones. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Cuando aquel albergue de mis memorias estaba ya a mis espaldas, supe que me había adentrado en un lugar mutado, dinámico y sorprendente, diferente al que yo había trasegado durante largos años de mi temprana juventud. Y sé que, cuando vuelva, encontraré un lugar más perturbado aún, ya casi desconocido, en el cual quizá no encuentre vestigio alguno de recuerdo, ni de personas que pasaron por mi vida de manera fugaz pero a la vez fulgurante.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1795394219233080311-6428517826290684240?l=relatosdepacotilla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/feeds/6428517826290684240/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1795394219233080311&amp;postID=6428517826290684240' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/6428517826290684240'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/6428517826290684240'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/2009/02/viaje-al-inem.html' title='Viaje al INEM'/><author><name>Flako</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11482665475098193004</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_b8JU8e6Hcd0/Sd7fIf91mOI/AAAAAAAAA90/3YvCD1yadHI/S220/image001.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1795394219233080311.post-3886507344194647136</id><published>2008-12-12T12:35:00.000-05:00</published><updated>2008-12-12T12:45:41.200-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sebastián'/><title type='text'>Ricardito</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;"Ah, otra vez" lamentó perezosamente Ricardito. Eran las seis de la mañana y tenía que salir a vender dulces en los semáforos y cualquier buseta cuyo chófer se apiadara de él. Sus diez años eran muchos para un niño de diez años. Mucho mundo, mucha lucha. Poco pan, poca retribución a los esfuerzos constantes.&lt;br /&gt;Correteaba desde las siete de la mañana hasta las nueve de la noche. El desayuno, un pan - muchas veces rancio - con aguadulce; el almuerzo, cualquier mecato que se lograra conseguir, o la piedad de algún parroquiano que a veces acaecía le propiciaba algunos buenos banquetes personales. La comida no existía en el diccionario de sus anhelos ni de su existencia cotidiana, mejor dicho, tristemente rutinaria.&lt;br /&gt;Con los ojos cansados e irritados, se subía a las busetas, promocionando los confites que soñaba poder vender rápidamente. Ya eran como cinco años en lo mismo. Pocos compraban, otros hacían malacara cuando éste subía a la buseta. Algunos fingían dormir; otros expresaban lástima de cajón. Y algunos la impotencia producto de las ignominias políticas y sociales a las que muchos se han visto abocados.&lt;br /&gt;Ricardito no estudiaba, pero podía leer y escribir. Aún así, para él era una tontería, prefería los videojuegos cuando el tiempo y la liquidez acaecían en su vida. Celebraba con los triunfos de su equipo de fútbol favorito, y en muy contadas ocasiones iba al estadio a alentarlo. Las noticias y el periódico poco le importaban. Las promesas de los políticos lo enriquecían siempre y cuando ellos llegaran con las dádivas temporales en tiempos de campaña. El resto del tiempo, eran unos buenos hijos de puta, corruptos y ladrones, olvidados de "su gente", de "su pueblo".&lt;br /&gt;Ojos cansados, rutina agobiante, ser ya lacerado. Pronto llegaría una tarde funesta donde la adolescencia se hizo cómplice de la ignorancia obsequiada por el olvido y la indiferencia y las drogas serían sus amigas. Donde el crimen para la subsistencia fue su lema, su bandera.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1795394219233080311-3886507344194647136?l=relatosdepacotilla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/feeds/3886507344194647136/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1795394219233080311&amp;postID=3886507344194647136' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/3886507344194647136'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/3886507344194647136'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/2008/12/ricardito.html' title='Ricardito'/><author><name>Sebastián</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07770449296199836626</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_OtHhqjE3yJU/SUgOH0UUp1I/AAAAAAAAAEg/5jlXlaMGUjQ/S220/DSC09965.JPG'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1795394219233080311.post-3712049771417697663</id><published>2008-12-12T12:22:00.000-05:00</published><updated>2008-12-12T12:35:06.846-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sebastián'/><title type='text'>El Cinismo desmesurado</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Mauricio miraba alrededor de sí, sin poder percibir claramente todo. Parecía obnubilado, perdido, como si se hallara en otra órbita. Observaba sin observar, parecía estar viendo un punto muerto nada más. Otra masacre, el llanto de las víctimas... los machetazos descuartizadores se oían al fondo, al son de clamores que no serían atendidos.&lt;br /&gt;Era una cruel melodía que tintineaba no en los oídos de Mauricio, sino en su mente, en su corazón. Aún estaba vivo, pensaba a ratos, pero ya consideraba tarde la oportunidad de la reconciliación. Seguía haciendo daño, sufriendo silenciosamente y fingiendo frialdad. Pero era una mierda, al fin y al cabo lo era. Por cobarde, por no detener su funesto proceder, por seguir en lo mismo.&lt;br /&gt;Escuchaba los gemidos de una mujer siendo violada por sus secuaces subalternos. Y simplemente, tomaba los audífonos y seguía escuchando sus vallenatos románticos; otras veces eran canciones de protesta. Tarareaba y repetía las líricas mientras acariciaba su fusil. A la hora de cualquiera de estos actos, hacía cosas similares. En otras ocasiones, recordaba los tiempos de su infancia, siendo hijo acomodado de hacendados.&lt;br /&gt;Un día quiso estudiar y luego, le dio por aprender a disparar la 38 de su amigo Rafael. Luego, la marihuana purificadora y relajante lo llevó a otros lugares. La fornicación constante con distintas mujeres se convirtió en su religión, al son de la ambición por la riqueza. Al principio atracaba a cualquier transeunte, o robaba carros, con sus cuatro compañeros. Luego, desvalijaba casas. Y un día, el narcotráfico fue la catapulta de su éxito personal.&lt;br /&gt;De esa forma, regresó a su pueblo, con amigos poderosos, sembró el caos y el terror. La muerte era su apellido por vocación. Y lloraba silenciosamente, pensando que hacía mal, pero que no podía parar. Era hijo de la avaricia, cegado por la ambición.&lt;br /&gt;El olor a madera quemada y a sangre fresca producto de balazos y machetazos mutiladores era perfume para él. Escuchaba vallenato romántico y canción social, luego con amargura llorando por la noche su tragedia personal.&lt;br /&gt;Mentiroso y farsante, rezando por las noches, pidiendo perdón por sus víctimas. No era bueno, era malo y miserable.&lt;br /&gt;Generoso a ratos, repartía dinero y mercado a los poblanos; armaba bazares y carnavales, tomaba cerveza, ron y aguardiente al son de Darío Gómez y su vallenato infaltable. Otras veces su canción social "porque tiene melodía bonita con la guitarra y esas voces son muy lindas" decía entre carcajadas, ah "y porque la aprendí en la universidad".&lt;br /&gt;Así fue como una tarde navideña, un balazo de un joven subestimado por todos, le atravesó el cráneo y la sangre chorreó por el orificio, mojando los audífonos que seguían sonando y replicando "pan para el pueblo, libertad para todos".&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1795394219233080311-3712049771417697663?l=relatosdepacotilla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/feeds/3712049771417697663/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1795394219233080311&amp;postID=3712049771417697663' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/3712049771417697663'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/3712049771417697663'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/2008/12/el-cinismo-desmesurado.html' title='El Cinismo desmesurado'/><author><name>Sebastián</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07770449296199836626</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_OtHhqjE3yJU/SUgOH0UUp1I/AAAAAAAAAEg/5jlXlaMGUjQ/S220/DSC09965.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1795394219233080311.post-1514886449998599302</id><published>2008-11-30T23:39:00.000-05:00</published><updated>2009-02-11T13:34:45.914-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Flako'/><title type='text'>La primera vez</title><content type='html'>&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;El joven Mauricio se disponía a iniciar su vida sexual. No lo podía creer. Su novia le había ofrecido aquella inusual propuesta para una niña de apenas dieciséis años, pero él no la podía perder, a pesar que sus dictados morales se lo reprochaban. En fin, Mauro iba a "perder cachucha" como dicen los jóvenes de hoy. Ya todo estaba planeado. El jueves a las seis de la tarde, en el motel "punto cero" se iba a ejecutar tan "infame acto" como lo pensaba él, pero a su vez iba a dejar de ser el pequeño bisoño, como decían sus amigos. &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;"El torpe", "El topo", "El cachu" (cachucho), "El morboso", eran algunos de los apodos más generalizados entre sus amigos. Él vivía mortificado por ello. Nunca tuvo oportunidad anterior de desplegar su actividad sexual, la cual apenas se remitía a observar videos de dudosa reputación, y luego de un rato, descargar con furia sus frustrados deseos; luego lamentarse por ello y echarse a dormir un buen rato.&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;Tanto le significaba a él ese asunto, que soñaba constantemente con sus más frecuentes amigas ejecutando tan hermoso acto, como decía él. Pero a la vez, deleznable, en el fondo, porque nunca sentía amor en esos sueños, sólo un depravado placer que lo corrompía el resto del día luego de despertar y recordar aquellos sueños, de los cuales despertaba un tanto "húmedo".&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;Respecto al semen, él siempre sentía asco, repugnancia, le parecía algo sucio. Siempre quiso que el orgasmo se perpetuara y nunca tuviera que lidiar con esa "asquerosa materia" que salía de su órgano tan preciado, y tan virginal, como lo recordaba con risa sardónica, porque en el fondo sentía lástima de su propia virginidad.&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;Respecto a su novia, Sandra, no era lo más puritana de este mundo. Perdió su virginidad a los once años, jugando con sus compañeros a "hacer el amor" en los baños de su colegio. Luego de ello tuvo que abortar, pero nunca le importó. Ella tenía una visión bastante relajada de la vida. Tanto, que sus padres la echaron de su hogar dos años más tarde, luego de encontrarla inconsciente en un bar, por una sobredosis de licor y de eso que Mauricio llamaba con repugnancia "las pepas de la muerte".&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;Pero ella disfrutaba entre sus placeres. Su vida era muy desdichada, debido a la falta de cariño de parte de su familia, un padre que era pastor en una "Iglesia de garaje". Su familia vivía de engañar a la gente con falsas promesas de un paraíso en el espacio exterior, y le robaba a sus fieles el poco dinero que poseían, con la esperanza de poder construir una nave espacial que los condujera a Saturno, planeta que, a juicio de él, albergaba las infinitas posibilidades de salvación del planeta. &lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;Pero aquél señor era un degenerado. Bebía a cuestas de la Iglesia, violaba a las niñas más jóvenes de su Iglesia, con el pretexto de "iniciarlas" en el culto de su propia invención. Tan degenerado era, que cuando supo de las primeras relaciones sexuales de su hija, la violó incesablemente, y cuando ella amenazó con delatarlo, la expulsó de su hogar. Su madre, por supuesto, no dijo nada. Estaba hace muchos años amenazada de muerte si le dejaba o si delataba la mentira de su Iglesia de cartón, o si le llevaba "la contraria".&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;En fin, Sandra estaba obligada a brindarle unas cuantas horas de placer a ese muchacho del barrio que decía ser su novio, el cual detestaba por aquella intensidad con la cual él le pedía compañía. Sólo accedía por el dinero que el muchacho tenía, porque podría ser el hombre más feo del mundo, pero estaba forrado en dinero, así lo pensaba ella, y a fin de cuentas, ella también necesitaba algo de sexo, ya que desde hace tres días no lo tenía, y le hacía falta.&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;Se encontraron en el lugar indicado. Mauricio, todo ilusionado; ella, un tanto indiferente, lo cogió de la mano y lo besó hipócritamente antes de entrar al motel en el cual chocarían dos mundos completamente diferentes, una mente pura pero llena de ansias de algo que le había sido negado durante bastante tiempo; y otra que sólo deseaba placer y dinero; en aquel lugar, él descargaría todos los sueños que tenía con la mujer que amaba, y en el que ella tendría una noche como cualquier otra...&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1795394219233080311-1514886449998599302?l=relatosdepacotilla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/feeds/1514886449998599302/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1795394219233080311&amp;postID=1514886449998599302' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/1514886449998599302'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/1514886449998599302'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/2008/11/la-primera-vez.html' title='La primera vez'/><author><name>Flako</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11482665475098193004</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_b8JU8e6Hcd0/Sd7fIf91mOI/AAAAAAAAA90/3YvCD1yadHI/S220/image001.jpg'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1795394219233080311.post-7593529344715167859</id><published>2008-11-16T01:54:00.000-05:00</published><updated>2008-11-18T18:43:02.484-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Óscar De La Hoz'/><title type='text'>La Bien Pagá </title><content type='html'>&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; 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Pero Esteban creo que no iba por lo bien pagá que era Maritza, sino por probar sus besos, sus caricias, porque ella tenia la fama también de dejar satisfechos a sus clientes.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormalCxSpMiddle"&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:12;"  &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormalCxSpMiddle"&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:12;"  &gt;Esteban seguía recorriendo esa selva de cemento cuando tropezó con Maritza, y el pregunta que si es la bien pagá, Maritza responde que si de una manera sensual, Esteban la invita a montarse en su carro y desean irse a unos de los moteles mas exclusivos de la ciudad de Madrid, llamado “el encanto”, ambos salen de la selva de cemento, para internarse en un paraíso sexual, recorren la ciudad, y se encuentran con ellos mismos, en el encanto, y pasan una noche de pasión, era tanta la actividad que sus corazones laten a cien por minuto, sus cuerpos atraviesan una galaxia sexual. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormalCxSpMiddle"&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:12;"  &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormalCxSpMiddle"&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:12;"  &gt;Toda la noche duro la actividad, pero Esteban tenia que regresar a su rutinaria vida, se levanta temprano dejándole una nota a la bien pagá diciendo: &lt;i style=""&gt;“Me voy de tu vera, olvídame ya que he pagado con oro tus carnes morenas”, &lt;/i&gt;la bien pagá confundida entre sábanas lee la nota desconsolada, Maritza no sabía que era una galaxia sexual y con Esteban lo había logrado, sabía que era estar bien pagá, pero esta situación no duraría mucho, tocan la puerta de la habitación y un disparo se oye desde lo lejos, claro maritza la bien pagá le habían disparado uno de esos mafiosos que vendría a saldar una cuenta de muerte. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormalCxSpMiddle"&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:12;"  &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormalCxSpMiddle"&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:12;"  &gt;Maldita, pasaste la noche con ese poli, replicaba el mafioso ojala que el diablo te lleve hasta lo mas profundo de los infiernos, y fue esta allí que el mito urbano de la bien pagá queda inpregnado en esa calle oscura y llena de bares y hombres travestidos, nadie ni la mas bonita de las prostitutas llegara a ser la bien pagá. &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1795394219233080311-7593529344715167859?l=relatosdepacotilla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/feeds/7593529344715167859/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1795394219233080311&amp;postID=7593529344715167859' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/7593529344715167859'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/7593529344715167859'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/2008/11/la-bien-pag_15.html' title='La Bien Pagá '/><author><name>Oscar De La Hoz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13736294875955455186</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_csGZV1mdSEc/SP9Q1__lZvI/AAAAAAAAByA/nZ7SAiGjJ4Y/S220/20070904172300-2004-10-buenos-aires-obelisco-nocturno-1.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1795394219233080311.post-1188485040880793496</id><published>2008-11-06T11:30:00.000-05:00</published><updated>2008-11-06T11:48:23.064-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sebastián'/><title type='text'>Inapetente</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Tirado en su cama, Ariel recordaba los viejos tiempos, y se lamentaba de que su actualidad fuera distante a las épocas de antaño en que podía disfrutar de tantas cosas que la vida le brindaba - en algunos casos que él mismo buscaba, y en otros, donde por sorpresa las encontraba -. Con casi cincuenta años, no podía levantarse de su lecho de enfermo, pues una parálisis extraña lo tenía condenado a la quietud, al hermetismo, al encierro y a un casi ostracismo, pues ya eran pocas las personas que lo visitaban.&lt;br /&gt;Cuando tenía treinta y siete años y se hallaba en el mejor momento de su vida, una tarde, tertuliando con sus amigos de juerga, súbitamente, cayó al piso, quebrándose la copa de aguardiente y la mesa de pasabocas partiéndose en dos al son de la calamidad inesperada que sobrecogió inmediatamente al grupo de camaradas que discutían sobre política, sexo, religión, deportes y cosas rutinarias.&lt;br /&gt;LLegado al hospital, los médicos no sabían qué le había sucedido a este juvenil, atlético, vigoroso y deportivo personaje. Pintoresco para unos, aburrido y hasta fanfarrón para otros - decían que era un baboso -, Ariel Penales no sabía qué estaba sucediendo, pues creía que eran los efectos de algún medicamento los que lo tenían sin chance de algún movimiento en sus brazos y en sus piernas. Casi cinco horas después de examinarlo, los médicos concluyeron que un derrame había afectado severamente la coordinación y la actividad motriz en su cerebro. Curiosamente, la capacidad de visión, habla y escucha estaban intactas. Era lo único que quedaba para él.&lt;br /&gt;La noticia fue dura e increíble para nuestro amigo de las juergas, las mujeres y el hedonismo. No lo pudo soportar por un momento, pero quizá fue la misma impotencia de no poder levantarse y vociferar o gesticular airada y bruscamente la que propició que la pasividad, la aceptación y resignación fueran llegando y asentándose paulatinamente en su vida.&lt;br /&gt;Ya habían pasado nueve años tras aquél insuceso, y Ariel, cada vez se había vuelto más silencioso. Meditaba demasiado, recordaba el pasado con tristeza, sabiendo que en su vida había hecho muy poco, que no había valorado las oportunidades de lucha que la vida le había ofrecido. Lo peor - y él de ello era muy consciente - era que aún en ese estado, no quería luchar ni comprendía que todavía, pese a todo, tenía chances de luchar, incluso, hasta utópicamente, de levantarse un día de esa funesta cama, la que unos meses después confirmó ser su sepulcro desde el primer día en que allí se postró.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1795394219233080311-1188485040880793496?l=relatosdepacotilla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/feeds/1188485040880793496/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1795394219233080311&amp;postID=1188485040880793496' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/1188485040880793496'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/1188485040880793496'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/2008/11/inapetente.html' title='Inapetente'/><author><name>Sebastián</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07770449296199836626</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_OtHhqjE3yJU/SUgOH0UUp1I/AAAAAAAAAEg/5jlXlaMGUjQ/S220/DSC09965.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1795394219233080311.post-1329454283457470273</id><published>2008-11-01T19:02:00.000-05:00</published><updated>2008-11-01T19:49:26.311-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sebastián'/><title type='text'>PLACER SUBTERRÁNEO</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Luego de una excelente tarde de placer sexual, Rafael fue a la ducha, específicamente en dirección al jacuzzi, pero primero bebió un poco de whisky, para amenizar aún más la tarde, para "acalorar" los ánimos un poco más. Ya era común que Alexa diera alimento a sus ansias sexuales cada Miércoles y Sábado de la semana. Así había sido el acuerdo, y llevaban casi siete años en las mismas. Quizá hasta eran buenos amigos, o incluso amantes, porque, algunas veces, alrededor de unas ocho o diez, estuvieron sin reproche ni remuneración alguna.&lt;br /&gt;Ella era la favorita de Rafael, y él era una "máquina en la cama". "Nunca había tenido uno de esos", decía ella cuando cuchicheaba con sus compañeras acerca de los demandantes de satisfacciones sexuales, de las condiciones que ellos poseían, de las capacidades e incapacidades, de las ventajas y desventajas, de la interacción con ellos, entre muchas otras intimidades que, por ética, no deberían ser reveladas, pero ante la inminente soledad y desamor al que estas tristes mujeres estaban constantemente abocadas, el refugio era la sutil y ambigua camaradería en el gremio mismo.&lt;br /&gt;Rafael era aún más discreto. Quizá debía ser así. Pero no por ello negaba en su interior el placer y pasión enormes que despertaba Alexa en él. Ella era distinta a muchas mujeres con las que había estado, en muchos sentidos. Era pasional y cariñosa en la cama, cada beso, cada caricia que ofrecía eran candentes, como si pudiera y supiera leer las necesidades exactas y específicas de su compañero sexual de turno.&lt;br /&gt;Muchos querían estar con ella. De cabello rojizo artificial, de ojos color miel, piel trigueña, una espalda limpia de cicatrices, con unos pocos lunares que la hacían más sensual, dotada de unas caderas firmes, muslos duros y ejercitados, pantorrillas bien formadas, unos pies y manos delicados y femeninos, con las uñas pintadas casi siempre de color negro. Sus senos eran hermosos, erectos y muy enormes para los gustos de quienes anhelan la desmesura en ellos, con unos pezones rosados y también enormes que se erizaban fácilmente y que para todos los clientes eran deliciosos y bien anhelados para succionar sin parar.&lt;br /&gt;Era una princesa en un mundo difícil, una diva en una realidad dura; las calles y la bohemía no hacían parte del mundo que ella había escogido ni con el que había soñado. Anhelada, deseada, respetada y respetada por todos sus clientes, e incluso amada por algunos, quizá Rafael fuese uno de ellos, se imaginaba ella en sus fantasías antes de acostarse a dormir cuando la jornada había terminado.&lt;br /&gt;Él, por su parte, prefería no pensar ni sentir lo que sabía en su interior. No le convenía, era mejor evadirlo. Ella también sabía que era un imposible, y a pesar de que él sólo iba donde ella, y de la confianza e incluso amistad que se había formado luego de casi siete años, nunca había querido confesarle que quizá era el único cliente con el que había soñado algo más que una relación "comercial", "económica", "sexual". No sólo era un hombre experimentado en el sexo, sino que también la trataba con dulzura y delicadeza y se preocupaba por muchos de los detalles de la vida de ella. Ya era bien sabido por qué todo ello.&lt;br /&gt;El martes pasado, Rafael se adelantó a lo rutinario. Quiso estar con ella esa tarde e incluso toda la noche, fue un impulso que su corazón y su ser le dictaron, sin medir consecuencias. Llegó a pagar una cuantiosa suma por tenerla toda la noche, así nada más tuvieran sexo pocas veces, sólo quería estar con ella, sólo vivir un momento que quedara marcado en su ser, así lo había sido siempre desde que estuvo con ella la primera vez.&lt;br /&gt;Todo esto podía empeorar las cosas, pero a él no le importaba, a pesar de sus enérgicos discursos sobre la moral, sobre la crítica a las relaciones sexuales, sobre la necesidad de una familia bien conformada, a pesar de estar en el centro de atención, en la mirilla de una sociedad que siempre esperaba de él una luz consejera, una guía en el camino. Ella, por su parte, no mentía, no quería hacerlo, pero prefería no confesarle su amor, porque sabía la realidad de él, y había sido extremadamente feliz con él, a tal punto de que esa noche, decidió no cobrarle, pero él insistió lo suficiente como para pagar sin que ella chistara, porque él también la amaba y consideraba que ella merecía el pago, y no un déficit que le acarreara problemas en el burdel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la misa del miércoles, el padre Rafael estuvo juzgando a quienes buscaban placer venéreo a cambio de dinero, que acudían a la unión corporal sin estar bajo el sagrado matrimonio y sólo por vivir momentos, así fueran plácidos para ellos...&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1795394219233080311-1329454283457470273?l=relatosdepacotilla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/feeds/1329454283457470273/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1795394219233080311&amp;postID=1329454283457470273' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/1329454283457470273'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/1329454283457470273'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/2008/11/placer-subterrneo.html' title='PLACER SUBTERRÁNEO'/><author><name>Sebastián</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07770449296199836626</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_OtHhqjE3yJU/SUgOH0UUp1I/AAAAAAAAAEg/5jlXlaMGUjQ/S220/DSC09965.JPG'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1795394219233080311.post-3560080581652363705</id><published>2008-10-22T07:58:00.000-05:00</published><updated>2008-10-22T08:02:48.602-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Óscar De La Hoz'/><title type='text'>Sabiendo que era pecado</title><content type='html'>&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 10"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 10"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5CSUAZAP%7E1%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtml1%5C02%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;style&gt; &lt;!--  /* Font Definitions */  @font-face 	{font-family:Calibri; 	mso-font-alt:"Century Gothic"; 	mso-font-charset:0; 	mso-generic-font-family:swiss; 	mso-font-pitch:variable; 	mso-font-signature:-1610611985 1073750139 0 0 159 0;}  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal 	{mso-style-parent:""; 	mso-margin-top-alt:auto; 	margin-right:0cm; 	mso-margin-bottom-alt:auto; 	margin-left:0cm; 	text-align:justify; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:11.0pt; 	font-family:Calibri; 	mso-fareast-font-family:Calibri; 	mso-bidi-font-family:"Times New Roman"; 	mso-fareast-language:EN-US;} @page Section1 	{size:595.3pt 841.9pt; 	margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm; 	mso-header-margin:35.4pt; 	mso-footer-margin:35.4pt; 	mso-paper-source:0;} div.Section1 	{page:Section1;} --&gt; &lt;/style&gt;&lt;span style="font-family: times new roman;"&gt;*** NOTA: ESTE ESCRITO NO PERTENECE NI ES DE LA AUTORÍA DE NINGUNO DE LOS MODERADORES DE ESTE BLOG (FLAKO Y SEBASTIÁN) PERO HE DECIDIDO PUBLICARLO A PETICIÓN DE MI AMIGO ÓSCAR DE LA HOZ, AUTOR DE DICHO RELATO.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: times new roman;"&gt;Esta es la historia de Javier, quien era un muchacho sencillo, pero su falta de comunicación asertiva lo iba a convertir en un pecador en potencia. ¿potencia? creo que es la palabra que el mundo y las personas quizá moralistas e hipócritas, le daría a su más fiel pero inocente sentimiento; Javier quizá no sabia pero estaba deseando una mujer casada, perfecta e imperfecta, pero insatisfecha en su matrimonio. Javier se había convertido a su vez en el confidente de Marcela, escuchaba historias desgarradoras, insatisfacción, indiferencia, falta de amor, aquel esposo no sabia lo que tenia en frente, pero Javier sí lo sabía. Es por eso que le presto a Marcela lo más débil que tiene un ser humano: su corazón, su vida, su hombro, su escucha… quizá sus labios pero todavía no.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: times new roman;"&gt;Ambos salieron a disfrutar una tarde soleada en las pampas argentinas, con un paisaje esplendoroso, el cual era propicio para infidelidades o fidelidades. Marcela, intranquila, continuaba diciéndole a Javier lo mal que sale su matrimonio, que su esposo manifestaba que no fue suficientemente buena, que no lo llenó lo suficiente – quizá hablaba de lo sexual – pero a pesar de todo, Javier sabia que Marcela era una gran mujer espiritual, y por eso tomo el riesgo de prestarle muchas cosas. Intentando desviar la conversación, él la consentía la abrazaba, ponía sus manos sobre su cabeza, tocaba su rostro.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: times new roman;"&gt;Un atardecer, no el ultimo sino el primero de muchos, cuando Javier al callar acercó su rostro sobre marcela y la besó, el tiempo se detuvo por un momento; Javier se había condenado para los ojos de DIOS, si y eso es lo que más le importaba a él. El mundo le importaba muy poco, los hipócritas, los moralistas, quizá él no pensó en eso.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: times new roman;"&gt;De regreso a casa Marcela agradeció el paseo, pero Javier consciente de su pecado, quiso no agradecer, aunque en el fondo de sí sabe que hizo lo que le dicto su corazón, lo que eran en verdad sus sentimientos, desear una mujer casada. Javier estaba consciente de que no era un error grave, que habían otras cosas peores como el lesbianismo de aquella mujer por la que paso tres años de su vida amando silenciosamente, o que los hipócritas, hablen mal de él sin mirar el tronco que tienen en su ojo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: times new roman;"&gt;Javier saldaría su cuenta con Dios de la manera más estrepitosa. Al levantarse al otro día, nadie de sus amigos ni de sus familiares lo conocía, era un extraño, recién aparecido en el mundo. Los rechazos, las injurias convertirían a Javier en un NN, en su realidad, algo que a él no le dolió pues lo esperaba, sabia que desear una mujer casada lo iba a transformar en un pecador potente, que los hipócritas lo iban a juzgar, que los espirituales lo iban a joder, que el cuervo cuando estuviera crucificado le iba a picar el ojo hasta la muerte, pero su consciencia estaba tranquila, ¿satisfecho?, no se sabe. Lo que si sabe es que para la realidad, Javier quedaría solo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: times new roman;"&gt;OSCAR DE LA HOZ… &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1795394219233080311-3560080581652363705?l=relatosdepacotilla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/feeds/3560080581652363705/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1795394219233080311&amp;postID=3560080581652363705' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/3560080581652363705'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/3560080581652363705'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/2008/10/sabiendo-que-era-pecado.html' title='Sabiendo que era pecado'/><author><name>Sebastián</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07770449296199836626</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_OtHhqjE3yJU/SUgOH0UUp1I/AAAAAAAAAEg/5jlXlaMGUjQ/S220/DSC09965.JPG'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1795394219233080311.post-3845717224854728105</id><published>2008-09-27T12:05:00.000-05:00</published><updated>2008-09-27T12:29:35.997-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sebastián'/><title type='text'>Venéreo meramente</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;- Qué pienso de qué ? -&lt;br /&gt;Fue la respuesta que disparé inmediatamente a una pregunta que me parecía absurda al saber que sólo estábamos dedicados a "pasar el rato". Así lo había dispuesto ella, y luego de una relación de casi un año, habíamos resultado convirtiéndonos en amantes. Ella se iba a casar y yo seguiría soltero, solitario y quizá lamentándome por mucho rato de la situación por la que estaba pasando. Con rabia disimulada por una frialdad y calma aparentes que denotaban cierta "desatención"  en torno a todo, le había respondido a una pregunta estúpida tras un furor meramente venéreo.&lt;br /&gt;- Pues, de esto, de lo que acaba de pasar, de lo que está pasando, cómo te sentís? -&lt;br /&gt;Con cierta molestia me replicó y disparó una pregunta más específica a la anterior, como para evitar mis respuestas tajantes. Yo ya estaba preparado para ese tipo de cosas, o, mejor dicho, ni lo estaba, pero quería responder acorde a como me sentía. Y cómo me sentía? Aburrido, simplemente satisfecho de darle placer a la carne, pero vacío en el ser, y ello me hacía sentir melancólico y derrotado, más al saber que la mujer que había amado por un largo tiempo se casaría y yo era nada más un amante, el cual quizá sería olvidado en poco tiempo.&lt;br /&gt;- No pienso nada... no tengo nada qué pensar -&lt;br /&gt;Fue mi respuesta, y ya me comenzaba a sentir fastidiado, por tal razón me levanté intempestivamente y me senté en la cama, presto a ducharme antes de abandonar las cuatro paredes de la anonimidad, donde nadie nos conocía y podíamos estar juntos, olvidando la realidad de ambos, la que había fuera de allí. Lamentablemente, ella pensaba así, yo no, para ese entonces yo ya me sentía igual dentro o fuera.&lt;br /&gt;- Pero cómo así, es que no lo disfrutaste, es qué.... -&lt;br /&gt;- Usted simplemente limítese a pensar que aquí lo único que pasó fue sexo, sexo y nada más que sexo, que yo no tengo que pensar en nada más con usted ni responderle ese tipo de preguntas tan pendejas -&lt;br /&gt;No la había acabado de dejar hablar, mientras la miré a los ojos con notable virulencia y tomé su mentón con cierta agresividad para pronunciarle esas palabras y luego soltarla bruscamente para dirigirme por fin a la ducha.&lt;br /&gt;- Mejor vístase, porque yo ya me voy, o usted verá si se queda aquí -&lt;br /&gt;No sé si le haya gustado mi respuesta y mi actitud, pero no me importa. Sólo sé que me duché, en cinco minutos ella hizo lo propio y luego salimos, para dispersarnos entre la multitud del centro, cada uno dirigiéndose hacia su respectivo terruño. Lo único aquí que medio me interesa es ese placer sexual, sobre todo los días que estoy con más ganas de sexo. Ella sería sólo un canal que permite satisfacer mis ansias. No es mi culpa, al final las circunstancias dispusieron esta actualidad.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1795394219233080311-3845717224854728105?l=relatosdepacotilla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/feeds/3845717224854728105/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1795394219233080311&amp;postID=3845717224854728105' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/3845717224854728105'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/3845717224854728105'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/2008/09/venreo-meramente.html' title='Venéreo meramente'/><author><name>Sebastián</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07770449296199836626</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_OtHhqjE3yJU/SUgOH0UUp1I/AAAAAAAAAEg/5jlXlaMGUjQ/S220/DSC09965.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1795394219233080311.post-9207610054159261875</id><published>2008-09-20T01:00:00.000-05:00</published><updated>2008-09-20T01:20:48.177-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Flako'/><title type='text'>Dubitativo</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Alexis se debatía pensativo mientras escuchaba música suave en su habitación. No le ayudaba para nada el estar ebrio, pensaba más intempestivamente, pero igual su mente parecía estallar de indecisión. Para él, la suerte ya estaba echada. Se había intentado sobrepasar con una amiga que despertaba sentimientos sinceros en él. Aunque todo no era tan malo. Igual, ya tenía novia, y la adoraba. Pero esta no lo dejaba avanzar en el plano pasional, o sexual, como se pueda interpretar según la torcida mente de sus amigos. Camila despertaba en él todo tipo de sentimientos sinceros y anhelos enamoradizos, pero ella pensaba que aún era pronto para ingresar en el mundo sexual. Temía que luego de entregar lo más preciado que podía preservar en su virginal juventud fuese luego despreciado como un mero objeto de placer, y luego fuese traicionada, como le pasó a Leidy -su amiga del alma- hace apenas dos semanas, habiendo sido abandonada en favor de una mujer casi desconocida que lo sedujo en medio de los vapores del licor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;María era la mujer que podía satisfacer dichas necesidades en un futuro cercano. Siempre habían sido buenos amigos, pero hace un par de meses comenzó a despertar en Alexis un deseo desmesurado, desenfrenado, hacia ella. Comenzó a ver su cuerpo de una manera no tanto morbosa, sino que se enamoró de las sensuales curvas de su buena amiga. Afortunadamente -pensaba el hombre- su amiga parecía corresponderle en dichas intenciones, pero luego del incidente recién ocurrido parecía que quizá se requería algo de paciencia para ello. Posiblemente ya todo estaba perdido y Alexis sentía que su mundo se podía desmoronar fácilmente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuentan sus amigos, que todos estaban bailando y bebiendo en un bar en las afueras de la ciudad, entre amigos y algunas novias y novios de ellos. Todo era un ambiente de camaradería y confianza. María y Alexis progresaban a pasos lentos -como debía ser, si perdonamos la traición que estaba cometiendo el hombre con su mujer- y todo parecía marchar "viento en popa". Pero, al pasarse de copas, Alexis comenzó a desviar sus inquietas manos a lugares que aún no debían ser explorados. Ante un leve reproche de María, nuestro hombre se desanimó estrepitosamente -como en todo ser acelerado, por no decir &lt;span style="font-style: italic;"&gt;amurado&lt;/span&gt;- y se sentó a charlar, cabizbajo, con algunos de sus compadres allí presentes. Luego se fue caminando hasta su casa con una botella de licor que alcanzó a comprar antes que la tristeza lo desmoronara por completo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;María miraba con ansias su celular, esperando infructuosamente una llamada de su amante, al cual quizá había lacerado con tan abrupta respuesta, según pensaba en su  &lt;span style="font-style: italic;"&gt;también acelerada &lt;/span&gt;cabecita. Ella estaba comenzando a sentir también deseo, y pensaba que la culpable de todo esto era la &lt;span style="font-style: italic;"&gt;viata&lt;/span&gt; novia de su momentáneamente amigo. Pronto sería ella quien llamaría para aclarar las cosas, y sumir a nuestro amigo en una dicotomía más polarizada y profunda...&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1795394219233080311-9207610054159261875?l=relatosdepacotilla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/feeds/9207610054159261875/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1795394219233080311&amp;postID=9207610054159261875' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/9207610054159261875'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/9207610054159261875'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/2008/09/dubitativo.html' title='Dubitativo'/><author><name>Flako</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11482665475098193004</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_b8JU8e6Hcd0/Sd7fIf91mOI/AAAAAAAAA90/3YvCD1yadHI/S220/image001.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1795394219233080311.post-922135439333388408</id><published>2008-09-18T00:30:00.000-05:00</published><updated>2008-09-19T11:06:03.344-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Flako'/><title type='text'>Tarde inusual</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hoy paseaba tranquilo por el parque de mi pueblo. El sol alumbraba victorioso a través de un espacio alternado por nubes doradas y aplanadas. Me senté en una banca, en el sector más solitario y lleno de árboles a su vez, tal como lo había acordado con ella. Repentinamente llegó una onda de nerviosismo que se manifestó en los erectos vellos de todo mi cuerpo. Era aquel placer tan doloroso que recorre el cuerpo de un ser enamorado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Venteaba fuertemente. Me despeiné. Cerré los ojos y me visualicé así, sentado, de espaldas al sol, mientras las hojas secas recorrían el lugar a toda prisa. Mi corazón se aceleró, ya que la misma escena me parecía romántica. Agregué a mi aún amiga sentada a mi lado, buscando mi abrigo y mi cariño. Suspiré apasionadamente...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Abrí los ojos. Era ella. Mi corazón casi podía sentirse desde un metro de distancia. Ella lo supo e intentó reírse. Pero no pudo. Comenzó a llorar silenciosamente mientras se sentaba a mi lado y pedía mi consuelo con su mirada. Por poco lloro, pero por dentro, aún en contra de mi voluntad, sentí un hipócrita triunfalismo, como pretendiendo aprovechar la situación para donarle mi amor. Pero el instinto -y no el raciocinio- me detuvieron. Ella sólo necesitaba un amigo que la apoyara en este cruel momento de soledad, y la abracé fuertemente mientras lamentaba la muerte de su querida madre.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1795394219233080311-922135439333388408?l=relatosdepacotilla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/feeds/922135439333388408/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1795394219233080311&amp;postID=922135439333388408' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/922135439333388408'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/922135439333388408'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/2008/09/tarde-inusual.html' title='Tarde inusual'/><author><name>Flako</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11482665475098193004</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_b8JU8e6Hcd0/Sd7fIf91mOI/AAAAAAAAA90/3YvCD1yadHI/S220/image001.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1795394219233080311.post-8117143318383969895</id><published>2008-09-17T10:48:00.000-05:00</published><updated>2008-09-17T11:09:13.145-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sebastián'/><title type='text'>Muerte breve relatada brevemente, razones desconocidas</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cuando encontraron a Don Facundo muerto en la sala de su casa, el olor a putrefacción era demasiado evidente. La carne del rostro, grasosa y pegada como un cuero, emanaba una especie de sudor, quizá líquidos de la carne, mientras las moscas revoloteaban en uno de los ojos que ya colgaba un tanto distante a la cuenca. La mano izquierda se hallaba empuñada sobre el pecho, mientras que la derecha yacía más suelta, sobre el piso, con el brazo abierto.&lt;br /&gt;Había caído muerto sobre la alfombra de terciopelo que compró en uno de sus viajes a Europa con su difunta - veinte años atrás - esposa. Parecía un infarto, pero era preferible no especular sobre las posibles causas de la muerte de este ermitaño personaje que iba a misa todos los días a las siete de la mañana y que por las tardes asistía a charlas literarias y filosóficas.&lt;br /&gt;Era un hombre culto, y gracias a su trabajo como profesor de literatura se había hecho más culto de lo que era cuando estaba joven y trabajaba como vigilante en uno de los primeros y más grandes centros comerciales de la ciudad. En esos tiempos leía mucho, sobre todo el periódico, pero pronto logró estudiar en la universidad la carrera de derecho - que nunca ejerció - y terminó siendo docente en un colegio rural por unos veinticinco años. Ese era el origen de sus dotes literarias.&lt;br /&gt;Parecía que llevaba quince días muerto, pero sólo gracias a uno de sus compañeros de charla pudieron darse cuenta de la situación. Don Abel, tras darse cuenta que Don Facundo llevaba varios días sin asistir a las tertulias, decidió ir a averiguar qué pasaba, pero cual no fue su sorpresa al acercarse a la puerta del pequeño apartamento donde el posterior difunto vivía y sentir la emanación de un putrefacto y penetrante olor, olor a muerto.&lt;br /&gt;"Claro, es que el viejo vivía en el último apartamento y ese estaba solo porque a nadie le gustaba vivir en el último piso, muchas escaleras", fue una de las afirmaciones de Don Abel, conversando con vecinos del sector.&lt;br /&gt;"Él era muy solitario, a duras penas saludaba, aunque yo de vez en cuando le llevaba algo de comer", dijo Doña Domitila, la anciana solterona que había vivido con su mamá hasta el año antepasado, pues la viejita había muerto en ese entonces.&lt;br /&gt;"Eso fue que se envenenó el viejo amargado ese" dijo Abelardo, el otro solterón chismoso de cuarenta y ocho años que veía telenovelas y morboseaba a las colegialas además de estarlas juzgando como inmorales; que también iba donde las putas cada quince días, gastando una buena porción de su sueldo de jubilado, y que criticaba a todos los vecinos que no le dieran entrada a su disfrazada efusividad.&lt;br /&gt;Mucho se rumoró en esos días y por varios meses. El caso es que nadie de los apartamentos pudo saber la verdadera causa de la muerte de Don Facundo. Sólo su hijo Enrique, residente en Brasil, se daría cuenta de la verdad cuando fue informado por el insuceso, y al hablar con el médico  forense sobre el coadyuvante de la muerte de su papá, la sorpresa fue tan aterradora que tuvo que estarse un buen rato sentado pensando y preguntándose por qué su papá murió así; incluso, años después, Enrique seguiría cuestionando el por qué de ese desenlace.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1795394219233080311-8117143318383969895?l=relatosdepacotilla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/feeds/8117143318383969895/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1795394219233080311&amp;postID=8117143318383969895' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/8117143318383969895'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/8117143318383969895'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/2008/09/muerte-breve-relatada-brevemente.html' title='Muerte breve relatada brevemente, razones desconocidas'/><author><name>Sebastián</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07770449296199836626</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_OtHhqjE3yJU/SUgOH0UUp1I/AAAAAAAAAEg/5jlXlaMGUjQ/S220/DSC09965.JPG'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1795394219233080311.post-4004406258166745551</id><published>2008-09-17T10:34:00.000-05:00</published><updated>2008-09-17T10:48:29.307-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sebastián'/><title type='text'>Escribiendo</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Mientras Carlos escribía, se daba cuenta que ninguna de las ideas quería brotar como él lo deseaba. En el fondo de sí, quería escribir mejor, pero había una serie de detalles que le impedían llegar a tal efecto. La inspiración de otros tiempos se había desvanecido, o quizá, sin darse cuenta, estaba diluyéndose, además de estar impregnado de varias actitudes pesimistas y cargadas de frustración.&lt;br /&gt;Dicen por ahí que la frustración, la tristeza, la melancolía y las angustias son perfectos canales para hacer brotar la materia que la inspiración permite elaborar, las artes como tales. Esa tarde, no era el caso de Carlos. Seguía y seguía, escribía y escribía, otra vez, una vez más, volvía a repetir palabras, divagaba, pensaba, le provocaba pararse e irse a llevar la papelería que tenía que llevar como buen mensajero que había sido, un mensajero que en sus tiempos libres quería escribir, y que en otros tiempos de su vida había sido un tipo hermético que no manifestaba sus sentires.&lt;br /&gt;Hoy, era distinto. Era menos reservado con sus sentimientos, y plasmaba en el papel muchas de las cosas que surgían en él. Pero esa mañana "abrileña", nada quería aflorar en su ser, a pesar de estar profunda y enormemente atravesado por un montón de sentimientos. Un mar de contradicciones se agolpaba y confluía en él, lo bueno y lo malo, ganas de mucho, ganas de poco. Temía fracasar en su ejercicio de escritura, que, finalmente, sentía que era una de las pocas cosas en las que podía ser bueno, subestimándose un poco - y a ratos lo seguía haciendo -.&lt;br /&gt;No era tan malo, ni tan frustrado, ni tan fracasado. Sólo era silencioso y temeroso, pero contradictoriamente, era más avezado que muchos a su alrededor. Ello lo demostraría en los días previos a su inesperada muerte.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1795394219233080311-4004406258166745551?l=relatosdepacotilla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/feeds/4004406258166745551/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1795394219233080311&amp;postID=4004406258166745551' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/4004406258166745551'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/4004406258166745551'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/2008/09/escribiendo.html' title='Escribiendo'/><author><name>Sebastián</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07770449296199836626</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_OtHhqjE3yJU/SUgOH0UUp1I/AAAAAAAAAEg/5jlXlaMGUjQ/S220/DSC09965.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1795394219233080311.post-76821974865714700</id><published>2008-08-30T00:08:00.000-05:00</published><updated>2008-08-30T00:22:34.577-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Flako'/><title type='text'>Encerrado en una casa</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Camilo Jaramillo estaba arrepentido. Quería acabar de una vez con su mala imagen, y demostrarle a la sociedad que sólo era un honrado ciudadano. Pero primero tendría que esperar a que la reja que marcaba imponentemente la salida se abriera y pudiera salir de su vieja casa, de cuatro húmedas y frías paredes de cemento. Y esperar sobrevivir lo suficiente para buscar su familia sin ser abaleado por los transeuntes de su ciudad.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Faltaba un año para ello. No se afanaba por el paso del tiempo, ya que hace diecinueve años no salía de su odiado hogar. De hecho ya no lo odiaba. Se había vuelto hermano de sus otros dos habitantes, los cuales si estaban allí merecidamente. También sabia de memoria el menú de todo el año que le quedaba, ya que la papa cocida y el jugo de guayaba podrido se repetían diariamente. Además ya conocía a la perfección cada detalle y desperfecto de su hogar, que tristemente, tampoco era suyo. Era del gobierno.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Pronto saldría, y la gente sabría que él no fue encerrado allí por sus actos. Fue víctima de la injusticia de la corrupta rama judicial. Pronto demostraría que su reclusión fue injusta y quizá dejaría en ese mismo "hogar" a quienes lo juzgaron por la muerte de una bebé, dejando en la calle al verdadero culpable.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1795394219233080311-76821974865714700?l=relatosdepacotilla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/feeds/76821974865714700/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1795394219233080311&amp;postID=76821974865714700' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/76821974865714700'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/76821974865714700'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/2008/08/encerrado-en-una-casa.html' title='Encerrado en una casa'/><author><name>Flako</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11482665475098193004</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_b8JU8e6Hcd0/Sd7fIf91mOI/AAAAAAAAA90/3YvCD1yadHI/S220/image001.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1795394219233080311.post-7985775415949086861</id><published>2008-08-26T10:13:00.000-05:00</published><updated>2008-08-26T10:31:05.293-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sebastián'/><title type='text'>Esquizo...</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Martín llegó consternado... tiró la puerta con cierto agotamiento que más parecía afán. Lo había vuelto a hacer una vez más.&lt;br /&gt;En su mente zigzagueaban un montón de imágenes variadas - y variables - que lo estaban agobiando, pero que a su vez, en el fondo oscuro de su ser, le generaban un placer orgásmico; de manera curiosa, solamente tal placer acaecía en el momento mismo de los actos que, posteriormente,  con un arrepentimiento agónico y lastimero - reprochaba a sí mismo, y que en verdad eran repudiables por la sociedad en que había permanecido durante toda su existencia.&lt;br /&gt;Se metió a la ducha luego de tirar la ropa arbitrariemente por toda la habitación. Se lavaba su cuerpo, pero sobre todo sus manos y sus partes con un asco incomparable. Asco hacia sí mismo, más asco de sí que de los demás, repudio, desdén, desprecio por ser quien era, por hacer lo que hacía.&lt;br /&gt;La sustancia pegajosa que emanaba luego de placerse de manera inmisericorde a costa de otras personas menos fuertes que él se demoraría un poco más en desaparecer... era una de tantas evidencias físicas que quedaba como muestra de su acto; la otra, o las otras evidencias quedaban en otros lugares, donde quienes las portaban hallaban su ser y su vida totalmente laceradas, a tal punto que su posible recuperación sería casi imposible o quizá no existiría jamás.&lt;br /&gt;Luego de unas dos horas, Martín estaba de nuevo, como siempre.  El  veterano ex seminarista de cuarenta y siete años veía dibujos animados mientras comía palomitas de maíz con nachos con queso y coca cola. No había evidencias físicas de su acto, no había hedores, ni sabores... pero en él, en ese pacífico y conocido por todos "religioso", "bondadoso" y "comedido" personaje, quedaba esa parte oscura de su vida, ese espectro, ese monstruo que lo acosaba y se apropiaba de él, para llevarlo de nuevo a empresas azarozas y transgresoras, empresas que él en su furor disfrutaba con enorme éxtasis. Podía ser un monstruo, o podía ser él mismo quien revelaba su verdadera "realidad".&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1795394219233080311-7985775415949086861?l=relatosdepacotilla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/feeds/7985775415949086861/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1795394219233080311&amp;postID=7985775415949086861' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/7985775415949086861'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/7985775415949086861'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/2008/08/esquizo.html' title='Esquizo...'/><author><name>Sebastián</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07770449296199836626</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_OtHhqjE3yJU/SUgOH0UUp1I/AAAAAAAAAEg/5jlXlaMGUjQ/S220/DSC09965.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1795394219233080311.post-8625099405178162821</id><published>2008-07-21T23:17:00.000-05:00</published><updated>2008-07-22T00:22:33.649-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Flako'/><title type='text'>La cadena fatal</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Camilo estaba sentado plácidamente dentro de su carro. No tenía rencores contra nadie ni se arrepentía de lo que estaba haciendo. De hecho, el plan era perfecto. El humo salía del tubo de escape, por medio de una manguera, hacia dentro, directo al asiento delantero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pensaba en lo duro que había sido la muerte de su mujer, al ser atropellada, sin querer, por él mismo al sacar su auto mientras ella estaba descuidada. Se reprochaba constantemente el haber salido tan bruscamente, y escrutaba en su mente algún rastro de su conducta que le llevara a pensar que él lo había hecho a propósito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sentía un fortísimo dolor de cabeza, como si le martillearan las sienes. Al mismo tiempo alucinaba, viendo estrellas en su campo visual. Sabía que estaba haciendo justicia con sus propias manos; así quizá podría pedirle perdón a su amada Manuela por haberla asesinado, así lo hubiera hecho sin culpa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De repente despertó. Supo que estaba en el hospital porque sintió la misma fragancia que el día en el que su esposa agonizaba en la sección de urgencias del mismo hospital. O en cualquier otro. No podía saberlo inmediatamente. Estaba ciego. Comenzó a llorar fuertemente, pero se extrañó de no poderse oír. Pero pudo sentir una lágrima en su mano. Era su hija, quien velaba para que el vegetal que quedaba de su padre algún día pudiera caminar, pues ella si escuchó al médico cuando dijo con quebrada voz "Camilo Torres no puede, ni podrá oír, ni ver, ni mucho menos caminar. El equipo médico cree que aún posee olfato y quizá tacto. Usted debe decidir, tristemente, si vale la pena que su padre continúe con este sufrimiento, o si debemos aplicarle la eutanasia... yo se que suena cruel, aunque creemos que su padre puede sostener sus funciones vitales no podrá desempeñarse de manera normal y será esclava toda la vida de él. De un vegetal. Eso si sobrevive en las próximas horas"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alexandra se aferraba a la vida de su padre. Pensaba, como él antes de intentarse suicidar, que a su vez era culpable por no prestar suficiente atención a su padre, viendo como cada día empeoraba su estado de ánimo y su autoestima. Esperemos que Don Camilo se recupere, para evitar otra tragedia...&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1795394219233080311-8625099405178162821?l=relatosdepacotilla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/feeds/8625099405178162821/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1795394219233080311&amp;postID=8625099405178162821' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/8625099405178162821'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/8625099405178162821'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/2008/07/la-cadena-fatal.html' title='La cadena fatal'/><author><name>Flako</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11482665475098193004</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_b8JU8e6Hcd0/Sd7fIf91mOI/AAAAAAAAA90/3YvCD1yadHI/S220/image001.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1795394219233080311.post-4515940049533132691</id><published>2008-07-18T21:06:00.000-05:00</published><updated>2008-07-18T22:19:51.377-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sebastián'/><title type='text'>La primera "dos veces" vez.</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Siempre, desde muy pequeño, quizá desde mis diez u once años, empecé a contemplar el mundo de lo pasional, de lo erótico, de lo sexual, de la sexualidad, esa que contiene tantas cosas, miradas, caricias, abrazos, besos, sexo, entre muchas otras. Cuando comencé a descubrir ese mundo "oculto" e "íntimo" de los "adultos" (en ese entonces creía que sólo los adultos tenían relaciones sexuales, ahora río de mi prehistórica inocencia) sentí ansias por vivirlo, por sentirlo en todas las facetas posibles.&lt;br /&gt;Una de ellas era el mundo de lo sexual, remitido estrictamente al acto de unión fisiológica entre dos seres de distinto sexo. Comencé a sentir cosas que para mí eran nuevas, deseos, anhelos, necesidades. Soñaba con estar con una mujer, imaginaba qué y cómo sería ello. Lo llegué a magnificar, a sobredimensionar, hasta el punto que cuando llegué a estar en solitario con mujeres que deseaba o que me interesaban, me ponía demasiado ansioso, demasiado nervioso, producto de una excitación que no podía controlar.&lt;br /&gt;Comencé a imaginar cómo sería mi primera vez, veía a las mujeres que me gustaban y empezaba a visualizarlas efectuando el acto sexual conmigo. Veía la televisión, los canales "de adultos", ojeaba revistas eróticas y me excitaba aún más. Me imaginaba una relación clandestina, en el furor de la noche, las luces rojas en una habitación oscura, sábanas de terciopelo, la mujer desnuda, las caricias, los besos fieros, el "zarandeo bestial" hasta sentirme descargado, renovado.&lt;br /&gt;Pues bien, tuve la fortuna de haber vivido de dos maneras mi "primera vez". Una fue donde las prostitutas, cuando alcancé mi mayoría de edad. Recuerdo a la rubia erótica y voluptuosa llamada Mariela, con quien descargué mis ansias reprimidas por el paso de los años, las costumbres, las reglas y valores morales que sólo existen en un entorno conservador. Aún recuerdo cómo nos besamos brevemente, para luego manosearnos fieramente y penetrarla con un tanto de relajo mientras ella "hacía todo el trabajo". No me quejé, no me inmuté, pues sabía que ella hacía eso sólo por una paga, no por anhelos pasional-sentimentales en torno a mí. Nos quedamos unos pocos minutos conversando después de retozar. Hablamos de nuestras vidas de una manera breve. Y esa fue la primera vez.&lt;br /&gt;Aún así, no la considero mi primera vez completamente. La otra primera vez llegó una noche, inesperadamente, cuando recién salía con quien sostuve una vida sentimental durante unos 9 meses, aproximadamente.&lt;br /&gt;La noche de la otra "primera vez" fue la segunda parte de uno de mis sueños eróticos. La primera había sido esa parte insensible, rutinaria, banal, de lo que puede ser el acto sexual. En esta ocasión fue algo distinto. Sí, había mucho fuego entre ambos. El deseo brotó en unos besos nocturnos en la banqueta de un solitario parque, donde las miradas entre ambos se cruzaron y las palabras se desvanecieron con el aire, con los besos, con las caricias eróticas que se fueron forjando entre ambos, que fraguaron un mar de pasión y morbo desbocados. No aguantamos más cuando la propuesta de escapar a un lugar solitario hizo su aparición.&lt;br /&gt;Llegamos a una solitaria cabaña, en aquella noche lluviosa y no sentí más furor que aquél instante en que cerramos la puerta y quedamos solitarios, el uno y el otro, brindándonos cosas que quizá la misma vida planeó para los dos.&lt;br /&gt;Besos furtivos, caricias encubiertas en la soledad que nos convenía y que era la soñada por ambos. Recuerdo su cuerpo desnudo, por primera vez pensé que una mujer sería mía... y lo fue. Así como yo fui suyo. No pagué por ello, no le ofrecí dinero por acostarnos, ni ella me obligó a hacerlo.&lt;br /&gt;Solamente fue una noche lluviosa, así como aquella que imaginé por ahí a mis doce años en una tarde donde me acaecía el erotismo desbocado.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1795394219233080311-4515940049533132691?l=relatosdepacotilla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/feeds/4515940049533132691/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1795394219233080311&amp;postID=4515940049533132691' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/4515940049533132691'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/4515940049533132691'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/2008/07/la-primera-dos-veces-vez.html' title='La primera &quot;dos veces&quot; vez.'/><author><name>Sebastián</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07770449296199836626</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_OtHhqjE3yJU/SUgOH0UUp1I/AAAAAAAAAEg/5jlXlaMGUjQ/S220/DSC09965.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1795394219233080311.post-4537909741903900443</id><published>2008-07-14T23:00:00.000-05:00</published><updated>2008-07-21T23:54:50.457-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Flako'/><title type='text'>De traiciones, mujeres y cigarros</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El joven Gabriel se desprendía de su cigarrillo mientras recordaba a su lejana y amada Marcela. Su recuerdo se esfumaba como el humo que de su boca exhalaba lentamente. No había tiempo para el perdón. No, luego de conocer toda la traición acaecida hace un instante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace quizá media hora este hábil estudiante salía de su universidad. Eran las cinco y media de la tarde, y se encontraría pronto con su novia. Marcela, entretanto, ya lo esperaba ansiosamente en el bar de al frente. Gabo caminó aperezado y cruzó distraído la calle; quizá pensaba en lo tanto que la adoraba cuando el carro pitó fuertemente y de un salto el joven universitario llegó hasta la acera. Marcela sonreía mientras lo miraba con expresión calmada, quizá un tanto fingida, pero pensaba que él era lo suficientemente tonto para que llegara a imaginarse las noches en las que ella gemía placenteramente en los moteles de la ciudad con algunos vecinos de su barrio. Menos mal, no se equivocaba. Gabo pensaba que ella le era tan fiel como él al tinto de las ocho de la mañana, al aguardiente de las dos de la tarde y al cigarrillo de las seis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Minutos más tarde, discutían alegremente sobre los asuntos universitarios, política, acerca de sus familias e incluso sus más íntimos relatos. Afortunadamente Marcela era más avispada que él, ya que realmente no estaba enamorada de él, recurriendo a la mentira, ya que Gabriel tenía ciertas fincas ganaderas de su padre a nombre propio, y ella deseaba casarse algún día con él para hacerse con unas cuantas de estas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Repentinamente llegó Santiago, uno de esos "vecinos" de Marcela. Gabriel lo reconoció -era el panadero del barrio de su novia- y le levantó la mano en gesto salutativo, pero no hubo respuesta del recién llegado; en lugar de ello intentó besar con la mayor confianza a la mujer ya mencionada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella gritó "¡No!" mientras intentaba infructuosamente apartarse. El sujeto sacó un revólver y se lo puso en la sien, a la vez que le decía con tono de burla "¿Con que me engañás con este pelagato? ¿Con un universitario? ¿Con un 'nerd'? Definitivamente sos como brutica, pero como sos tan mamacita y tenés unas tetas muy ricas, te la perdono por esta vez; pero descuidate y te pongo siliconas de plomo". Enseguida se dirigió a Gabriel, y le dijo "a esta mujer, a mi mujer, no la vuelva a tocar, porque lo termino invitando a su propio funeral".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cobarde e inteligente, Gabo huyó, cruzando la calle como una gacela. Lo único que le importaba en ese instante era su vida. Pero al cruzar la calle, miró su reloj: "¡Ah! Las seis...", y con la misma fidelidad que mantuvo hasta hace un minuto su relación, sacó su cigarrillo y lo encendió, mientras murmuraba "Mi más fiel compañero ha sido el cigarro, lástima que la relación sea tan compulsiva que muera consumido completamente; menos mal son como veinte romances a tres mil pesos". Así, con la esperanza de no perder su humor ni su inspiración, caminaba a la búsqueda de un futuro incierto como el cáncer que día a día entre sus pulmones crecía. Sabía que pronto moriría de amor. De amor al cigarrillo.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1795394219233080311-4537909741903900443?l=relatosdepacotilla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/feeds/4537909741903900443/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1795394219233080311&amp;postID=4537909741903900443' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/4537909741903900443'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/4537909741903900443'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/2008/07/de-traiciones-mujeres-y-cigarros.html' title='De traiciones, mujeres y cigarros'/><author><name>Flako</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11482665475098193004</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_b8JU8e6Hcd0/Sd7fIf91mOI/AAAAAAAAA90/3YvCD1yadHI/S220/image001.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1795394219233080311.post-2477519582043347013</id><published>2008-07-12T09:47:00.000-05:00</published><updated>2008-07-12T10:38:27.669-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sebastián'/><title type='text'>Y lo sabía</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Le habían pillado. "Mierda, ya el cabroncete se dio cuenta", pensó desesperada pero a la vez burlonamente aquél hombre joven mientras se bebía la cuarta cerveza y se echaba el último trago de ella. Se había metido con la mujer de un político del pueblo, sin advertir que era la mujer de él. Cuando se había dado cuenta era tarde, pero también lo era desde el mismo momento en que se enamoró, incluso mucho antes, aquella vez en que había pasado la primera noche de sexo desenfrenado.&lt;br /&gt;Ella, por su parte, se mostraba nerviosa y angustiada. No tardaría mucho tiempo sin que su marido irrumpiera en la casa agresivamente, posiblemente revólver en mano, ojeras exageradamente pronunciadas, la infaltable vena aún más resaltada en la sien, muestra todo ello de un desespero e histeria total.&lt;br /&gt;Tiempo atrás, Mariana Bermúdez reía y disfrutaba de las horas fogosas de desbocada carnalidad y brutal ajetreo en distintas suites de moteles - algunos módicos, otros más costosos - del pueblo y sus alrededores. Ella ni imaginaba que León Armero - su esposo de hacía casi doce años - se daría cuenta fácilmente, pues estaba lejos del país desde hacía casi dos años; era un prominente, prestigioso y respetado embajador en otro país.&lt;br /&gt;Pero regresó intempestivamente, quizá por querer sorprender a su esposa, con la intención de comentarle lo que consideraba una excelente noticia para ambos: le habían ofrecido un cargo en uno de los ministerios de la república. Quería celebrar tal ascenso en su carrera política, además la extrañaba en todo sentido. Pero también quería hacerle saber que debido a la nueva situación, tendrían que dejar el pueblo en que ambos crecieron y como buenos paisanos, se conocieron y por azares de la vida, de los sentimientos, terminaron casándose.&lt;br /&gt;La sorpresa de León no fue otra que enterarse de la realidad al encontrar una actitud un tanto extraña en Mariana, aún a pesar de que tuviesen una larga velada de sexo - como a él le gustaba, como a ambos les había gustado desde siempre - esa misma noche, en la cual hicieron todas esas cosas que tanto disfrutaban, zarandeándose de distintas maneras, brincando, mordiendo, manoseando con fuerza, brusquedad y fiereza, succionando, lamiendo, meciéndose con bestialidad, así como a ella siempre le había gustado, como él le había enseñado en su vasta experiencia - él tenía unos diez años más que ella - como ella misma lo había disfrutado con su amante durante seis meses de relación clandestina.&lt;br /&gt;La halló distante luego del acto. Incluso dentro del mismo, cuando a veces ella dejaba de gemir, y él se sorprendía, pero continuaba. "Quizá es tanto tiempo sin hacerlo con tanta frecuencia" pensó ingenuamente, pues aún no se había enterado de la verdad. Pero no era tan ingenuo, porque al día siguiente decidió salir a merodear un poco por el pueblo, y fue en tal trasegar donde encontró miradas poco comunes en sus allegados, quienes guardaron silencio porque quizá apreciaban demasiado a Mariana, o por evitar una tragedia. Él no era tonto, y sospechó al ver actitudes distintas o poco corrientes acorde a los tiempos en que estaba en el pueblo.&lt;br /&gt;Pronto logró darse cuenta de las cosas, cuando decidió confrontar a Rafael Bernales, uno de los mejores amigos de Mariana, pero quien a su vez le profesaba amistad a él. Alguna vez Mariana llegó a salir con su amante y con Rafael a departir en las afueras del pueblo. Quien se decía confidente y amigo de Mariana, quizá encubriendo un sentimiento por ella y camuflándolo en sinceridad, aprecio y gratitud con su amigo, decidió contarle todo a León. Aquél duró pocos instantes para reaccionar de manera iracunda. Ya lo sabía. Desilusión mezclada con rabia y un orgullo herido - siempre había creído que no le faltaba nada como hombre y que podría mantener perpetuamente a Mariana "comiendo de su mano" -. Tal castillo de amor concretado - la amaba por encima de su orgullo como "hombre mayor" y "experimentado" - y de ego acrecentado se derrumbó en pocos segundos tras las palabras de Rafael. No lo pensó dos veces para dirigirse a su casa y buscar el revólver - que siempre mantenía para cuidar la hacienda - y montarse en su jeep para encargarse de ese mal nacido, como ya lo comenzó a denominar.&lt;br /&gt;Mientras tanto, José Sepúlveda tomaba cerveza tranquila y plácidamente con sus amigos de pilatunas, los confidentes de su aventura, que ya hacía tiempo había dejado de ser aventura y estaba transformada en una confluencia de varios y enormes sentimientos. Billar y cerveza, música popular, la mesera exuberante con la que coqueteaba constantemente - pero que nunca llegaban a algo concreto porque así lo querían pues sólo jugaban a cortejarse -, el "barman" que no era barman y que improvisaba ser barman - solamente servía tragos como mejor quedaran al gusto de los clientes -, el veterano borracho que ya era casi pordiosero pues se había alcoholizado y que siempre les pedía monedas para comprar licor - así fuera el más barato -, todo un escenario propicio para la juerga, para la bulla, para la alegría, la conversa amena, pero también para las peleas insulsas e inesperadas.&lt;br /&gt;Mariana empacaba su equipaje desesperadamente aquélla tarde cuando se dio cuenta que León ya había descubierto la verdad. No amaba a ninguno de los dos, simplemente se sintió sola cuando dejó de amar a su esposo y por eso decidió aventurarse con un hombre al que aventajaba por cuatro años. A este tampoco lo amaba. Quizá llegó a expresárselo verbalmente, a disfrutar de él pues no era para nada un mal amante, pero no llegó a sentir algo sentimental aunque en un principio lo llegó a dudar.&lt;br /&gt;En el mismo instante, José reía de manera amena con sus compadres, cuando la irrupción sorpresiva de quien alguna vez fuese el alcalde del pueblo sorprendió a todos. Era un desesperado ex alcalde, más parecía un tipo decadente que había bebido demasiado, pero en realidad estaba lo suficientemente cuerdo como para propinarle seis balazos a quien en verdad se los quería propinar y que al verlo llegar lo presintió sin poder hacer mucho para evitar tal acción; al menos eso pensaba en el momento de tensión acaecido.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1795394219233080311-2477519582043347013?l=relatosdepacotilla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/feeds/2477519582043347013/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1795394219233080311&amp;postID=2477519582043347013' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/2477519582043347013'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/2477519582043347013'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/2008/07/y-lo-saba.html' title='Y lo sabía'/><author><name>Sebastián</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07770449296199836626</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_OtHhqjE3yJU/SUgOH0UUp1I/AAAAAAAAAEg/5jlXlaMGUjQ/S220/DSC09965.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1795394219233080311.post-7444839143490221821</id><published>2008-07-05T20:50:00.000-05:00</published><updated>2008-07-05T21:13:26.164-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sebastián'/><title type='text'>Rutina</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Todas las tardes eran iguales. Los viejos poblanos se dedicaban a repetir día tras día, tarde tras tarde, la misma rutina, desayunando  las siete y cuarto, almorzando a las doce y treinta, la siesta de las dos hasta las dos y treinta aproximadamente, para luego reunirse a las tres a tomar cerveza y debatir sobre distintos temas, pasando desde el torneo nacional de fútbol hasta "cuchichear" sobre los vecinos.&lt;br /&gt;Se dedicaban a hablar de política, de fútbol, de religión, despotricaban sobre "los jóvenes de estos tiempos", observaban de una manera harto morbosa a las exuberantes y candentes mujeres del pueblo, que al son del calor ribereño, se pavoneaban de manera erótica con sus cuerpos casi desnudos, medianamente cubiertos por blusas que apenas cubrían los senos y minifaldas que a duras penas evitaban que la vista llegara a la cavidad receptora del duro bastón masculino.&lt;br /&gt;Cuerpos sensuales que parecían aceitados por tanta transpiración... pieles trigueñas, firmes y deseables... pobres viejos, no querían contener sus ansias sexuales, pero finalmente eran reprimidas por su misma rutina.&lt;br /&gt;Jugaban dominó y cartas, refunfuñando por la subida de los impuestos, agradecidos con el presidente por sus políticas de seguridad - que a la larga era represión para los movimientos juveniles que mostrasen oposición al sistema impuesto -, del clima, de viejas historias, de antiguos romances, en fin, variaban sus temas pero finalmente seguían siendo los mismos. Los mismos, cada día más viejos, pero en esencia, iguales, prosiguiendo su rutina, desgastando el eje de su rueda llamado vida, día a día, las mismas prácticas, las mismas palabras, las mismas actitudes. Sólo el final truncará este trasegar.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1795394219233080311-7444839143490221821?l=relatosdepacotilla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/feeds/7444839143490221821/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1795394219233080311&amp;postID=7444839143490221821' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/7444839143490221821'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/7444839143490221821'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/2008/07/rutina.html' title='Rutina'/><author><name>Sebastián</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07770449296199836626</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_OtHhqjE3yJU/SUgOH0UUp1I/AAAAAAAAAEg/5jlXlaMGUjQ/S220/DSC09965.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1795394219233080311.post-5705064153630032706</id><published>2008-06-27T00:37:00.001-05:00</published><updated>2008-07-02T11:19:40.965-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Flako'/><title type='text'>La intensa</title><content type='html'>&lt;p align="justify"&gt;De nuevo sonaba el teléfono. Aquel repugnante sonido ya me causaba un pánico impresionante. Miré la pantalla del identificados y recordé con tristeza "no tienes con que pagar el servicio de identificador...", así que contesté. &lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Aquella voz me causaba repugnancia, fastidio, hartera. Su melodiosa voz me recordaba aquellos momentos de delirio y amor que viví mientras estuve ilusionado. Pero ahora me daba rencor. Ya no sentía amor. Pero la muy idiota aún sentía algo por mí. Me preguntó cómo me había ido en el trabajo, que si tenía hambre, que dónde estuve el fin de semana, que si estuve con Fulana o con Perano. El mismo interrogatorio al cual me veía sometido siempre que llamaba.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Quizá por eso la comencé a detestar. El amor ya hace rato se había perdido desde la noche en la que me dijo "de amigos no más". Yo acepté de mala gana, pero ella cambió de parecer mientras que ya estaba decidido a olvidarla completamente.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Y quién sabe cuándo me volverá a llamar? Cuándo volverá a inoportunarme? Quisiera gritarle cuanto la odio pero sólo me sale un "bien, bien... estoy bien."&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Soy un completo cobarde. Adiós, Magdalena...&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1795394219233080311-5705064153630032706?l=relatosdepacotilla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/feeds/5705064153630032706/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1795394219233080311&amp;postID=5705064153630032706' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/5705064153630032706'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/5705064153630032706'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/2008/06/la-intensa.html' title='La intensa'/><author><name>Flako</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11482665475098193004</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_b8JU8e6Hcd0/Sd7fIf91mOI/AAAAAAAAA90/3YvCD1yadHI/S220/image001.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1795394219233080311.post-3777251102898306929</id><published>2008-05-24T09:59:00.000-05:00</published><updated>2008-05-25T20:06:37.630-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sebastián'/><title type='text'>CARTA - DECLARACIÓN JURAMENTADA</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Nadie me pidió que escribiera sobre lo que hice. Es más, no me importa qué tipo de reacciones puedan tener quienes lean esto. Simplemente se me dio la gana hablar del "crimen" que cometí. Y lo pongo entre comillas porque la verdad ya no me arrepiento. Quizá nunca me arrepentí; es más, dudo que lo haga algún día.&lt;br /&gt;Creo que antes de cometer este acto - que yo denomino de limpieza, pues purificó mi ser, el cual estaba perturbado y atormentado en enormes proporciones - sentía miedo, temor... angustia... inseguridad... en fin, un montón de cosas, de pensamientos, de ocurrencias que pasaban por mi cabeza en los días previos al "acto". Enumerar una por una cada una de estas "cosas", me es complicado, es probable que en esta nota no lo haga, pero intentaré ordenar todos los pensamientos acorde a lo que recuerdo de aquellos días.&lt;br /&gt;Creo también que liberarme de un montón de angustias y perturbaciones que me acosaban no puede ser llamado crimen. Nadie puede juzgarme por mi acto, o mejor dicho, no debería hacerlo porque el hecho de cuestionarme es caer en un enorme y empalagoso "tufo moral".&lt;br /&gt;Sí, maté a mi "compañera sentimental". La maté porque estaba harto de muchas cosas, la empezaba a odiar pues sabía que me estaba engañando con otro hombre, pero además de ello, porque cuestionaba sobremanera cada uno de mis actos. Explicar todo el proceso desde que la conocí hasta el "desenlace" no vale la pena, pienso que es innecesario. Simplemente lo único que aquí debe saberse y que yo debía decir es que la maté por adúltera, por mentirosa, por traidora. La maté siete meses después de saber que me engañaba, y me di cuenta porque una vez la escuché hablando por teléfono de manera muy "cariñosa" con alguien. Decidí seguirla de manera encubierta, y cuál no fue mi sorpresa al verla entrando a un motel con otro hombre, un miserable que me doblaba en edad. De ese también me hice cargo antes de entregarme en la inspección. Pienso que vivir sin pene es mejor castigo que correr la misma suerte que ella corrió: la muerte.&lt;br /&gt;Después de haberme enterado del acto de infidelidad del cual era víctima, decidí callar. En mis días de silencio comprendí el por qué de la actitud esquiva y distante que ella había estado manejando por un largo tiempo. Comprendí los besos en público que me esquivó, las caricias negadas, los desplantes casi diarios, las negativas a hacer el amor... en fin, tantas cosas, que ahora no comprendo por qué no la maté antes.&lt;br /&gt;Pero actué de manera represiva consigo mismo. Silencié y ahogué mis angustias, mi dolor, mi rabia y mi frustración. Y, de manera paradójica, empecé a amarla aún más... la anhelaba en las noches de sexo desenfrenado, desvivía por sus besos, me emocionaba totalmente al verla, mi razón se perdía cuando estaba junto a ella.... llegué a creer que estábamos dándonos una segunda oportunidad. Pero sólo era hasta después del acto sexual cuando razonaba nuevamente, reaccionaba, retornando a mi estado racional, donde poco a poco, con mucho dolor y con cierto remordimiento previo, comprendía, clarificaba, me convencía cada vez más que ella debía morir, y que yo era el elegido para oficiar como el instrumento de su muerte.&lt;br /&gt;Pienso que una manera de asesinar adecuada para estos casos, es a puñaladas. Matarla a tiros hubiera sido muy instantáneo, muy fugaz. Yo quería sentir ese momento, esa fuerza iracunda en mi ser, ese calor abstracto en mi sangre, palpitando al son de unas entrañas hirvientes, hijas de la impotencia producto de un engaño, de una desolación, de una frustración constante...&lt;br /&gt;Al rememorar tal sensación, me alegro, y me convenzo que arrepentirme sería un acto de torpes, de insensatos, de inconscientes. Me place haberla matado, no por el placer de matar, sino por hallar la purificación de mi ser enfermo... estaba enfermo de sentimientos nocivos que me iban a destrozar... de todas maneras alguno de los dos tendría que sacrificarse, ella o yo. Alguna vez pensé en suicidarme, pero luego comprendí que no descansaría de tal manera. Por ello fue que esa noche en que hicimos el amor en el motel donde nos acostamos por primera vez, llevé a cabo el final de su vida. El cuchillo que tenía en mi maleta era suficiente para segar de un tajo lento y certero toda esta agonía dual que nos acosaba. Irónico "tajo", lento, pero era un acto que sólo tenía una oportunidad de ser efectuado, y no quería que fuera algo tan rápido, como ya lo he dicho arriba. Cada golpe, cada puñalada era exorcismo, era liberación, pero de una forma casi curiosa, hoy no puedo recordar el rostro de ella en su momento... quizá es producto del furor, del éxtasis que me acogió en el instante.&lt;br /&gt;Después de dejarla muerta en la habitación, le dije al recepcionista que ella se había quedado dormida, que yo ya me iba. Tenía tiempo suficiente para darle un obsequio inolvidable al "amante" que ella tenía. Aquí no contaré como acaeció la defenestración de aquél, cometida bajo mi mano, pero sí es claro que él me recordará cariñosamente.&lt;br /&gt;Yo, por mi parte, procuraré algún día salir de aquí, para vivir tranquilamente con alguna mujer que quiera estar conmigo y darnos mucho, mucho amor... la condena es de unos quince años, estaré listo para ese entonces.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1795394219233080311-3777251102898306929?l=relatosdepacotilla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/feeds/3777251102898306929/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1795394219233080311&amp;postID=3777251102898306929' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/3777251102898306929'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/3777251102898306929'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/2008/05/carta-declaracin-juramentada.html' title='CARTA - DECLARACIÓN JURAMENTADA'/><author><name>Sebastián</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07770449296199836626</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_OtHhqjE3yJU/SUgOH0UUp1I/AAAAAAAAAEg/5jlXlaMGUjQ/S220/DSC09965.JPG'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1795394219233080311.post-5053920002763527404</id><published>2008-05-19T00:10:00.000-05:00</published><updated>2008-05-19T00:13:20.384-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sebastián'/><title type='text'>....sin palabras......</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;los instantes siguientes al ataque se fueron tornando inciertos... la panorámica comenzaba a ensombrecerse.... la lucidez de siempre se transformaba en un sinfín de incongruencias e incoherencias. Una risa nerviosa acompañada del "me estoy muriendo" al ver que se estaba desangrando eran las expresiones ante la situación... resignación extraña con burla temerosa. Miedo, miedo, desolación en un ambiente desprovisto de compañía alguna. Buscando ayuda, no había tiempo, cada segundo transcurrido era ya un segundo perdido, un segundo más que acercaba esa brecha tan ambigua que hay entre la vida y la muerte... menos vida a cada segundo, cercanía cada vez más a la muerte.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Agonía extraña que no laceraba, que simplemente llenaba de cuestionamientos, "Por qué a mí", "por qué pasó", "ya qué se le va a hacer, ja, me estoy muriendo"... aire resignado... sospecha de lo contundente, pero quizá la risa nerviosa optimista, sustentada en esa leve esperanza que sobrevive en muchos casos, creyendo que llegaría a un lugar donde se le pudiere salvar de su herida mortal. Esperanza a su vez ambigua e incierta, pero suficiente para mantenerse firme unos pocos segundos o instantes más......&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Triste historia que no tuvo final feliz porque a pocas cuadras, desangrado totalmente, cayó al suelo y sólo la noticia fatal, tan total y deplorablemente inesperada llegó un 3 de octubre a las 4:49 de la mañana a mi teléfono.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1795394219233080311-5053920002763527404?l=relatosdepacotilla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/feeds/5053920002763527404/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1795394219233080311&amp;postID=5053920002763527404' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/5053920002763527404'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/5053920002763527404'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/2008/05/sin-palabras.html' title='....sin palabras......'/><author><name>Sebastián</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07770449296199836626</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_OtHhqjE3yJU/SUgOH0UUp1I/AAAAAAAAAEg/5jlXlaMGUjQ/S220/DSC09965.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1795394219233080311.post-7192749279611430489</id><published>2008-05-18T23:08:00.000-05:00</published><updated>2008-05-18T23:33:02.123-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Flako'/><title type='text'>Otra manera de empezar "El Imbécil"</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Horacio miraba distraídamente el cielo, recostado sobre una pequeña pradera del parque de su barrio. Las nubes se paseaban lentamente a través del cielo, que se antojaba pintarse de un profundo azul. Pronto sería de noche. "Qué tal que las nubes tuvieran vida propia? Llovía entonces porque el cielo estaba triste? Hacía sol porque estaba enojado? Cómo sería entonces el cielo cuando estaba contento?". Aquellos insulsos pensamientos le ocupaban, sin embargo, la mente, y lo alejaban de auqellos pesimistas pensamientos que le asaltaban a cada momento. Recién había terminado con su novia, a la cual había adorado sin cesar hacía pocos meses, pero ya era un hombre "desgraciadamente libre", como lo solía pensar frecuentemente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es que para Horacio Orjuela, estar "libre" significaba "no estar" pensando en alguien. Quizá los instantes en los que amaba eran los únicos en los que su mente estaba plena de felicidad, en otro caso siempre terminaba siendo vengativo, cruel, hipócrita e insensible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasos suaves se escuchaban a lo lejos, un crujir de hojas que le transportaba hacia el pasado, pocos meses antes, cuando ante ese mismo parque le había declarado su amor a Lorena, su ahora ex-novia...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sorprendido se sintió cuando, dejando de ver las nubes, dirigió la mirada hacia aquella mujer morena que se acercaba, estoy en un déjà-vu -pensaba-, se frotó los ojos, era de nuevo Lorena. Se veía triste, sus ojos parecían platos llenos de agua hasta el punto de querer desbordar. Ella se acercó corriendo...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Horacio reaccionó asustado. Las nubes se seguían moviendo plácidamente por el azul rey del cielo ya nocturno. "Quizá soñé despierto", pensó, pero sin darle demasiado crédito a sus pensamientos. Aún estaba poseído de amor. Había cometido ya dos errores en este año. El primero, haber conocido a Lorena Llanos; y el segundo, traicionarla justo cuando ella lo adoraba...&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1795394219233080311-7192749279611430489?l=relatosdepacotilla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/feeds/7192749279611430489/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1795394219233080311&amp;postID=7192749279611430489' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/7192749279611430489'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/7192749279611430489'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/2008/05/otra-manera-de-empezar-el-imbcil.html' title='Otra manera de empezar &quot;El Imbécil&quot;'/><author><name>Flako</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11482665475098193004</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_b8JU8e6Hcd0/Sd7fIf91mOI/AAAAAAAAA90/3YvCD1yadHI/S220/image001.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1795394219233080311.post-6231647687237558356</id><published>2008-05-12T16:57:00.000-05:00</published><updated>2008-05-12T19:07:02.974-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sebastián'/><title type='text'>Cita del destino</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Toda la vida de Joaquín había sido igual. Desde pequeño sus sueños estaban impregnados de un tinte tradicionalista, conservador, estudiar, profesionalizarse, casarse, formar una familia, tener varios hijos... siempre había anhelado encontrar a esa mujer que, como en las telenovelas le amara con grandeza y que vivieran juntos y felices el resto de sus vidas. Quizá fue por su genio de romántico que muchas veces terminó haciendo ridículos públicos y a la vez siendo considerado un "ridículo" para una sociedad que no había podido interpretar sus intenciones. Idealista e ingenuo, enamoradizo, torpe al hacerlo... producto de una enorme carga de todos esos anhelos, puros y nobles quizá, se le dificultaba expresar sus sentimientos a la mujer que amara.&lt;br /&gt;Tales actitudes le merecieron diversos y numerosos desengaños. Quizá malinterpretó las cosas con muchas mujeres, pero debido a ello fue caro el precio que tuvo que pagar en ocasiones. En otras, llegaba a ser brevemente correspondido, hasta que la sinceridad absoluta parecía cansar y finalmente era abandonado a su suerte. A sus diecinueve años estuvo a punto de casarse, pero de un momento a otro, Liliana, su novia, se marchó de la ciudad sin avisar, dejando plantado en el altar al infeliz Joaquín.&lt;br /&gt;Llegó a llorar y casi desear morirse del dolor. Estuvo enfermo casi dos meses, arrastrando la bilis de su nuevo fracaso sentimental hasta tal punto de no poder levantarse de la cama por lo menos una semana. Finalmente, quizá motivado por la esperanza de poder llegar a alcanzar un mejor futuro, se recuperó de un día para otro.&lt;br /&gt;Así, hasta que conoció a Fernanda. Esta mujer desveló una infinidad de pasiones en Joaquín... fue la primera mujer con la que desbocó sin medir consecuencias las pasiones físicas más intensas. Ella fue su maestra en el amor, en la cama. Las noches de placer con amor se fueron acrecentando, y Joaquín estaba enamorado en un exceso tal que fue abandonando sus viejos hábitos, sus rutinas, sus amigos, su familia misma fue siendo desplazada por Fernanda y los momentos con ella.&lt;br /&gt;La factura de cobro le llegó a Joaquín cuando menos la esperaba. Fernanda le engañaba con al menos dos hombres, y fue un jueves en la tarde cuando él la encontró haciendo el amor tan fieramente - como nunca lo llegó a hacer con él ni como se lo hubiera imaginado jamás - con otro hombre.&lt;br /&gt;La desilusión de Joaquín fue aún mayor. Pero esta vez fue la bebida el refugio de sus pesares. Intentó de manera fallida lanzarse por el balcón de un tercer piso, pero de una manera casi milagrosa, sobrevivió sin rasguño ni lesión alguna. Tres meses de depresión acompañados de rehabilitación en una clínica de reposo fueron el pan cotidiano que tuvo que masticar para recuperarse casi totalmente.&lt;br /&gt;Aún así seguía con su terco apego a los anhelos de toda la vida. Desengañado y mucho más inseguro, quería seguirse enrutando por tal camino. Esta vez seguía anhelando lo de siempre pero ya se encontraba destrozado, y el horizonte era oscuro en su vida.&lt;br /&gt;Una tarde, por medio de amigos suyos, conoció a Diana. Inesperadamente, la vida forjó entre ambos un sentimiento casi inmediato. Se amaron a primera vista... curioso, paradójico, impredecible, absurdo total... comenzaron  a entablar una muy bonita amistad. La comprensión, el diálogo constante se hizo presente día a día entre ellos. Se alegraban sobremanera al verse, no podían dejar de mirarse y se extrañaban fuertemente en la ausencia.&lt;br /&gt;Eso que llaman química se mantenía presente entre ambos. Ella, joven, ingenua, inexperta, llena de sueños y anhelos casi iguales a los de Joaquín. Él, medianamente experto, aún ingenuo, pero lleno todavía de esos sueños del ayer, de sus inicios. El juego de indirectas era constante, incluso dejaban de ser tan indirectas y se convertían en directas. Joaquín había sido presentado en la casa de Diana como un gran amigo, pero en realidad ella había confesado a su madre, la confidente constante, su enorme amor por él. Veía ese gran hombre que muchas quizá no lograron percibir con claridad. Caso igual ocurría con él. Su familia notaba la alegría y la luz de la esperanza posadas en su vida. Era un Joaquín renovado, lleno de nuevos proyectos, de expectativas frescas  y que podían ser consideradas sublimes.&lt;br /&gt;Fue Diana la que le llamó al teléfono aquélla mañana para hacer efectivo el encuentro que sin saberlo, era la predestinación que se había preparado para que ellos unieran sus vidas hasta la muerte. "Quiero que nos veamos, siento que debo decirte algo muy importante para mí", fueron las palabras de ella al otro lado del teléfono. Joaquín sintió un ahogo tremendo en su pecho, de esos ahogos que no se pueden expresar y que lo tratamos de etiquetar con la palabra amor. Ansias, emoción, expectativa fueron las sensaciones que se agolparon en él. Ella, mientras tanto, a pesar de su enorme timidez, estaba completamente dispuesta a decirle lo que sentía, dejando de lado los prejuicios morales que la acusarían como "buscona" o "lanzada" por expresar sentimientos a un hombre y no esperar que él lo hiciera primero.&lt;br /&gt;Se había puesto hermosa para él, más hermosa, como nunca. Labios color rojo fuego, con ese brillo deslumbrante que provocaba besar y no abandonar, fragancia de rosas, manos perfumadas tiernamente, uñas pintadas, todo lo hermoso posible confluía en ella ese día.&lt;br /&gt;Mientras tanto, Joaquín tomó el autobús para encontrarse con Diana en el lugar pactado, a las tres y treinta de la tarde. A las cuatro y veintiocho ella no había llegado. A las cuatro y cuarenta y nueve ni un rastro se percibía de ella. Joaquín, lleno de ansia y desespero, consternado pero anhelante por ella, esperó hasta las seis y quince. Frustrado, desconcertado y amargado, llegó a su casa a las once y veintisiete luego de tomarse unas ocho cervezas para menguar las ansias que se habían apoderado de él. Durmió hasta las once de la mañana del otro día, sin tormento alguno, aunque despertó con ese dolor bajo en el estómago propiciado por las ansias aún presentes. Se sentía algo molesto con Diana, además de sentir fuertemente el peso de la incertidumbre que se había forjado tras la ambigüedad de una propuesta urgente de una cita casi inmediata mezclada con el incumplimiento a ella por parte de quien la había propuesto en primera instancia.&lt;br /&gt;No obstante, y a pesar de un creciente temor producto de la incertidumbre, a la una y dieciséis se decidió por llamarla a la casa. Nadie contestó. Se inquietó aún más, porque en casa de ella siempre se mantenía alguien. Salió a la calle a caminar, a pensar en ella, anhelando verla pronto, y mezclando en su mente la esperanza y la desesperanza, la alegría y la tristeza, matices opuestos que forjaron una mixtura amorfa en su interior, mixtura que finalmente sólo dejaba como mensaje a interpretar la decadencia y el agobio...&lt;br /&gt;... desesperado por pensar en ella, llamó al mejor amigo que tenía y que fue quien los presentó. En su casa tampoco estaba, y por ello le llamó al celular. "Joaquín, dónde habías estado? Te estamos buscando hace rato", fue la respuesta inmediata de Enrique. Sin dejar que Joaquín respondiera, le dijo: "Tienes que venirte urgente a la dirección que te voy a dar, hay una muy mala noticia". Joaquín, algo intuitivo, sintió el frío fatal en su interior, en todo su ser, en su alma unas milésimas de segundo antes de escuchar lo que sospechó casi inmediatamente, y no lo quería ni lo hubiera querido escuchar.&lt;br /&gt;"A Diana la mató un bus ayer.... es terrible....".&lt;br /&gt;Definir la sensación que la vida arbitrariamente acababa de asestar sobre Joaquín debido a las circunstancias siempre impredecibles del trasegar, sería complicado. Para él, nadie sabe si lo fue. Sólo él podría saberlo, pero incluso ni siquiera llegó a ser capaz de describirlo nunca. Pero era la realidad, bofetada cruel de su vida una vez más... ilusión efímera que no pudo concretarse, cita del destino incumplida para ambos... un mar de preguntas sin respuestas, muerte de los sueños, final de muchas cosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1795394219233080311-6231647687237558356?l=relatosdepacotilla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/feeds/6231647687237558356/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1795394219233080311&amp;postID=6231647687237558356' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/6231647687237558356'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/6231647687237558356'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/2008/05/cita-del-destino.html' title='Cita del destino'/><author><name>Sebastián</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07770449296199836626</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_OtHhqjE3yJU/SUgOH0UUp1I/AAAAAAAAAEg/5jlXlaMGUjQ/S220/DSC09965.JPG'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1795394219233080311.post-8169314074635760167</id><published>2008-05-12T11:57:00.000-05:00</published><updated>2008-05-12T12:01:01.200-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Flako'/><title type='text'>El Final</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Desde el instante en que escuchó el despertador, Simón se levantó decidido. Sería la última vez que escucharía tan fastidioso chillido. Estando solo en casa, nadie se opondría a su plan. Triste, se paró en el borde de su balcón. Vivía en un décimo piso. Con furia, lanzó con todas sus fuerzas el casi inerte cuerpo del despertador, y sonrió -con un humeante cigarrillo en su boca- al ver estrellado en el piso el maldito causante de su mal sueño. Ahora, su vida ya tomaría otro rumbo...&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1795394219233080311-8169314074635760167?l=relatosdepacotilla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/feeds/8169314074635760167/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1795394219233080311&amp;postID=8169314074635760167' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/8169314074635760167'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/8169314074635760167'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/2008/05/el-final.html' title='El Final'/><author><name>Flako</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11482665475098193004</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_b8JU8e6Hcd0/Sd7fIf91mOI/AAAAAAAAA90/3YvCD1yadHI/S220/image001.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1795394219233080311.post-1735165565544694476</id><published>2008-05-11T20:08:00.000-05:00</published><updated>2008-05-11T20:37:28.566-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sebastián'/><title type='text'>El poder no era suficiente (un nombre un tanto abrupto)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;A cada segundo más que se acercaba, Gabriel bebía con mayor desespero y ansia el whisky que mantenía en la gaveta de su estudio. Quienes lo conocían bien podrían haberse sentido sorprendidos al verlo tan nervioso, habiéndose caracterizado siempre por ser un tipo frío, racional, calculador, silencioso y poco expresivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Patrón, ella entró al motel con ese man - fueron las palabras emitidas desde otro celular.&lt;br /&gt;- Bien, bien - respondió Gabriel con una voz un tanto quebrada. - Ya saben, piérdanse que esto es asunto mío -.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A sus cuarenta y siete años, por primera vez en su vida, él estaba sintiendo rabia y odio con una fuerza virulenta inimaginable. Ni siquiera cuando mando matar a su mejor amigo por cuestiones de negocios cuando supo que era él quien proporcionaba información a los enemigos y a la policía había sentido tal fiereza en su interior, en todo su ser. Incluso aquella vez lloró con tristeza por haber tenido que ahogarlo en una alberca que fue llenada completamente de cemento mezclado, listo para convertirse en duro concreto.&lt;br /&gt;Esta vez también había llorado, pero al sentirse desilusionado, al verse engañado por la mujer a la que amaba sin reparo alguno, por la cual hubiera dejado todos sus negocios, asesinado a quien tuviera que asesinar... fue por ella por lo cual no tuvo hijos, a ella no le interesaba tenerlos. Y aún así, él, hombre machista y arraigado a tradiciones conservadoras, accedió sin chistar a tal acuerdo. "No quiero niños, eso lo tienes que tener claro siempre", dijo Valeria Estrada el día que contrajo nupcias con Gabriel.&lt;br /&gt;Después de casi dos años de constantes investigaciones, él se había enterado que Valeria le era infiel con otro hombre, casi desde que se casaron. Un amigo de la juventud y de casi toda la vida era aquél que retozaba fiera y alegremente con ella. Era también el motivo por el cual en muchas noches la posibilidad del sexo fue negada para Gabriel, porque ella "tenía dolor de cabeza" y otras veces porque "no tenía ganas". Paciente, silencioso, prudente, con una mirada llena de amor y ganas por estar siempre complaciendo a su mujer, Gabriel aceptaba tal situación.&lt;br /&gt;Pero la paciencia tiene límites, y Gabriel se encontró con una encrucijada en su vida que propiciaría posteriormente el desenlace menos esperado para Valeria. Los negocios comenzaron a decaer, la policía incautaba cargamentos con mayor facilidad, los laboratorios clandestinos más importantes habían sido detectados y destruidos, muchos de los subalternos estaban desertando o traicionando a la organización; la guerra interna se avecinaba. Tal ambiente caótico produjo una enorme irritación en Gabriel que puso a prueba su carácter en todos los sentidos. Bajo sus órdenes, muchos subalternos fueron eliminados por traidores y desertores, la policía y las distintas organizaciones de la "ley" recibieron la suficiente presión o el soborno como para dejarlo en paz a él y su gente.&lt;br /&gt;Así comenzó a preocuparse más por su matrimonio y al ver que las noches de sexo le eran negadas, decidió contratar a un detective para que investigara a su esposa. Evidentemente, las pruebas denotaron el acto de infidelidad. La desilusión y desconsuelo de Gabriel fueron enormes. Una vida que había creído siempre hermosa y sublime al lado de Valeria finalmente había sido una farsa. "Una farsa, una mierda como esta basura en la que he estado metido toda la vida, un mundo igual a este donde me muevo a diario, con mentiras, con promesas incumplidas", fue el pensar de Gabriel.&lt;br /&gt;Por eso, cuando aquél viernes veintisiete de Septiembre encontraron los cadáveres de Valeria Estrada y Alfonso Bermúdez con varios disparos de revólver, y pocos días después a "Don Gabriel" con los sesos fuera de su cabeza y esta recostada sobre el escritorio ensangrentado, se pudo comprender las palabras a veces desquiciadas de los últimos días del "jefe" y también por qué estaba decayendo con mayor fuerza la organización.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1795394219233080311-1735165565544694476?l=relatosdepacotilla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/feeds/1735165565544694476/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1795394219233080311&amp;postID=1735165565544694476' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/1735165565544694476'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/1735165565544694476'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/2008/05/el-poder-no-era-suficiente-un-nombre-un.html' title='El poder no era suficiente (un nombre un tanto abrupto)'/><author><name>Sebastián</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07770449296199836626</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_OtHhqjE3yJU/SUgOH0UUp1I/AAAAAAAAAEg/5jlXlaMGUjQ/S220/DSC09965.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1795394219233080311.post-6080997241052944334</id><published>2008-05-11T15:22:00.000-05:00</published><updated>2008-05-11T16:08:21.577-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Flako'/><title type='text'>Citas, amor y traición</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El silencioso y penetrante olor a anticuario inundaba lentamente su habitación mientras Ramiro sacaba la máquina de escribir. "Es que nadie podría comprender, pero considero que escribir a máquina es casi como escribir directamente en el papel, porque en ambos casos la hoja de papel queda impregnada con un sentimiento del cual carece el medio electrónico." -pensaba casi afiebrado de la emoción y el sentimiento-. Así que decidió que lo mejor que podía hacer era declarar por ese medio los sentimientos que se cocían día a día, hacia la mujer que prácticamente era la dueña de los predios de su corazón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entretanto, Manuela esperaba ansiosamente a su cita. Todo estaba tal cual se había programado, pero él estaba -a su parecer- algo retardado. Sólo habían pasado dos minutos a partir de las ocho y media de la noche, cual lo acordado. Tomaba algo de cerveza para matar la impaciencia, porque en aspectos de puntualidad ella tenía sangre Inglesa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego de vestirse lo mejor que pudo, salió apurado hacia el restaurante en el cual ambos se encontrarían. Él tenía que evitar la traición cometida por su mejor amigo. Si se quedaba de brazos cruzados, Roberto se apoderaría de su amada. Inclusive tenía buen tiempo, podría ejecutar su plan calmadamente, porque disponía de información privilegiada según la cual Roberto llegaría con un retraso de media hora a la cita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegó pues, "con la carta en una mano y el corazón en la otra", así lo pensaba Ramiro. Caminó pausadamente, evitando tropezar con los escalones que lo separaban de la mesa de su amada. Todo su cuerpo temblaba. El amor, el deseo y la adrenalina lo poseían completamente, si bien sus pensamientos eran claros y concisos. Sintió un golpe en el pecho cuando la vio. Afortunadamente estaba sola.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Roberto recibió una llamada mientras el taxi, que lo dirigía al mismo lugar, aceleraba intrépidamente en la congestionada avenida. "Oiga jefe, Ramiro está con ella. Está enterado de todo. Qué hago?". "Déjalo fuera de combate", respondió tranquilamente, aunque con una leve risa nerviosa, el pasajero del taxi.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Holaaa... esteee... pues sólo quiero que leas esto y consideres muchas cosas... antes que cometas... un grave error...", dijo Ramiro con un nerviosismo tal que no parecía él mismo, sino un espectro usurpador del Ramiro alegre y tranquilo. Su voz, aunque aguda por los nervios, reflejaba cierto aplomo, cierta resignación, porque muy en el fondo pensaba que ni si quiera su carta podría surtir efecto. Algo más tendría que hacer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Ramiro? Qué haces aquí? No ves que estoy en una cita?", le respondió alarmada y avergonzada Manuela. Ramiro le entregó su carta, guardada cuidadosamente en un sobre color rojo ahumado y con sello dorado. Luego, salió cabizbajo, con un paso lento pero firme, como si estuviese llevando el féretro de alguno de sus amigos muertos en guerra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su sorpresa fue grande al encontrar a Roberto. Tenía en su rostro el alma de la ira desatada. En su mano portaba una nueve milímetros, con su provisión llena por si fallaba en sus primeros disparos. Quizá quisiera asustar a su amigo, pero en el fondo sentía un odio visceral hacia él, porque sabía que la carta entregada significaba el fin de su alocada aventura con aquella mujer de la cual sólo deseaba unos momentos de salvaje pasión. Si, quizá -pensaba- la carta decía todo aquello, allí estaba desvelado todo su plan. Eso pensaba él. Sin pensar, ya su arma apuntaba hacia el ojo derecho de Ramiro. Y éste estaba dispuesto a disparar su viejo revolver, el que también olia a anticuario, porque solía guardarlo con su máquina de escribir. A su vez, Manuela bajaba por la puerta trasera del restaurante y llamaba a la policía. En dos minutos las vidas de aquellos desdichados cambiaría para siempre.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1795394219233080311-6080997241052944334?l=relatosdepacotilla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/feeds/6080997241052944334/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1795394219233080311&amp;postID=6080997241052944334' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/6080997241052944334'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/6080997241052944334'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/2008/05/citas-amor-y-traicin.html' title='Citas, amor y traición'/><author><name>Flako</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11482665475098193004</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_b8JU8e6Hcd0/Sd7fIf91mOI/AAAAAAAAA90/3YvCD1yadHI/S220/image001.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1795394219233080311.post-5024080637258083262</id><published>2008-05-10T18:05:00.000-05:00</published><updated>2008-05-11T16:06:50.305-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sebastián'/><title type='text'>OLOR A PUTAS Y A TRAGO</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cuando entraron a aquél bar tenían claro a qué iban. Habían bebido en la misma acera de siempre, como todos los Sábados a la misma hora, el mismo trago, los mismos de siempre. Cuatro sujetos cuya edad oscilaba entre los veinticinco y treinta años. Solteros, dedicados a una vida sin obligaciones, pues lo poco que conseguían para sobrevivir lo lograban a partir de la venta de frutas o cualquier negocio que resultara, incluso hasta el más descabellado, ilegal y azaroso.&lt;br /&gt;Luces violetas de neón se proyectaban dispersas alrededor de todo el recinto. Música electrónica, el ritmo acompañante de todo el escenario. Chicas desnudas, semidesnudas, voluptuosas, flacas, gordas, de muchas variedades rondando por el establecimiento, esperando que unas piernas masculinas las convidaran a sentarse allí.&lt;br /&gt;El show era cada media hora. Los muchachos llegaron justo unos tres minutos antes de comenzar una de tantas funciones. Ya era costumbre, y por tanto las excitaciones adolescentes ya no existían en ellos, veían cuerpos desnudos y dialogaban de cualquier cosa que se ocurriera al son de los tragos, cerveza barata porque no alcanzaba para pagar el trago caro que hubieran deseado.&lt;br /&gt;Ya eran clientes conocidos. De los que nada más beben y no se acuestan con ninguna de las mujeres, por diversas razones, no había plata, no tenían ganas, no les gustaban las muchachas, tenían pereza, preferían estar conversando y bebiendo, por no citar otras más...&lt;br /&gt;Uno de los más jóvenes, de unos veintiséis años, había bebido como loco toda esa noche. Tratando de olvidar asuntos amargos de su vida, se refugiaba en el delirio viril que sentía al hallarse en un prostíbulo viendo mujeres desnudas, contradiciendo "la moral" que había aprendido en su casa, sintiéndose "macho", "el hombre malo", "libre".... en fin...&lt;br /&gt;Esa noche Mario Cosio estaba totalmente ebrio. Manoseó, besó, fue besado, bebió, invitó a trago, vomitó, pataleó, incluso hasta peleó.&lt;br /&gt;Llegó caminando a la casa a eso de las cuatro y media, para dormir hasta las ocho y cuarenta y siete con veinticinco segundos, despertarse y sentir el olor a cerveza penetrante, el olor de las mujeres que besó y tocó pero con las que no hizo el amor, de aquéllas repudiadas por muchos, valiosas para él, llenas de vida, de sentimientos, de cosas que él mismo podía ignorar, de esas que vulgar y ofensivamente llaman putas.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1795394219233080311-5024080637258083262?l=relatosdepacotilla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/feeds/5024080637258083262/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1795394219233080311&amp;postID=5024080637258083262' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/5024080637258083262'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/5024080637258083262'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/2008/05/olor-putas-y-trago.html' title='OLOR A PUTAS Y A TRAGO'/><author><name>Sebastián</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07770449296199836626</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_OtHhqjE3yJU/SUgOH0UUp1I/AAAAAAAAAEg/5jlXlaMGUjQ/S220/DSC09965.JPG'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1795394219233080311.post-2253108868967329323</id><published>2008-05-10T11:08:00.000-05:00</published><updated>2008-05-11T16:06:41.351-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sebastián'/><title type='text'>El Insurrecto</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Al llegar temprano a su trabajo, la lista de compromisos a atender en el transcurso de la jornada era enorme. Reunirse con diversos inversionistas y socios de distintas partes, principalmente extranjeros, efectuar varias reformas importantes en la empresa que comprendían desde la aplicación de nuevos estatutos en la parte contractual, normas de comportamiento, hasta el despido de una gran cantidad de empleados. Era, de verdad, una larga jornada.&lt;br /&gt;A sus cuarenta y seis años, Javier Tabares no podía pedirle más a la vida. Tenía un empleo envidable para muchos, siendo el Presidente en su país de la franquicia de una de las más grandes compañías productoras de calzado a nivel mundial. Llevaba trece años de casado y tenía dos hijos. Su esposa, Carolina Pedraza lo había conocido en los tiempos en que él recién se había graduado y dictaba algunas clases como profesor de fundamentos de economía en la universidad de la cual era egresado. Ella fue su alumna y posteriormente su compañera.&lt;br /&gt;Se casaron a los dos meses de estar saliendo, cuando la vida le empezó a cambiar a Javier. Durante la época en que comenzó a salir con Carolina, una propuesta de un mejor empleo llegó para este prestigioso economista y catedrático de universidad: ser presidente de una franquicia de una de las empresas más poderosas del negocio del calzado a nivel mundial. Se había hecho famoso en el mundo de los empresarios y de los negocios por haber publicado un sinnúmero de obras sobre economía, y haber formulado diversas teorías que ocasionaban que la atención fuera puesta de manera enorme sobre él.&lt;br /&gt;No pensó mucho, le gustaba el dinero y la oferta era tentadora. Accedió, dejando de lado aquella vida de la universidad, donde era ampliamente reconocido por ser un destacado revolucionario de la izquierda radical. Así también terminó casándose, cuando no creía en la iglesia y difícilmente en su vida llegó a ir a misa, eso porque sus papás lo obligaron la última vez a los dieciséis años.&lt;br /&gt;Había tenido una novia durante seis años, Mariela Gómez. Ella lo admiraba más que amarlo, por tal razón lo seguía a todas partes, era su ídolo, excelente ejemplo para denotar la oposición ante un régimen que coharta en todas sus formas. Ella vivió grandes cosas con él, pero en los días que conoció a Carolina, el mundo de Javier cambió notablemente. Esta era distinta, muy conservadora, anhelando llevar una vida de familia, tener hijos, vivir en las mejores condiciones posibles.&lt;br /&gt;Carolina le deslumbró, porque dentro de la evidente y palpable distancia que había entre ambos en cuanto a sus formas de ser, la pasión y el amor hicieron su entrada... la ternura, el optimismo, esa fe y buena energía de ella fueron elementos que de alguna manera crearon sentimientos fuertes en él. La vida con Mariela se había convertido en rutina, y sólo los unía un ímpetu ideológico. Él quería nuevas cosas, aprender algo distinto a lo que ya sabía. Carolina, sin lanzarse a los brazos de él, le mostró un mundo nuevo, ajeno, distinto.&lt;br /&gt;Sus ideales políticos fueron decayendo... el paso del tiempo en la compañía y el acrecentamiento de sus bolsillos fueron convirtiendo a ese revolucionario ideal de otros tiempos en un capitalista más de la sociedad que tenía a su país lleno de represión y pobreza... reuniones con altos ejecutivos, fotografías tomadas en famosos lugares de Europa y de Norteamérica con afamados representantes políticos de la derecha, discursos hacia sus empleados, cargados de un tinte netamente derechista.&lt;br /&gt;Había cambiado. Había vendido su pensar, su integridad por unos pesos... ni siquiera los necesitaba, tenía lujos en su vida pasada, pero siempre se quejó de la carencia de otros lujos materiales. Quizá tanto inconformismo hacia lo que odiaba terminó por carcomerlo y convertirlo en uno más de esos seres que detestaba... quizá tanto inconformismo forjó la ambición y avaricia excesivamente nefastas que derrocan cualquier ímpetu, cualquier anhelo que fue otrora puro.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1795394219233080311-2253108868967329323?l=relatosdepacotilla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/feeds/2253108868967329323/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1795394219233080311&amp;postID=2253108868967329323' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/2253108868967329323'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/2253108868967329323'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/2008/05/el-insurrecto.html' title='El Insurrecto'/><author><name>Sebastián</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07770449296199836626</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_OtHhqjE3yJU/SUgOH0UUp1I/AAAAAAAAAEg/5jlXlaMGUjQ/S220/DSC09965.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1795394219233080311.post-3995205445658284970</id><published>2008-05-09T23:32:00.000-05:00</published><updated>2008-05-11T16:06:32.158-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Flako'/><title type='text'>Daniel...</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cierto día lo conocí, fue no hace mucho tiempo, pero por cosas del destino, ya no recuerdo cuando lo vi por vez primera. Pero desde el primer momento me impactó. Era una persona de aspecto sano, levemente barbada, de ojos pequeños y astutos, pero apaciguados. Reflejaba una paz interior impresionante, pero sin embargo era un desgraciado. Un resignado más al cual la vida no le había dado lo que merecía. En cada instante recibía fracasos, siempre envidaba a los demás, pero de buena manera, porque después de todo el chico era de buen corazón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un viernes lo encontré solo, estudiando concienzudamente. Quise interrumpirlo, librarlo del abstracto mundo de las matemáticas. "Hola Dani, no estudie tanto que de todos modos va a perder el examen". "Al menos si estudio me queda constancia de que hice el esfuerzo", me respondió. Aquí es cuando quise preguntarme, por qué este joven se empeñaba tanto en salir adelante, si según él estaba ya condenado al fracaso? Desde el principio yo sospechaba que tanta renegadera y tanto pesimismo eran una simple máscara. Él se burlaba de nosotros -pensé furtivamente mientras encendía mi cigarrillo- porque tiene el don de la humildad, pero es un completo genio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi humo se paseaba por su espalda, curveaba por su oreja y le llegaba directico a la naríz. Empezó a quejarse: "Ehhh no fume tanto que eso es dañino, vea que me va a enfermar". "Hey Dani vamos a comer un helado, descansá un ratico, acompañame y hablemos mierda" -le dije- y aceptó a regañadientes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Guardó en su amplia maleta los pesados y tediosos libros de matemática de los que tanto adoraba esclavizarse, y al pararse pude notar como cambiaba de máscara. Mientras caminábamos rumbo a la plazoleta del ajedrez, comenzó a hablar tonterías y a reírse de sí mismo. Pero en el fondo, como lo sigo sospechando hoy, es sólo una pesada broma que me juega. Mi amigo comprende que la vida es mejor jugarla con un bajo perfil, haciéndose algo así como el sufrido, pero sin denotar pena, porque no había de que quejarse. Hacía sus bromas y se autocompadecía, comprendiendo que la gente estúpidamente corría a consolarlo. Esto le garantizaba un control sobre sus amistades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pienso que lo peor que le pudo haber ocurrido, en términos sicológicos, es haber encontrado a una novia que le leyó las cartas antes de jugarlas. Quizá -sospecho- ella puede acceder a sus pensamientos y anticiparse a los acontecimientos. Es por eso que es tan calmada, y eso lo hace felíz a él. Tanto, que me divierto intentando -infructuosamente- hacerle causar celos a ella. "Oooiga pero es que él está pegando mucho con esas niñas, ahí donde lo ve es un duro de bajo perfil", le hablo en esos términos porque ella comprende de qué le hablo. Sabe que lo conozco medianamente y, que en ocasiones he logrado acceder a sus pensamientos, aunque sólo superficialmente. Sólo ella puede ver a través de él como si fuese un cristal, un vaso de pensamientos. Ella los toma al azar, los analiza, y finge no saber nada, para poder seguirle la estrategia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pronto este jóven marchará de casa. Tendrá que asumir los retos de la soledad, ahora que sí le ha llegado de verdad. Será entonces cuando tendré el honor de presenciar al verdadero Daniel, el que se ha quitado su máscara para desquitarse de tantos años de burla de parte de sus amistades...&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1795394219233080311-3995205445658284970?l=relatosdepacotilla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/feeds/3995205445658284970/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1795394219233080311&amp;postID=3995205445658284970' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/3995205445658284970'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/3995205445658284970'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/2008/05/daniel.html' title='Daniel...'/><author><name>Flako</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11482665475098193004</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_b8JU8e6Hcd0/Sd7fIf91mOI/AAAAAAAAA90/3YvCD1yadHI/S220/image001.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1795394219233080311.post-8539130706677347041</id><published>2008-05-09T12:03:00.000-05:00</published><updated>2008-05-11T16:05:49.465-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Flako'/><title type='text'>Estrategia mortal</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;"Apenas si podía acariciar mis cabellos el tímido viento, refrescándome lo poco que me quedaba de mi pasado, aquel tan incierto momento en que recibí el no definitivo, cuando me dijiste que querías darte un tiempo... y ahora, cuando tu amor ya no me apasiona, recreo firmemente en mi mente aquellos ojos que me alienaban, tan tristes y brillantes; aquellos encantadores labios que con verlos me enloquecían... lejanos recuerdos, que ahora no mereciendo ni el más noble de mis sentimientos, me incitan a volver hacia aquel pasado que ahora tanto temo..."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sus meditaciones fueron interrumpidas sin que él lo supiese. Sólo pudo avistar un chispazo que le cegó toda la vista y sentir un ruido tan fuerte como jamás lo hubiese imaginado. Su cuerpo cayó lentamente, ya inerte, horadado de sien a sien, mientras que su ex-esposa desenvolvía los paños que protegían la aún caliente &lt;span style="font-style: italic;"&gt;lupara&lt;/span&gt; y se disponía a dejar en las manos de su difunto marido el arma criminal. Todo parecía un suicidio. Pero a ella no le importaba. Lanzó un alarido al cielo: "Nooooo!!!" mientras todo se nublaba. Ahora balbuceaba incoherencias mezcladas con tos y sangre. El veneno haría efecto, y la policía habría perdido una vez más su valioso tiempo. Ya su trabajo estaba hecho, había causado la distracción necesaria para que los asaltantes pudieran robar el banco. Si todo se hacía coordinadamente, los Policías la darían por muerta y su amante luego le daría el antídoto que la despertaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no contaba con que su recién conocido amante estaba en un motel, esperando a que su favorita llegara a su cita romántica...&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1795394219233080311-8539130706677347041?l=relatosdepacotilla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/feeds/8539130706677347041/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1795394219233080311&amp;postID=8539130706677347041' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/8539130706677347041'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/8539130706677347041'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/2008/05/estrategia-mortal.html' title='Estrategia mortal'/><author><name>Flako</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11482665475098193004</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_b8JU8e6Hcd0/Sd7fIf91mOI/AAAAAAAAA90/3YvCD1yadHI/S220/image001.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1795394219233080311.post-2247516449885377247</id><published>2008-05-09T11:35:00.000-05:00</published><updated>2008-05-11T16:05:35.475-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Flako'/><title type='text'>Tragedia Juvenil - Miércoles, 9 de Octubre de 2002</title><content type='html'>(Esto lo escribí hace un montón de años, hace casi seis años, cuando apenas estaba empezando a considerar la idea de escribir. Se notará mucha inmadurez en el estilo y demasiadas impresiciones, pero quise publicarlo por razones históricas)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Era una de esas tardes soleadas, pero el viento la hacía fresca. Yo esperaba en el parque a unos amigos, pues quedamos de encontrarnos para ir a una rumba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El primero en llegar fue Carlos. Él tenía unos diecisiete años, un año menos que yo. Me saludó y me dijo que me tenía una sorpresa en esa rumba. Me puse muy contento, pero aquello me parecía un poco extraño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después llegó Jennifer, una hermosa muchacha de mi edad. Tenía un cuerpo provocador; pero no esperaba que estuviera invitada, por lo distanciada que estaba de nosotros. Me saludó de beso y le hablé un poco acerca de los motivos por los cuales no hablaba con nosotros. Le dijeron que nosotros hablábamos mal de ella, peo alguien desmintió la información y la invitó a la rumba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La rumba se iba a hacer en la casa de Pedro, que nos estaba esperando allí. Poco a poco llegaron todos mis amigos: Juliana, Carolina,Juan, Bernardo, Alejandra y Viviana. A eso de las cinco y media de la tarde, todos partimos hacia la casa de Pedro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jenifer estaba enamorada de mí, y según rumores, esa noche ella se me iba a declarar. Yo la amaba y pensé que esa era la susodicha sorpresa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya en casa de Pedro, Bernardo pidió pizza, perros, gaseosa y licor. Yo no pensaba tomar, pues hace algunos días había tomado demasiado e hice el ridículo. Pero no lo hice solo: Toos los hicimos. Eso me consolaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de bailar y tomar durante largo rato, Carlos llamó por teléfono a quien sabe qué persona. Al rato llegó una mujer de mi edad, y se puso a hablar conmigo. Supe que Jenifer me miraba con celos, pero no pude escapar de aquella mujer que cada vez se ponía más coinfianzuda conmigo e inclusiove se dejaba de manosear un poco de mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos seguimos tomando, y esa mujer me manoseaba. Supe que la situación se salía de mis manos, pero actué de forma insperada y le dije:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt; - Sabe qué? Sigamos esto en la cama.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Un sentimiento morboso me indujo a tener sexo con esa mujer. Encerrado con ella, comencé a besarla y a quitarle la ropa. Ella estaba deseosa de tener sexo. La desnudé y le dije de repente:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt; - No se hacerlo...&lt;br /&gt;- No te preocupes, papi. Soy toda tuya.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Desde ahí, nada recuerdo hasta que desperté dentro de la habitación de Jenifer. Algo tenía muy claro: la sorpresa era una puta y Jenifer estaba muy enojada conmigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt; - Oiga, Luis. Cómo me pudo hacer esto?&lt;br /&gt;- No fue intención mía. Estaba ebrio y mis amigos me engañaron.&lt;br /&gt;- No me cabe esto en la cabeza. No se da cuenta? Me defraudó!!!&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Esa última frase la dijo con mucha violencia y después se puso a llorar. Me dispuse a abrazarla, pero ella me rechazó con violencia. Me sentí muy mal, y para dejarla tranquila, lo mejor era irme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya fuera de su casa, mis amigos me encontraron camino a casa. Carlos me dijo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt; - Le gustó? Después diga que uno no es amigo suyo.&lt;br /&gt;- Usted no es nada conmigo! Usted se aprovechó de mí y tal vez me puso en ridículo con los demás.&lt;br /&gt;- Usted qué? Deje de ser mal agradecido.&lt;br /&gt;- No soy mal agradecido. El mal agradecido es usted. Usted ha sido mi mejor amigo, le he brindado mi amistad. Ahora, lo único que me gané de usted es el odio de la mujer que amo!&lt;br /&gt;- Mujeres hay muchas en el mundo! No se preocupe por eso mijo!&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Después de decir esa frase, le golpeé fuertemente su rostro, pateé su abdomen y lo dejé en el suelo, casi inconsciente. Después de eso, me fui a casa y me encerré en el cuarto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Allí me intenté suicidar. Es más: Ya tenía la soga colgada en el techo y rodeando mi cuello. Estaba sobre una silla. Estuve a punto de patearla y ahoracamr, pero me salvó Jenifer. Ella me dijo, mientras sollozaba:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt; - Jamás pensé que tú me amaras tanto. Supe que abandonaste a tu "peor enemigo" porque me consideraste perdida. De veras te pido disculpas, y de todo corazón, te amo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Ella me ayudó a quitarme la soga ya a bajarme de la silla. En ese momento mi moral bajó, y lloré. Ella me abrazó y me ayudó a desahogarme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y lo mejor, no la perdí. Ya era feliz porque mis deseos se cumplieron.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;(o sea que luego de la pataleta le fue bien al niñito mimado... esto parece el guión de un capítulo de la típica novela juvenil mexicana...)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1795394219233080311-2247516449885377247?l=relatosdepacotilla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/feeds/2247516449885377247/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1795394219233080311&amp;postID=2247516449885377247' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/2247516449885377247'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/2247516449885377247'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/2008/05/tragedia-juvenil-mircoles-9-de-octubre.html' title='Tragedia Juvenil - Miércoles, 9 de Octubre de 2002'/><author><name>Flako</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11482665475098193004</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_b8JU8e6Hcd0/Sd7fIf91mOI/AAAAAAAAA90/3YvCD1yadHI/S220/image001.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1795394219233080311.post-8740195793903985509</id><published>2008-05-09T11:06:00.000-05:00</published><updated>2008-05-11T16:05:25.157-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Flako'/><title type='text'>Relato inconcluso posiblemente escrito en el año 2006</title><content type='html'>"Este fue mi intento de entrar en el relato psicológico, intentando analizar una mente enferma, pero dicho esfuerzo culminó cuando se acabaron las pocas hojas disponibles para seguir escribiéndolo..."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Martín López caminaba tranquilamente hacia su casa, observando el atardecer, aquel sol rojizo que ardía flamante sobre las plácidas nubes e irradiaba su calor a todas las tranquilas y serenas montañas, ya azuladas por su distancia. Era el fin de una era tormentosa, una era de tortura y martirio, y ahora nuestro querido amigo regresaba a su casa para poder disfrutar su triunfo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Meses atrás, Martín había sufrido una serie de complejos personales, depresivos, que amenazaron directamente su vida. El peor enemigo del hombre es el mismo hombre cuando sus pensamientos así lo quieren. Pues bien, nuestro guerrero de la mente había sufrido una serie de fracasos amorosos, personales y laborales que lo hacían sentir todo un imbécil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquel pobre hombre tenía un envidiable empleo: era vicerrector de la Universidad Latina, la más prestigiosa del mundo en aquel entonces. Tenía una bella esposa que le había regalado dos hermosas jovencitas: Carol y Julieth. A pesar de los años, Sandra, su esposa, lo seguía queriendo a él así como él la adoraba. En fin, para poder hundir a semejante alma en la depresión se necesitaba mucha fuerza o influencia negativa sobre ésta, pero lo cierto es que Martín, como todo hombre poderoso, tenía sus enemigos. Camilo, el ex-esposo de Sandra, era su peor enemigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Camilo Reyes era un hombre hermoso pero envidioso, mucho más envidioso que hermoso. Un ataque de celos arruinó su segundo aniversario y casi arruina la vida de su flamante esposa. Fue arrestado y condenado a 11 años en la cárcel, y divorciado de su esposa, por intento de hoimicidio. La cárcel jamás será una buena escuela, pues lo que entra allí sale podrido como cloaca india. Camilo salió de la cárcel, más envidioso y malo aún, tramanso una serie de asesinatos para aislar a su esposa y hacerla sufrir así como lo hizo él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En aquel entonces, Sandra tenía ocho meses de embarazo de Carol, adeás Martín estaba sobrecargado, ya que se acercaa el fin de clases y la universidad estaba en paro. Se reunía temprano todos los días con las demás directivas para buscar la solución al paro. Cada solución que se encontraba era rechazada inmediatamente por el Dictador Latino, el hermético pero bondadoso Daniel B. Así, ya con un mes de paro, Martín se veía obligado a cancelar el semestre, peo ello contradecía sus principios. Él quería a sus estudiantes, pero el rector se hacía inflexible y casi siempre le echaba policía a los rebelados. Lo peor: la huelga o paro, si así se le quiere llamar, era justa (aumento de sueldo a los trabajadores y mejora de condiciones académicas), pero el Dr. Uribe se mostraba inflexible y ello provocaba tensiones con Martín, el "vice" bonachón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su hija Julieth de 7 años, tenía problemas de comportamiento. Nunca hacía caso de las órdenes de su padre y su madre, bueno, la madre estaba de cama, se agotaba muy fáciol y tenía una fuerte anemia. Ahora, Martín era padre y madre de la malcriada de Julieth, la cual no hacía tareas y se mostraba muy celosa hacia su casi naida hermanita, llamando la atenión de formas casi inimaginables. Un sábado, Martín llegó y encontró todas las llaves del agua abiertas, el piso inundado. En el centro del patio estaba la hija de p... orinando allí. Cuando la Juli vio la cara de enfado de su padre salió corriendo, sabiendo que su padre no podía alcanzarla. Pero Martín cerró todas las llaves (grifos), se relajó, se preparó, caminó despacio hacia la pieza de su hija, estiró la mano debajo de su cama para de allí sacarla, pero recibió un mordisco que le hizo sangrar su mano. Ahora, Martín se encontraba fuera de control. Furioso, le apretó la mano en el cuello para ahorcarla, la sacó de la cama, le dio una bofetada en la cara, rompiéndole su pequeña nariz, y la tiró en el suelo. Arrepentido, la paró, la limpió y se atricheró en su azotea con comida y vodka. El bueno de Martín estaba muriendo y pronto otro Martín surgiría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero su encierro duró poco, quizá lo suficiente para que su hermosa personalidad se degenerase un poco. Diró quizá un día, el domingo. Por fortuna el lunes era festivo y podría reflexionar todo el día dominical y destensionarse. Pero fue imposible. Después de la "bofetada", su mente, tranquila durante veintinueve años, se encontraba ahora atormentada y remordida. Sólo pensaba en su esposa, tan agobiada por su carga humana, quizá ahora le odiaba profundamente por su crimen. Lo cierto esa que ahora Martín ya no era el de antes. Las causas de su crimen serían más profundas que la simple precipitación de los hechos. Las causantes de dicha catástrofe no habían sido precisamente la presión laboral y doméstica, no. Estas fueron sus detonantes, pero me refiero a causas más profundas, quizá un trauma en su infancia (como el que recién había causado a Julieth) o algún odio reconcentrado hacia alguien o hacia algo (¿Hacia Camilo?). Fueron energías mal canalizadas, estancadas, que estallaron en el momento inoportuno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;(aquí se acabó la cuarta y última hoja de papel)&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1795394219233080311-8740195793903985509?l=relatosdepacotilla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/feeds/8740195793903985509/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1795394219233080311&amp;postID=8740195793903985509' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/8740195793903985509'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/8740195793903985509'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/2008/05/relato-inconcluso-posiblemente-escrito.html' title='Relato inconcluso posiblemente escrito en el año 2006'/><author><name>Flako</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11482665475098193004</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_b8JU8e6Hcd0/Sd7fIf91mOI/AAAAAAAAA90/3YvCD1yadHI/S220/image001.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1795394219233080311.post-4012568912485618892</id><published>2008-05-09T00:57:00.002-05:00</published><updated>2008-05-11T16:05:11.272-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Flako'/><title type='text'>quedó inconcluso, lo escribí en una cálida tarde del año 2007</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Entretanto Luis esperaba amargamente la llegada de su ahora ex-amada. Estaba de una sola pieza cuando ella llegó. Quedó mudo, pero lleno de ira. Ella le dijo, hipócritamente:&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;- "Hola amor, no sabes cuanta falta me hiciste"&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Mientras Laura pronunciaba aquellas falsedades Luis recordaba cuando Daniel le dijo: "No quiero ser malo contigo pero Laura te ha traicionado... conmigo". Recordaba la frialdad de aquellas palabras de su mejor amigo. La ira aumentaba cada segundo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;- "Hola niña, qué sabes de Daniel?"&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Laura cambió su expresión de falsa ternura por una de franco terror. Había sido descubierta muy fácilmente. Pronto sospechí que Daniel le había contado todo a Luis. Su cara se tornó pálida y se notó en ella un leve escalofrío. Ella recordó con odio a Daniel, y se sintió arrepentida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt; - Creo que jamás podrás ver a Daniel - dijo Luis con expresión malévola.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;De hecho, Daniel Rueda flotaba plácidamente en el río Magdalena con unos cuantos gallinazos a bordo. Laura pensaba que si lo hubiera matado luego de hacer el amor locamente con él, Luis no sabría nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;- Niña... no he vuelto a ver a Daniel... él es un cobarde, no es capaz de dar la cara y contarme lo que hizo contigo...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Laura empezó a llorar.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt; - Igual - dijo Luis - ya poco me importa lo que ustedes dos hagan, igual es poco lo que vales...&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La ira en Laura aumentaba a niveles delirantes:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt; - Imbécil, quizá si hubieras sido más detallista conmigo...&lt;br /&gt;- Vete a la mierda carajo! - dijo Luis estallando - lárgate, mujer fácil, búscate otro que te complazca!!!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Laura, destruida, con su dignidad destrozada, pero con la conciencia remordida en su culpabilidad, salió corriendo con la promesa tácita de jamás volver...&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1795394219233080311-4012568912485618892?l=relatosdepacotilla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/feeds/4012568912485618892/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1795394219233080311&amp;postID=4012568912485618892' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/4012568912485618892'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/4012568912485618892'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/2008/05/qued-inconcluso-lo-escrib-en-una-clida.html' title='quedó inconcluso, lo escribí en una cálida tarde del año 2007'/><author><name>Flako</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11482665475098193004</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_b8JU8e6Hcd0/Sd7fIf91mOI/AAAAAAAAA90/3YvCD1yadHI/S220/image001.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1795394219233080311.post-8966376498039197812</id><published>2008-05-09T00:57:00.001-05:00</published><updated>2008-05-11T16:04:57.567-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sebastián'/><title type='text'>EL AMANTE (MAYO 08 DE 2008)</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Los momentos eran sólo eso, momentos… la noche de sensaciones ambiguas cubría toda la habitación después de la entrega entre ambos cuerpos… la alegría momentánea cubría su rostro pero observando el techo, escrutando todo el cuarto surgían diversas sensaciones, diversos pensamientos… triunfalismo efímero, dudas, optimismo, ilusiones, interrogantes… ella sería para él nada más, ella y él, ella sin él, ella con él, ella con los dos, ella fingiendo, él fingiendo, ella con su gente, él solitario, él pensativo, él creyéndose incomprendido… él tocando el cielo con las manos, otra vez la misma habitación, otra vez la alegría, el triunfalismo efímero, la tristeza absurda cuando quizá debía existir sólo alegría… la certeza de que el final podría llegar en cualquier momento… tantas sensaciones, tanta existencia tan cíclica…. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Se levantó algo temprano, porque aunque dormía bien con ella sobre su pecho, a veces en la noche despertaba y no podía creer que ella estaba ahí. Ella, la ella tan esquiva a veces, la ella que él dejaba de ver en muchas ocasiones, la que se tenía que ir en algún momento, que se tenía que ver con él casi rigurosamente, porque aquél que dormía a ratos no era sino una existencia paralela… un departir inexplicable, pero existente. El verdadero hombre de ella estaba en otros lares, inocente o quizá en el fondo consciente, pero en otros lares. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Mientras tanto, él, ella, se besaban nuevamente, cuerpos se estrechaban una vez más, y la sensación de lo efímero otra vez en el ambiente. Él, tratando de engañar la realidad, anhelando la soledad de ambos para olvidar las certezas establecidas por el tiempo de lo pasado, por las existencias antes del encuentro de ambos… ella, confundida, prosiguiendo con un sentir, que podría ser un karma, no lo sabía, que podría ser verdadero, fatal engañando a su amor. Pero allí estuvo y estaba, con él, de nuevo, retozando, brindando muchas cosas, de pocas cosas… mucho es poco cuando mucho puede ser mucho más.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Él, de nuevo, silencioso. Ella preguntando, qué futuro imaginar, él silencioso, estamos viviendo algo. Ella de nuevo, hasta dónde puedes llegar, él, aquí estamos, y hasta muchos lugares más, hasta muchas cosas más podré hacer… en su mente… respondiendo, ni te imaginas, pero sólo el tiempo lo dirá, hasta donde ella quiera llegar, también…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Un café por la mañana, desayuno con cortejo, luego nuevamente, miradas van y vienen, besos tempraneros después de la noche regocijante. Salir a la calle, rostros desconocidos, el caos del centro, los cafetines de los alcohólicos que ya por la mañana desayunan etílicamente, los ladrones al acecho, la venta del periódico con las noticias novedosas que, como la salsa de Lavoe, sensacionales en la mañana, por la tarde materia olvidada… incomodidad, en la calle no la puede besar, su mano no puede tomar, ansioso por la sociedad, los amigos los familiares ella pensando en el qué dirán, pero es por ella, él no tiene nada que esconder, hay que comprender quizá llegará otro día y luego sí se podrá hacer muchas cosas delante de los demás… quiere llegar a la casa, despedirse ya de ella porque quiere estar solo un buen rato para pensar; a veces pensamientos alegres, optimistas, otras veces duda, opresión en el pecho, dolor en el estómago con puñaladas temiendo desamor, cuestionando, lamentando cuestionar porque no quiere hacerlo, porque no la quiere cuestionar, sólo quiere sentir…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Desayuno por la mañana cargado de ilusiones, conversas de expectativas de la vida, los niños que pueden llegar algún día quizá, el mueble que vamos a comprar si viven juntos, los amigos que ya saben la verdad, ella alegre y proyectando, preocupada por los dos, pensativa, pendiente del trasegar, él terco y silencioso de vez en vez… café en la noche leyendo el diario, escuchando la radio otra vez retozando, sudando mordiendo y besando, manoseando y zigzagueando en la cama grande y también en la pequeña, frotando cuerpos sudorosos cargados de erotismo… conversaciones después del sexo, anhelos de nuevo, los dos solos soñando, él reflexionando, es una porquería, el otro sufriendo su daño….&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Otra vez, esta vez en la habitación pagada, retozando en la noche, duchándose y besándose, felices en una dual soledad de un rato que luego será soledad para él solo en la luz de la calle, la luz que igual da si es de día o de noche, pues igual tal luz cae sobre ellos, peligrosa a veces… él de nuevo, anhela oscuridad, que nadie los vea, para poder besar, tocar, mirar, acariciar, retozar… llamada telefónica, es él, ella feliz, diciéndole cosas bonitas, el otro parado frente al espejo del lavamanos de la habitación pagada lamentando con los dientes apretados, la sangre del estómago ardiendo ferozmente, ganas de escapar, ganas de buscarse “otra”, ganas de beber y renegar, ganas de no – ganas, ganas de perderse y no pensar más.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;En público saludando como el amigo nada más, otra vez se lamenta y se reduce a un silencio y la mirada con rabia se encubre en la paciencia que no cree tener, pero sí la tiene. Ella parece tranquila, lo mira de reojo, él la evade, con sus ojos le dice no aguanto más, el show sigue, la escena luego se repite, beso de amigo en la mejilla, amigos en la luz, saludo de amigo por el teléfono, él renegando, encolerizado a veces… ganas de dormir y no pensar cuando estuvo enfermo esa tarde que tenía agotamiento, no la quería ver, renegó otra vez y decidió echarse a dormir. Ganas de pegarse un tiro, de emborracharse hasta la médula y que &lt;i style=""&gt;“no me jodan más”&lt;/i&gt;, así algunas veces, otras veces contento, jocoso y optimista, luego colérico impaciente y pesimista.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Él grosero y evasivo, ella de nuevo… él haciendo planes, su sonrisa deleitándole, su mirada casi transparente alegrándolo, de nuevo forjando, luego por la noche ya no más, luego silencioso… él se va marchando, dijo que ya no quiere más sin tan siquiera haberlo dicho, allá ella, ya está cansado, no quiere más circos, no quiere más shows, no escenas que se repitan, quiere ser el que es, ser en la luz lo mismo que en la oscuridad. Por eso empacó su equipaje una mañana donde nadie lo ha podido encontrar, sólo unos pocos de sus amigos saben la verdad de lo que acaeció y el por qué de su viaje. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Viaje frío, caliente frío, templado, extraño, tierras raras, desconocido, silencioso, saludando a los vecinos, leyendo las noticias, tomándose las cervezas en el bar donde está jugando billar, luego la llamada que vale quinientos pesos el minuto de celular para decirle a uno de los compadres que está bien y que entienda que era mejor “perderse”, luego preguntando por la familia, los amigos, el perro y el gato, nimiedades, relevancias, detalles grandes, detalles ínfimos, otra vez, ya es mejor colgar porque la berraca llamada vale mucho, entonces mejor otro día hablamos luego le aviso en qué pueblo estoy para que venga y conversemos, tengo calor me voy a tomar unos rones para emborracharme y seguir la nueva rutina… colgó, se fue a seguir jugando billar, luego buscando trabajo por la noche leyendo libros y preparándose a ver qué resulta, la dueña de la pensión retacando por la plata que no ha pagado todavía, preocupaciones, le dan comida pero no lo que él quería, todo por ahora más incierto pero lejos de otra posible pesadilla.&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1795394219233080311-8966376498039197812?l=relatosdepacotilla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/feeds/8966376498039197812/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1795394219233080311&amp;postID=8966376498039197812' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/8966376498039197812'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/8966376498039197812'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/2008/05/el-amante-mayo-08-de-2008.html' title='EL AMANTE (MAYO 08 DE 2008)'/><author><name>Sebastián</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07770449296199836626</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_OtHhqjE3yJU/SUgOH0UUp1I/AAAAAAAAAEg/5jlXlaMGUjQ/S220/DSC09965.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1795394219233080311.post-6107641625644006003</id><published>2008-05-09T00:37:00.000-05:00</published><updated>2008-05-11T16:04:40.631-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sebastián'/><title type='text'>FUERON DONDE LAS PUTAS (ESTÁ EN DESARROLLO)</title><content type='html'>ESTE CUENTO LO ESCRIBÍ POR AHÍ A FINALES DE 2006 INICIOS DE 2007, LA VERDAD LO DEJÉ INICIADO, PERO ESPERO TERMINARLO PRONTO, ADEMÁS LO VOLVÍ A LEER Y ME LLAMÓ LA ATENCIÓN. PROBABLEMENTE LO TERMINARÉ EN ESTOS DÍAS&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES-TRAD" style="font-size:100%;"&gt;Luego de un prolongado tiempo de austeridad económica que ya se estaba haciendo eterno para ellos, habían logrado volver a darse sus lujos, y el fogón había vuelto a ser utilizado. “Por fin” exclamó uno de ellos al saborear las frituras y el buen arroz que habían preparado en la cocina improvisada de su apartamento, una vieja mesa que era empleada en distintas funciones. Algunas veces uno de ellos la utilizaba para colocar la máquina de escribir allí y elaborar algunos escritos, con los cuales se buscaba la subsistencia del grupo; otras veces se empleaba como cama para alguna de las visitas, incluso en más de una ocasión ellos hicieron el amor sobre ella con alguna mujer “de un rato”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES-TRAD" style="font-size:100%;"&gt;Eran tres. Y escribían. Difícil era triunfar en la gran ciudad, donde había tantos “genios”, típicos poetas e intelectuales que endulzaban el oído de cualquier jovencita para llevársela a la cama y posteriormente tratarlas de la manera que mejor les pareciera. Y aún así, esas jovencitas con ansias de rebeldía los querían y hacían de ellos sus ídolos sentimentales. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES-TRAD" style="font-size:100%;"&gt;Los tres, mientras tanto, intentaban salir adelante con su improvisado talento. No escribían del todo mal, pero estaban poco instruidos y tenían un difícil acceso a libros y literatura como para poder estar “al día” con los avances de la disciplina. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES-TRAD" style="font-size:100%;"&gt;Cada semana presentaban algún cuento para el periódico, o para una gaceta literaria que se publicaba mensualmente y que recopilaba varios cuentos de “escritores” de la ciudad que quisieran participar en dicha labor. Pero recibían poco dinero por su trabajo, y esto los afectaba profundamente. “Otra vez no hay comida”, decía uno de ellos mientras esculcaba en la bolsa donde alojaban los alimentos. Y entonces les tocaba ir a rebuscarse el sustento. Muchas veces habían tenido que trabajar cargando mercados en alguna plaza, o incluso haciendo las veces de mensajero para quienes editaban sus escritos. “Traéme un café allí a dos cuadras y te ayudo más con este cuentito, y de paso de pronto te doy alguna moneda”. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES-TRAD" style="font-size:100%;"&gt;Esa moneda servía para cualquier minucia, pero que era compartida alegre, comunal y de una manera casi ceremoniosa por los tres. Una papa, una yuca, un pan, era dividido entre todos, y así pasaban incluso el día, comiéndose&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;una papa entre los tres, no había desayuno, no había comida, pero por la noche repartían el botín de un día arduo y frustrante. “Escribir es una mierda” decía uno de ellos cuando pasaban días como esos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES-TRAD" style="font-size:100%;"&gt;Pero los días difíciles a veces desaparecían, y se convertían en días alegres, días de bienestar, bienestar que al fin y al cabo era efímero, y conscientes de tal situación, ellos optaban por derrochar, pues “no todos los días se puede disfrutar de los lujos y los placeres”. Su estilo de vida era ese, “vive el día, mañana veremos que hacer”, era su lema.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES-TRAD" style="font-size:100%;"&gt;El mayor se llamaba Angelo. Tenía unos veintitrés años, era moreno, de complexión delgada, de un largo y ondulado cabello. Escribía algunos cuentos sobre la vida cotidiana, dándoles siempre un toque “filosófico”. Sus personajes estaban contagiados de un aura reflexiva acerca de sí mismos y de su entorno. Quizá reflejaban el pensar de su autor, quien era de por sí muy hermético, y pocas veces denotaba sus sentimientos. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES-TRAD" style="font-size:100%;"&gt;Su andar era lento, con cierta parsimonia de esas que a muchos desesperan, como si el tiempo no transcurriera. Incluso se le reprochaba tal relajo porque a veces pasaba hasta dos días sin comer y no se preocupaba por conseguir dinero para el sostenimiento del grupo. Su mente no cesaba de funcionar, y por eso en muchas ocasiones se le tildaba de torpe y distraído, ya que su mundo no era el cotidiano, no era el del común. Pero en realidad era quien más se preocupaba por la situación que estaba atravesando junto con sus amigos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES-TRAD" style="font-size:100%;"&gt;Marco tenía veintiún años. Era menos delgado que Angelo, y tenía el cabello rapado. En su rostro se reflejaba toda la vida que había llevado; una vida llena de pesares, de preocupaciones constantes por su futuro. Pocas veces tuvo un momento claro de plenitud, a no ser que estuviera escribiendo. Allí se inventaba otra realidad, y sus personajes eran él mismo, pero con vidas mejores. El triunfo y la prosperidad eran vitales en cada uno de sus relatos. Pero en ellos manifestaba que las bonanzas debían ser aprovechadas con prudencia, para evitar las aflicciones en tiempos de pobreza. En otras palabras, intentaba dar lecciones de vida a la humanidad, a la gente. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES-TRAD" style="font-size:100%;"&gt;Pero él sabía que todo era en vano, ya era experto en todo tipo de rechazos, desde el laboral, donde muchas editoriales habían rechazado sus escritos uno tras otro, y en el amor, donde no había alcanzado lo anhelado. Su amor sólo se remitía a noches de placer con alguna prostituta que lograba pagar cuando le iba bien. Muchas veces se sintió enamorado, pero las negativas de las mujeres que lo veían como un tipo mediocre, torpe y aburrido lo lanzaban a los brazos del placer venéreo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES-TRAD" style="font-size:100%;"&gt;No se afligía por ello. Había perdido la virginidad a los dieciocho, cuando, una tarde, producto de un desengaño amoroso, se embriagó con vodka a tal punto que se fue a la zona de tolerancia y allí buscó la mujer que más le gustara y descargó su sexualidad desbocada sobre ella. Después de esa primera vez, regresó muchas más, cuando se embriagaba y no hallaba ganas de escribir, buscaba un buen lugar y allí “pasaba el rato”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES-TRAD" style="font-size:100%;"&gt;Era tan imparcial con su propia vida que en ocasiones le decía a sus conocidos “no te metás en esta joda de la escritura si no querés salir fregado como yo”, mientras reía, algunas veces. En otras lo decía lleno de rencor hacia los editores, los periódicos y los escritores famosos. Y agregaba “si querés aprovechar la vida, no escribás”. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES-TRAD" style="font-size:100%;"&gt;Diego era el menor. Tenía veinte años. De complexión un poco fornida, de ojos claros y una cabellera color castaño que le llegaba a los hombros. Era pasional, inexperto e impaciente. Su sensibilidad lo había llevado a tres intentos de suicidio, y por alguna razón inexplicable, siempre terminaba salvándose. A sus quince años, producto de un desengaño amoroso, se lanzó de la azotea de un edificio de tres pisos, y solamente se fracturó la pierna izquierda, de la cual aún a sus veinte años quedaban rezagos de aquél accidente. Había días que tenía que usar bastón, o incluso no podía salir de la casa pues la rodilla se inflamaba y le impedía el sosiego. Pero de manera curiosa, el dolor se mitigaba cuando él se sentaba a escribir, así que cuando lo aquejaba una dolencia de cualquier índole, él tomaba la máquina y se ponía a escribir lo primero que llegara a su cabeza.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES-TRAD" style="font-size:100%;"&gt;Su segundo intento de suicidio fue tomándose un veneno a sus diecisiete años, pero sus padres lo encontraron sobre un charco de vómito en el piso de su habitación. Había quedado inconsciente y en ese lapso, inexplicablemente expulsó lo consumido. Cuando lo llevaron a la clínica, no había rastro del veneno, pero sus padres habían visto el frasco en su habitación. Debido a tal situación, Diego estuvo siete meses en un centro psiquiátrico, y cuando salió era distinto. Tenía más ganas de vivir, y por ello se enrutó por el lado de la literatura. Había prometido descargar sus frustraciones sobre el papel, para no llevarlas a un extremo que dañase su propia vida, y se integró a un grupo de literatura en el cual se debatía acerca de las grandes obras que surgían ante el mundo. Allí conoció a Ángelo y Marco, y se conformó la excelente amistad que los uniría hasta la muerte. Se aburrieron del grupo y desertaron, para vivir en un apartamento que pagaban con el esfuerzo de su trabajo, la literatura. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES-TRAD" style="font-size:100%;"&gt;No obstante, a sus diecinueve años Diego recayó en una situación de depresión, una vez más relacionada con un desengaño amoroso. Su novia lo había engañado con uno de los “intelectuales baratos” como él los llamaba. Se echó a la pena. Anduvo quince días bebiendo, hasta que una tarde Ángelo lo encontró en la bañera del apartamento envuelto en sangre. Se había cortado las venas. Estuvo a pocos minutos de perder la vida. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES-TRAD" style="font-size:100%;"&gt;Después de una extensa conversación con Ángelo y Marco, Diego sintió de verdad un nuevo compromiso de vida, y se comprometió (tanto para sí mismo como para con sus allegados) a no intentar quitarse la vida de nuevo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES-TRAD" style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES-TRAD" style="font-size:13;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Así vivían. Afligidos por vivencias de tiempos pasados, principalmente enfocadas en el campo amoroso, del cual nunca habían salido vencedores. Escribir era su muestra de inconformismo ante el mundo que les rodeaba. Querían triunfar, y a pesar de los pocos conocimientos literarios que poseían, escribían muy bien. &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1795394219233080311-6107641625644006003?l=relatosdepacotilla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/feeds/6107641625644006003/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1795394219233080311&amp;postID=6107641625644006003' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/6107641625644006003'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/6107641625644006003'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/2008/05/fueron-donde-las-putas-est-en.html' title='FUERON DONDE LAS PUTAS (ESTÁ EN DESARROLLO)'/><author><name>Sebastián</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07770449296199836626</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_OtHhqjE3yJU/SUgOH0UUp1I/AAAAAAAAAEg/5jlXlaMGUjQ/S220/DSC09965.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1795394219233080311.post-7076775256988068342</id><published>2008-05-09T00:36:00.000-05:00</published><updated>2009-03-22T15:19:48.661-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sebastián'/><title type='text'>COMPAÑERA DE TRASEGARES (Enero 13 de 2007)</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES-TRAD" style="font-size:100%;"&gt;Era de día, otra vez… los rayos del sol se colaban levemente por la ventana. Como muchas veces ya, ella estaba en el rincón de la cama, siempre con su actitud silenciosa e intimidante, pero irónicamente irrechazable. Nunca me había sido ajena, y ese día mucho menos lo era. Habíamos pasado la noche juntos, y esto sucedía con tal frecuencia que ya me hastiaba el retozar entre ese amasijo de cobijas y al final seguir sintiendo la insatisfacción que suele tenerse cuando algo se torna como una costumbre de esas que se cumplen como algo obligado por las circunstancias.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES-TRAD" style="font-size:100%;"&gt;Así era y ha sido siempre con ella. Me observa constantemente, desde el amanecer, cuando el primer rostro que encuentro es el suyo, y allí mismo comprendo que irremediable e inevitablemente, tengo que abrazarla, y seguirla abrazando. Besar sus labios es perderme poco a poco en un absoluto vacío y desazón que oprimen fuerte y dolorosamente al pecho, al corazón…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES-TRAD" style="font-size:100%;"&gt;No habla mucho. Sólo lo hace cuando la luz de la alegría y el triunfo momentáneo se han desvanecido. Es allí donde sus palabras caen sobre mí cual martillo de juez, mordaz y asesino, asesta uno a uno sus golpes sobre el estrado, los cuales se van repitiendo con un eco ineludible en mi mente, en mi corazón, en mi alma, y cada uno de ellos se precipita como una sentencia de esa realidad, en la cual no puedo hacer nada para escapar a esa triste compañera, y ella tampoco lo quiere hacer. Sólo me habla para demostrarme cuán atado estoy a ella y como las pocas posibilidades de dejarle se esfuman impíamente. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES-TRAD" style="font-size:100%;"&gt;En el delirio de desazón que lleva consigo, comprende que debemos estar juntos, y acepta tal cotidianidad irremediable, acoplándose cada día más a ella. Mientras tanto, yo, sirviéndome un café para intentar establecer mi primer contacto con una reflexión que me permita explicar por qué aún ella está ahí, no logro aceptar ese designio, ese trasegar. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES-TRAD" style="font-size:100%;"&gt;Se levanta, y me exhibe su desnudez, tan blanca, tan trajinada, pero tan intacta, tan irónica. Su cuerpo aparenta transparencia… sé que mi gente cercana no cree que ella existe, porque nunca quiero hablar de su compañía, constante durante estos últimos días, pero sí, existe, para bien o para mal, o más bien, para bien y para mal. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES-TRAD" style="font-size:100%;"&gt;… sonríe mientras se va vistiendo despaciosamente con la típica bata negra que se pone luego de revolcarse conmigo por la noche, antes de acostarme, y por la mañana, cuando abro mis ojos y la encuentro desnuda, rozando mi cuerpo, seguro de que ella está ahí, y estará por muchos días.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES-TRAD" style="font-size:100%;"&gt;Ahora me acompaña al baño. Voy a orinar, y pienso en ella otra vez… se ríe al saberlo, y pasa su mano por mi rostro, antes de que yo lo lave con agua y jabón, para despertar ante el nuevo día, y en ese momento, recuerdo que ella está ahí, pues la olvidé cuando dormía y soñaba por la noche, porque el sueño disipa tantas cosas… hasta la muerte misma…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES-TRAD" style="font-size:100%;"&gt;Sigue detrás mío… me escruta con sus ojos, y me acompaña hasta la cocina, donde preparo mi desayuno. No me ayuda en dicha labor, pero ya la conozco, y sé que nunca lo hará. Mientras veo la televisión, se acomoda cerca de mí, e intenta romper ese lapso de empatía con el ocio, para recordarme que sigue ahí, y que quiere satisfacerse con las circunstancias que nos rodean y que propiciaron esa comunión entre ella y yo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES-TRAD" style="font-size:100%;"&gt;Voy a la ducha, y allí se queda observando mi cuerpo desnudo. Quiere enjabonarme. Con sus delgadas y frías manos toca mi cuerpo de manera despaciosa. Quiere seducirme y me intenta abrazar al son del agua que la regadera deja caer por disposición mía. Pero me río, triste y alegre a la vez, y empiezo a contarle tantas cosas, y ella intenta aconsejarme. A veces ella misma comete el error de propiciar que yo me aleje de su compañía, cuando me muestra nuevas posibilidades para sonreír. Y allí se lamenta, entonces espera otro momento propicio para asestar un golpe donde yo comprenda que no puedo huir de su compañía, ni de broma. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES-TRAD" style="font-size:100%;"&gt;Es mi confidente, siniestra, pero al fin y al cabo sabe todo de mí, sin faltar nada de ello. No hay secretos ocultos con ella… lo bueno y lo malo confluyen con dirección a su presencia, las más loables sensaciones, sentimientos, pensamientos y acciones se someten, desnudos frente a su figura, y las peores bajezas del ser, del corazón y de la mente se encuentran en esa encrucijada de la sinceridad que sólo ante ella surge de manera completa y total.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES-TRAD" style="font-size:100%;"&gt;Así es toda la tarde. Me siento a escribir, y está a mi lado, murmurando y recordándome las cosas… escucho música y nuevamente hace lo mismo, tal situación es normal en toda la cotidianidad que yo quiera ejercer y ejerza. Hasta que llega la noche y es la hora de acostarme, una vez más… y sigue, ahora quiere estar conmigo, y luego de hacerlo muchas veces, me olvido que está ahí y me sumo en el sueño profundo, en el que no la encuentro, sino que encuentro a otras, que me proporcionan una alegría enorme, y que no se compara con lo bueno que ella haya podido brindarme. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES-TRAD" style="font-size:100%;"&gt;Pero quizá mientras escribo esto, para ella, para mí, para ambos, para unos cuantos, o para una generalidad amorfa e inquisidora, pertinaz e irracional, incomprensiva y mezquina, voy comprendiendo y aceptando por qué ella es mi compañera, y a la vez ha estado en los lechos y en la vida de muchos otros, pues al final es una prostituta mal pagada, que disfruta con esa actitud decadente de sus amantes, de sus compañeros, y que sólo recibe de ellos esa retribución esperada por el efecto de sus tristes y siempre inconformes e insatisfechos pensamientos: el rencor, la violencia y el afán por ignorarla con cuanta oportunidad de escape se cruce en el transcurrir inmediato, con el fin de erradicarle a largo plazo. Ella me conoce perfectamente, y a muchos otros con los que ha compartido vivencias, cotidianidades, sus problemas y sus triunfos… conoce a muchos otros con los que estuvo antes de mí, con los que está incluso en este mismo instante y me los restriega en la cara, pavoneándose con actitud despreocupada, sin importarle mi reacción (igual que se joda, mejor, mientras más se aleje de mí, más feliz estaré)… lo más enigmático es que conoce perfectamente a los amantes con los que no ha estado nunca, pero está segura que pronto les llegará el momento para retozar con ellos en sus respectivos dormitorios, o donde se les dé la gana, igual yo con ella así lo hice muchas veces en lugares insospechados, y en momentos aleatorios, pues cuando toca, toca.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES-TRAD" style="font-size:100%;"&gt;Hoy, más que todo, habiendo escrito todo este recuento de mi fluctuante experiencia con ella, y antes de generar especulaciones baratas en los respectivos espectadores, quería expresar mi deseo de conocer a todos esos amantes de ella… los del ayer (que sonríen por haberla alejado ya de sus vidas, y comparten el lecho con otra mejor que ellas), los del hoy (que sufrimos y gozamos, que reímos y lloramos, pues ella nos brinda un vaivén entre la alegría y la tristeza, pero más que todo entre los momentos de claridad del ser y de su oscuridad lacerante), y los del mañana (que padecerán todo ese vaivén)…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES-TRAD" style="font-size:100%;"&gt;… pues quería que ellos me contaran qué sienten y qué piensan de ella. Porque todos también la conocen, así nunca hayan estado con ella. Los del ayer ya la tuvieron, los del hoy están con ella, y los del mañana, pese a no haberla visto nunca, saben levemente como es, pero será peor para ellos cuando la conozcan y vivan su “idilio irónico” con ella…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES-TRAD" style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES-TRAD" style="font-size:100%;"&gt;Yo no me alejo de ella aún, y ella no quiere irse de mí tampoco. Estamos ahí, estáticos, retozando todas las noches y todas las mañanas, riendo y llorando en compañía… ella, burlándose de mis tristezas y tratando de opacar mi optimismo y mi alegría con sus comentarios y sus muestras de amor paradójico. Pero en algunas ocasiones me seduce cuando me revela esa luz en el camino, cuando me permite establecer razones que no me dejan alejarme de ella, porque quizá es necesaria en momentos leves, como el agua cuando tenemos sed, como la luz cuando queremos ver, como muchas cosas más que salen siendo indispensables en algún que otro momento. Y la he ignorado muchas veces, para bien y para mal, puesto que así abandono su a veces aburrida compañía, y otras veces abandono la claridad de muchas cosas que ha llegado a proporcionarme.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES-TRAD" style="font-size:13;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Y es mi amante, es mi prostituta mal pagada y gratis. Y yo la busco muchas veces, incluso cuando el sentimiento está con otra, porque a veces la sigo necesitando. Pero también soy consciente que el día que ella se aleje de mí es mil veces seguro que otra aparecerá en mi vida… el mismo día que ella salga de la casa y de mi corazón, en ese preciso instante estará entrando otra, abrazándome y viviendo conmigo ese idilio que ambos queremos. También, irónicamente, si esta última me abandona, ella volverá, como siempre lo hace, porque es mi prostituta mal pagada y gratis…&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1795394219233080311-7076775256988068342?l=relatosdepacotilla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/feeds/7076775256988068342/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1795394219233080311&amp;postID=7076775256988068342' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/7076775256988068342'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/7076775256988068342'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/2008/05/compaera-de-trasegares-enero-13-de-2006.html' title='COMPAÑERA DE TRASEGARES (Enero 13 de 2007)'/><author><name>Sebastián</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07770449296199836626</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_OtHhqjE3yJU/SUgOH0UUp1I/AAAAAAAAAEg/5jlXlaMGUjQ/S220/DSC09965.JPG'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1795394219233080311.post-2100572151666782797</id><published>2008-05-09T00:34:00.000-05:00</published><updated>2008-05-11T16:04:00.145-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sebastián'/><title type='text'>ANOCHE SOÑÉ CON PILAR (Mayo 01, 2006)</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Eran las 2:59 A.M. aproximadamente. Estaba tumbado sobre mi cama, reconfortando al alma y al ser, quienes yacían en un profundo pesar, y sólo con el sueño podían descansar. Durante los últimos días la había pasado así, rodeado por una constante monotonía rutinaria, que poco a poco me seguía debilitando aún más… y pensar que todo se debía a su partida… &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Pero esa noche, esa noche, todo era distinto… después de mucho tiempo intentándolo, por fin había conseguido conciliar el sueño de una manera normal, sin necesidad de tomarme alguna tableta o ingerir algún medicamento indeseable. Ni siquiera había tenido que recurrir al licor para lograr mi cometido. En fin, dormía incansable y placenteramente.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Cuando de pronto, sentí que el frío se coló por mi ventana… pero, cómo? Recordaba que la había cerrado y había puesto el picaporte, para asegurarme y evitar situaciones poco agradables. Inmediatamente cuando intenté levantarme de la cama e ir en busca de la ventana para cerrarla, una mano se pasó por mi hombro… era ella… ella, tan sólo ella… nuevamente, ella.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;No sabía cómo había llegado allí, pero tampoco me interesaba averiguarlo. Sólo me conformaba con saber que ella estaba allí. Quizá en los primeros segundos de su aparición dudé un poco y me pregunté por qué ella estaba allí, pero luego decidí no pensar más… incluso me atreví a preguntarle, pero cuando apenas iba en el &lt;i style=""&gt;“por…”&lt;/i&gt;, ella me detuvo, poniendo su dedo en mi boca, y callando mi voz con un beso inolvidable, simplemente, inolvidable…&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Pronto comencé a perder la noción de la realidad, y del tiempo… de un momento a otro, su cuerpo estaba tumbado sobre el mío, y ambos yacíamos desnudos sobre la cama, que tantas veces había sido nuestro lecho de amor… esa noche era distinto. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Sentía una pasión inexplicable, pero tan inmensa, tan magnífica que hoy todavía no puedo explicar qué fue lo que pasó. Tengo algunas imágenes grabadas en mi mente, y por Dios, quisiera tener más… pero no es así… sólo debo conformarme con lo poco que ha quedado alojado en mi mente, y seguramente también en mi corazón.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Sus besos no cesaron, y sus cálidas caricias tampoco. Nuestros cuerpos jugaban entre sí, se entremezclaban en un mar de numerosas y casi infinitas sensaciones indescriptibles e incontenibles… no podía casi respirar, con cada beso que ella me daba, yo perdía el aire que tenía… quizá podría describir todo esto como algo “mágico”.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Quería besarla más y más… así seguimos durante mucho tiempo… volvían sus caricias, delicadas, tiernas, lentas, como si supiera de mis dolores, como si con cada pequeño roce de nuestros cuerpos, de sus labios con los míos ella quisiera decirme algo, como si ella supiera de mis dolencias, y supiera que se debían a ella… quizá por eso estaba allí, curando a mi ser con la mejor de las medicinas, indudablemente, el amor…&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;No lo sé… todavía no lo sé… recuerdo que a cada beso que ella me daba, yo deseaba aferrarme aún más y más a ella, tomar su cuerpo definitivamente y no soltarle nunca… intentaba hablar, pero las palabras no podían salir de mi boca… al intentar pronunciar alguna frase, me ahogaba en su aroma, en sus besos y en su ser, estaba aletargado… quería gritarle, pedirle con ruegos que nunca me abandonara, que se quedara allí en mi habitación por siempre, y que esa noche hermosa nunca muriera… sí, fue una noche mágica… sólo un suspiro cargado de sentimiento podría describir todo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;De un momento a otro, retomé la noción del tiempo y de la realidad. Ya los primeros rayos del alba se colaban por la ventana, y los pájaros comenzaban a trinar… comenzaba un nuevo día.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Me sentía agotado, débil y en un estado casi febril. No entendía por qué, o más bien sí. De un momento a otro, quise buscarla, y cuando miré al otro lado de mi cama, no la encontré. Se había marchado, quizá en uno de esos lapsos donde yo estaba aletargado por su ser. No podía explicarlo, y simplemente así, nuevamente, se había marchado… sin más ni menos. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Pronto comencé a sentirme aún más débil, y profundamente triste… comencé a descubrir la realidad, y ella era muy triste. Nunca había pasado nada, así de simple… lo único distinto era que había dormido por fin, aunque aún tenía mis dudas. Pero posteriormente, pude entender que tanto amor, tanta ternura, tantos besos y tantas caricias no fueron más que mentira, una jugarreta de mi ser… sólo había sido un sueño, quizá el peor de todos. Su cuerpo era falso, sus caricias no existieron, y sus besos ya no estaban desde que ella se había ido, hace muchas tardes atrás. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;De todas maneras fue una noche mágica, porque el suceso seguirá siendo inexplicable… aún a veces, muchas noches, he esperado que ella vuelva, que regrese, vestida con esas ropas ligeras de aquella noche, con sus labios despintados, su cabello suelto recién peinado, y sus ojos inquietantes. Que se pose en mi lecho, que me bese, que me abrace, que su cuerpo juegue con mi cuerpo, que sus labios se adhieran a los míos, que no brote más que pasión, más que sentimiento entre los dos… pero ha sido imposible, la espera es absurda, cual iluso he sido yo? Cada día me convenzo más, fue un sueño, un simple sueño… anoche soñé con ella, anoche soñé con ella… frase absurda que me repito a ver si vuelve.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Pero una duda aún yo tengo… la ventana estaba abierta cuando yo desperté…&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1795394219233080311-2100572151666782797?l=relatosdepacotilla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/feeds/2100572151666782797/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1795394219233080311&amp;postID=2100572151666782797' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/2100572151666782797'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/2100572151666782797'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/2008/05/anoche-so-con-pilar-mayo-01-2006.html' title='ANOCHE SOÑÉ CON PILAR (Mayo 01, 2006)'/><author><name>Sebastián</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07770449296199836626</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_OtHhqjE3yJU/SUgOH0UUp1I/AAAAAAAAAEg/5jlXlaMGUjQ/S220/DSC09965.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1795394219233080311.post-1343652715785576344</id><published>2008-05-09T00:18:00.001-05:00</published><updated>2008-05-11T16:03:47.934-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Flako'/><title type='text'>El imbécil</title><content type='html'>Este es el fragmento de un relato inconcluso que aspiraba a ser novela:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:Sans;"&gt;Se levantó un poco mareado, ya que el licor rondaba por sus venas haciendo de las suyas. Apenas pudo reconocer que estaba en casa, volvió a entristecerse, pues recordó que había fracasado una vez más en el amor, pero aún no sabía porqué...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“&lt;span style="font-family:Sans;"&gt;Recuerdo haberlo planeado todo perfectamente, la cita era en la carnicería, oh si, la carnicería... nooo... por qué le dije que allí!”, pensaba mientras recordaba que el ex-novio de su presa trabajaba allí. Había cometido el error de llevarla cerca de su antiguo amante, tan sólo para que ella se reconciliase con él y despreciase a nuestro pobre y esmerado imbécil...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Sans;"&gt;Mientras meditaba esto hacía el mismo desayuno desde que se había ido de su casa: arepa, tostadas y café, leyendo el diario y pensando en sus fallidas estrategias. El pecado de aquél hombre fue ser el menor de una familia de casanovas que sabían mucho del tema que jamás pudo aprender. Jamás supo ser un galán y, aunque tenía un poco de encanto, era garrafalmente torpe para llegar a la “ofensiva final” (si así se le puede llamar) y siempre fracasaba rotundamente.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Sans;"&gt;Su primer síntoma grave de ese déficit ocurrió hace unos cinco años, siendo recién bachiller conoció a una niña de quince años que sentía una profunda pasión por él. Antes del fracaso, él la llamaba “Susy”; después de ello la llama simplemente “La lagarta”. Su único pecado fue la lentitud con la que llevó los hechos a concretarse. Cuando le llevaba la carta comprometedora a su amada Susana, la encontró con un tipo, sí, un tipo. Apenas vio a la Susy, ella le dijo emocionada: “Hola Migue, cómo has estado! Te ves genial... mira, te presento a mi &lt;i&gt;nuevo&lt;/i&gt; novio, Juan.”&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Sans;"&gt;Miguel sintió aquella noche que su único intento formal de llevar una grata relación, su “glorioso” intento que había logrado hasta esa noche, se había derrumbado. Nuestro imbécil se había chocado contra un gran muro y ahora su corazón estaba en cuidados intensivos. Se había vuelto más callado aún, perdió peso y se arrastró unos meses de bar en bar llorando a su lagarta. Y eso que era joven aún.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Sans;"&gt;Recién universitario sufrió dos fuertes golpes que no quiso relatar, pero se sabe que en el último “estrellón” se sintió tan pisoteado, tan humillado, tan poca cosa que, aunque no quiso beber, sólo hablaba de la desgraciada y, peor aún, la seguía amando, aunque lleno de rencor contra la misma mujer que, para colmo, vería todos los soles de su carrera. Después de eso juró que jamás se volvería a enamorar, promesa que cumplió dentro de la academia, pues por fuera de ella se mantuvo de fracaso en fracaso. Había perdido ya “la vis cómica” desde su fracaso con Susana Contreras y pensó que sólo sería un simple abogado, gris, en una sucia y gris oficina, que jamás sería ascendido y que estaría por siempre condenado a un “arresto domiciliario”, siempre aislado de la sociedad.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Sans;"&gt;Su familia jamás supo de él luego de que se graduarse y, al ver que su amada Sarah no llegaba a la celebración, bebió como loco, se le vio alegre y vivaz, charlando con todos, borracho, bailando... y luego fracasar en su intento de suicidio cinco horas después, al salir el sol. Su familia lo llevó a un hospital pensando que había ocurrido un simple accidente, mientras él pensaba que Dios había sido muy ingrato con él porque no le había vuelto ciego y paralítico, pues a pesar que su intoxicación con alcohol metílico había sido muy severa había salido ileso. Dos meses después partió de casa sin dejar rastro de su motivo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Sans;"&gt;Miguel Ramírez renegaba porque olvidó comprar mantequilla ayer al comprar su mercado. Tendría que salir y mínimo -pensaba- se encontraría a Salomé, su fracaso de ayer, ella le vería desagradable con su patético cabello despeinado -apenas se había levantado- y se burlaría peor aún...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Sans;"&gt;Pero digamos que nuestro patético amigo tuvo, en cierto modo, suerte. La sentencia ya estaba escrita y claro, pensar en lo malo es pecado, pues se encontró con la susodicha en la tienda, aunque ella no se burló. Lo malo es que estada toda abrazadita con Fernando, “su galán” y Miguel se sintió gravemente humillado. Se limitó rápidamente a comprar la mantequilla y salir corriendo. Ya en este punto, se alcanzó a escuchar la voz de Salomé: “Huy no mijo, miralo tan patético, infantil, tan inmaduro. Viste la cara que puso? Ese pobre necesita una mujer que lo tumbe y lo acomode.”. “Si, ese tipo me da lástima...”, dijo el usurpador ese de Fernando.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Sans;"&gt;Llegó pues, ofuscado, a la casa y sacó la mantequilla. Sacó el cambio... ¿cambio? ¡Ay Dios mío, lo dejé!. Volvió ofuscado para la tienda y don Felipe, el tendero, le dijo “oye, tú por esa mujer un día de estos vas a dejar la cabeza por ahí”, mientras le entregaba la devuelta. Ya con la cólera a punto de estallar, recogió el cambio y volvió a su casa pero había perdido el apetito con tanto vaivén y desaire. Había sido derrotado y además rematado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Sans;"&gt;Quiso acostarse a escuchar música para que se le pasara la cólera. En sus buenos tiempos Miguel solía escuchar música alegre, vallenato, salsa y tropical, entre muchas cosas. Sus gustos musicales ya eran un obstáculo en su mundo actual, dominado por el reggaeton, que en esos momentos era el baile más decente de los populares, que ni siquiera quisiera mencionarlos para no causar impresión. Pero hoy Miguel estaba escuchando música triste, si, otra vez salsa, vallenato, tropical, pero tristes y deprimentes canciones se agolpaban en los sufridos oidos de nuestro humillado joven. Lejos estaba la época en la que no fracasaba tanto, lejos estaban ya los recuerdos universitarios, cuando estudiaba derecho y se mordía los labios para no enamorarse de la chica nueva de la carrera, Johana, para no tenerse que estrellar otra vez más. Prefería aguantar porque así estaba muy estable y era un brillante estudiante, y por lo menos mantenía suficiente humor para poder vivir con sus cotidianos estrellones afuera de la academia.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Sans;"&gt;Era increíble -pensaba tristemente y calladamente- que sus épocas de adolescencia fueran tan buenas comparadas con las contemporáneas, ahora era un brillante abogado pero era infeliz. Su trabajo y su dinero no podían complacerlo completamente, no por que fuera poco remunerado su trabajo, al contrario, recientemente había defendido a un narcotraficante y ganado mucho dinero y “prestigio” con ese caso. Era un infeliz porque creía que la constante de su vida sería la soledad. Pensaba que no era tan cruel no tener una pareja que lo complaciera y amara, pero además de eso estaba lleno de enemigos ya que siempre se cruzaba con mujeres con novio o con ex-novio en proceso de reconciliación. Él solía creer que habían más hombres que mujeres en el mundo y que éstas siempre conseguían a un hombre -por feas que fuesen- con facilidad meridiana. Ellas podían elegir a su pareja, y las más feas son las más exigentes -pensaba- y por tanto los hombres feos o torpes quedaban condenados al confinamiento en el mundo de los solitarios. Pero Miguel no era feo. No era el “super chimbita” -como suelen decir las jóvenes de la generación de Miguel- pero tenía una mirada muy encantadora que cautivaba a la primera vista, que contrastaba con su mal genio y su inmadurez.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Sans;"&gt;En esta época ya eran pocos los hombres y mujeres que no fueran “chimbitas”, quizá por selección natural, los feos estaban en extinción inminente o en curso.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Sans;"&gt;Lo peor del aislamiento de Miguel es que ya estaba perdiendo la calidez con la que solía tratar a sus colegas cuando empezó a trabajar. Muchos opinan que él le dio prestigio a Abogados Exprés -su lugar de trabajo- pero no lo querían demasiado porque era grosero a menudo cuando se le hablaba. Era muy intolerante ya por lo amargado y quería que las cosas se hiciesen “divúlguese y cúmplase” y no aceptaba opiniones contrarias a las suyas, aunque estuviese equivocado. Todos sus colegas se burlaban de su torpeza y de su mala suerte con las mujeres. Quizá mañana lunes todos lo mirarían como pensando “Uich, míralo como viene después del incidente de la tienda. Definitivamente este tipo es &lt;i&gt;tapao&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt; para ese tipo de cosas”, o se reirían delante de él y tendría que expulsar a un trabajador más. Ya muchos se estaban cansando de su malgenio y sus continuos despidos y pensaban en hacerlo relevar por alguien más simpático y menos terco.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Sans;"&gt;Pocas veces se le iluminaba a Miguel la esperanza, porque en realidad jamás la perdía del todo. A ratos pensaba en despertar y dejar huella en su vida, realizarse como abogado de fama internacional y dedicarle tiempo a su últimamente descuidada afición: tocar el piano. Se veía, pues, que el imbécil tenía metas y esperanzas, que a menudo él mismo sepultaba en medio de sus constantes depresiones y momentos humillantes como este.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Hasta aquí llegaron mis ánimos...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1795394219233080311-1343652715785576344?l=relatosdepacotilla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/feeds/1343652715785576344/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1795394219233080311&amp;postID=1343652715785576344' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/1343652715785576344'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/1343652715785576344'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/2008/05/el-imbcil.html' title='El imbécil'/><author><name>Flako</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11482665475098193004</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_b8JU8e6Hcd0/Sd7fIf91mOI/AAAAAAAAA90/3YvCD1yadHI/S220/image001.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1795394219233080311.post-3404982614084959536</id><published>2008-05-09T00:15:00.000-05:00</published><updated>2008-05-11T16:03:33.047-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sebastián'/><title type='text'>Al destapar la olla (Junio 01 2006)</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Al destapar la olla, recordó que no había nada en ella; había olvidado que todo lo que preparó en la noche anterior fue consumido casi inmediatamente. La olla estuvo vacía durante la noche&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y toda la tarde en el refrigerador. “Que tonto”, pensó. Luego de manera relajada, lanzó la olla al lavabo, restándole importancia al asunto y comenzando a preparar lo que sería la cena de esa noche.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;“Una noche más, una noche igual, igual de solo, y qué?” Eran sus pensamientos mientras se sentaba en el mueble de la sala para ver televisión. Mientras pensaba este tipo de cosas, se sentía aliviado dentro del dolor que le causaba el saber que estaba condenado a una soledad entera y a una espera impotente. Se reía de sí mismo, y no le importaba. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Tenía treinta y cinco años y desde los veintidós vivía sólo. Ya estaba acostumbrado; trece años de soledad y de responsabilidades particulares eran suficientes para resignarse a la vida que le había tocado. Algunas veces, la tristeza lograba invadirle. Siempre había soñado con formar una familia, o al menos compartir sus triunfos con otro ser, una mujer que lo hiciera sentir feliz, que por las noches lo esperara con la comida caliente y posteriormente, poder contarle cómo le había ido en la jornada; además de ello, “poder tener esa otra parte indispensable para estar pleno”, pensaba. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;La nostalgia se apoderaba de él, y a su mente volvían los recuerdos de su juventud, y de sus proyectos inacabados. “Ahora sí que menos se harán realidad”, pensaba lacónicamente. Pero muchas experiencias le habían enseñado a repudiar toda clase de sentimientos. Se había vuelto frío e insensible; él lo sabía y le afligía el hecho de haberse convertido en lo que muchas veces llegó a odiar. Él, siendo tan tierno, siendo tan noble, tan solidario, era ahora una especie de ermitaño, un solitario mezquino e insensato. Reía ante la tragedia, y odiaba los sentimentalismos. Aún dentro de su misma coraza de crueldad, seguía sufriendo,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y lo sabía.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;“Qué ridiculez”, pensó al recordar a la que había sido la única mujer que pudo amar. Aún conservaba algunas fotografías al lado de ella, y de vez en cuando las ojeaba quizá para castigarse más, porque el fin de esa relación y la forma como terminó fueron&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;los hechos que lo marcaron y lo convirtieron en ese “miserable” que él mismo sentía que era.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Su amor por ella había sido grande, pero aún más grande la traición que ella le propinó. Él vivía por y para ella, todo su tiempo y su espacio giraban en torno a ella; toda la extensión de su ser, de su alma, eran para ella. “Y me había prometido casarnos”, pensaba burlona y a la vez rabiosamente. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;La había encontrado en la cama con su mejor amigo, diez días antes de la boda. El mundo se le derrumbó. Tanta espera, tanta ansiedad, tanto amor, para qué? Simplemente ella se había burlado de él. No esperó explicaciones. Tampoco recriminó nada. Lo único que hizo fue tomar la argolla de compromiso que le había obsequiado a ella y se marchó. Luego la cambió por dinero y con él se embriagó toda la noche.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Así anduvo unos tres días, aproximadamente. Tenía veintidós años. Era alegre, vivaz y fantasioso. Después de aquél suceso, su vida cambió. No duró un mes en casa con sus padres, y se fue a vivir solo al apartamento que había conseguido para su “vida matrimonial”. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Vivía con esa frustración sentimental acaecida, y cada día que pasaba hacía todo lo posible para tener siempre presente lo sucedido. Era su cruz. Era su dolor. No sabía qué más hacer. El apartamento estaba organizado igual que el día en que lo compró. Parecía un apartamento familiar, pero era fácil darse cuenta de lo sombrío que era el lugar. La suciedad, el polvo y las telarañas lo rodeaban completamente. El olor a muerte rondaba allí, y quizá era debido a lo sombrío e insensible de su dueño, quien no se preocupaba por mantenerlo mejor. Vivía bien de esa manera. “Quizá muera así”, pensaba al mirar el apartamento tan descuidado.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;“El amor no existe”. Tal frase siempre la llevaba consigo, día tras día, y mientras más ojeaba las fotografías con su amada de otros tiempos, más se convencía de tal premisa. Se sentía ridículo, se sentía torpe al pensar que el ser humano podía sentir ese tipo de cosas. Le desagradaba el saber que muchas veces la había abrazado, la había besado, y hasta había hecho el amor con ella. Era su paradoja. Era su crudeza ante la vida. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;No podía pensar en cosas bellas, ni concebir algo bueno. Hubo momentos de fragilidad (aún no era un monstruo completamente) donde se preguntaba cómo había llegado a esa situación, y por qué era así. Pero en sus arranques de ira al recordar la traición recibida, volvía al estado cruel e inmisericorde. No podía olvidar. No podía perdonar. Era su karma, era su cruz. No obstante, no quería morirse. Siempre pensaba que la vida debía continuar, fuera como fuera. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Quizá era alguna esperanza que no le permitía decaer, que no le permitía morirse, ni desfallecer. Y así fue. Su esperanza y su ánimo estaban bien fundamentados. Esperaba algo aún, y quizá llegaría. Nunca se le había pasado por la cabeza quitarse la vida, aunque muchas veces pensara que no valía la pena estar vivo estando solo. Pero había algo, algo inexplicable que lo seguía atando al mundo y manteniéndolo en una expectativa inexplicable, que incluso en varias ocasiones lo llenaba de alegría…&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1795394219233080311-3404982614084959536?l=relatosdepacotilla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/feeds/3404982614084959536/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1795394219233080311&amp;postID=3404982614084959536' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/3404982614084959536'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/3404982614084959536'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/2008/05/al-destapar-la-olla-junio-01-2006.html' title='Al destapar la olla (Junio 01 2006)'/><author><name>Sebastián</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07770449296199836626</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_OtHhqjE3yJU/SUgOH0UUp1I/AAAAAAAAAEg/5jlXlaMGUjQ/S220/DSC09965.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1795394219233080311.post-4449629683898380654</id><published>2008-05-08T23:26:00.000-05:00</published><updated>2008-05-11T16:03:22.913-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sebastián'/><title type='text'>calentamiento....</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El señor presidente se levantó como siempre luego de recibir en su habitación el café caliente que uno de los tantos criados le llevaba a diario. Escuchando noticias en la radio mientras se duchaba, impaciente porque ya comenzaban desde las seis de la mañana las llamadas telefónicas y los mensajes "desde fuera" acerca de los distintos asuntos por manejar, por tratar, por resolver a lo largo del día.&lt;br /&gt;La dura jornada contenía muchos temas en la pesada agenda... pero a él no le importaba. Estaba despierto temprano porque tenía que mostrarse públicamente, para seguir aumentando su carisma frente a la ignorante masa que lo había elegido. Sus delegados estaban agotados, porque ellos sí trabajaban, mientras él sólo pronunciaba palabras de un discurso que sus cercanos elaboraban para que él diera a conocer públicamente.&lt;br /&gt;"Los de arriba" lo llevaron al poder. A esos, la gente los conocía pero a la vez no. Hasta el más pelele podría ser el dueño del país y nadie lo notaba, porque era de "los de arriba" y ese nombre sólo lo mencionan los relacionados con ellos, y eso que con cierto recelo, porque nadie se debe dar cuenta que existen.&lt;br /&gt;Esos "de arriba" fueron los mismos que se encargaron de la eliminación física de más de un opositor, porque ya estaban empezando a tocar temas delicados que involucraban a este "cónclave" encubierto en apariencias, apariencias que engañan final y constantemente.&lt;br /&gt;El presidente se sentó a desayunar y otra llamada por celular lo interrumpió. Así fuera el detalle más pequeño, tenía que contestar. "Deje eso así, que lo haga el ministro de transportes" fue la respuesta lenta y perezosa del presidente, que sonaba como si diera consejos, pero era en verdad delegación de funciones. Al rato, otra llamada. "Ayer le dije que esos fondos los manejamos con los de arriba, así que quédese callado y no mencione más ese tema, ud sabe que eso hace daño, que hablar de más trae consecuencias negativas". Seguramente el interlocutor también estaba enterado de la existencia de "los de arriba".&lt;br /&gt;Así era todo el día, recibiendo llamadas, leyendo correos, recibiendo informes, un jefe que no es jefe, un jefe-no-jefe, ese era el presidente. "Los de Arriba" lo llamaron a decirle que diera la orden de aumentar impuestos y que lo dijera públicamente. Que ya tenían otro chivo expiatorio para poder mantener ocultos los desvíos de fondos de las inversiones sociales. Víctimas inocentes, y así por la mañana del otro día luego de una "dura" jornada, se congregaban en la plaza porque el "buena gente" del presidente los saludaba todas las mañanas a las siete y media. "Los de Arriba" estarían dormidos a esa hora, pero las órdenes que daban siempre eran bien pensadas, con tiempo y exactitud simultáneamente.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1795394219233080311-4449629683898380654?l=relatosdepacotilla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/feeds/4449629683898380654/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1795394219233080311&amp;postID=4449629683898380654' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/4449629683898380654'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/4449629683898380654'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/2008/05/calentamiento.html' title='calentamiento....'/><author><name>Sebastián</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07770449296199836626</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_OtHhqjE3yJU/SUgOH0UUp1I/AAAAAAAAAEg/5jlXlaMGUjQ/S220/DSC09965.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1795394219233080311.post-5212022442020096642</id><published>2008-05-08T23:14:00.001-05:00</published><updated>2010-07-07T13:31:04.794-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Flako'/><title type='text'>Aventura sexual</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Andrés estaba nervioso. La lámpara de aceite destellaba y causaba la impresión de que las copas de vino se moviesen en medio de aquella romántica oscuridad. Pronto llegaría Daniela. Esta misma noche viviría su primera aventura sexual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Daniela, apurada y ansiosa, se quejaba en el "chevette" que le tocó por taxi, de lo lento que era el tráfico. El taxista, un hombre anciano y obeso, pero siempre alerta, le dijo que no se preocupara, que si tanto afán correspondía casualmente con alguna cita romántica. La joven se exasperó: "sólo lléveme rápido, usted es el conductor y yo la que le paga." El taxista la miró con una expresión de odio y deseo simultáneos, como si estuviera observando a una puta barata.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Andrés volvió a mirar el reloj. Su amiga llevaba más de una hora de retraso. El vino ya hace rato se había calentado. Furioso, la llamó a su celular. Timbró un poco y le colgaron. Con los ojos centelleantes de furia volvió a marcar. Esta vez el celular estaba apagado. " La sucia esa se debió haber ido a otra parte, bien por ella que puede follar con quien se le antoje." Ya que todo estaba pagado, se limitó a beber el vino apuradamente, directamente de la botella, para luego quizá ver una buena película nocturna y acostarse a dormir tranquilo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entretanto, el cuerpo de Daniela estaba siendo guardado cuidadosamente en una bolsa plástica, en trocitos. Seguro nadie lo había visto, pensaba el taxista con tranquilidad. Mucho había disfrutado en estas pocas horas de sexo carnal. Además, en pocas horas los trozos de carne estarían finamente servidos en las aguas del río Nechi, para que sus oportunos  comensales, los gallinazos, aprovecharan aquella suculenta cena.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1795394219233080311-5212022442020096642?l=relatosdepacotilla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/feeds/5212022442020096642/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1795394219233080311&amp;postID=5212022442020096642' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/5212022442020096642'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/5212022442020096642'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/2008/05/aventura-sexual.html' title='Aventura sexual'/><author><name>Flako</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11482665475098193004</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_b8JU8e6Hcd0/Sd7fIf91mOI/AAAAAAAAA90/3YvCD1yadHI/S220/image001.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1795394219233080311.post-6997578903234561484</id><published>2008-05-08T23:04:00.001-05:00</published><updated>2008-05-11T16:02:55.638-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Flako'/><title type='text'>Hago un leve ensayo para ir afinando la habilidad escritora</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Caminando en medio de la fresca y agonizante tarde, Fernando caminaba pensante. Últimamente había perdido mucho dinero en su incipiente negocio. Quizá fuera un buen vendedor, incluso un buen negociante, pero no era un buen administrador. Absusaba un poco de su negocio, pretendiendo vivur lujosamente de su nueva mina de oro. Para él, la venta de computadores era el necogio del futuro. Pero fue muy mal estratega. Pudo haber vendido su negocio a un precio razonable y dedicarse a algún otro, como se lo aconsejaba su amigo Gabriel, presidente de una prestigiosa compañía de seguros. Fernando no previó que cientos de personas pensaban, como el, que los computadores eran una mina de oro. Pero no. Ahora tendría que vender su negocio por unos pocos pesos, apenas lo suficiente para recuperar su inversión inicial.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1795394219233080311-6997578903234561484?l=relatosdepacotilla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/feeds/6997578903234561484/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1795394219233080311&amp;postID=6997578903234561484' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/6997578903234561484'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1795394219233080311/posts/default/6997578903234561484'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdepacotilla.blogspot.com/2008/05/hago-un-leve-ensayo-para-ir-afinando-la.html' title='Hago un leve ensayo para ir afinando la habilidad escritora'/><author><name>Flako</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11482665475098193004</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_b8JU8e6Hcd0/Sd7fIf91mOI/AAAAAAAAA90/3YvCD1yadHI/S220/image001.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
